Artículo creado por EFECTO RASHOMON

El proyecto Efecto Rashomon es dirigido por su fundador, Javier Pizarro, y cuenta con un Consejo editor conformado por Elena Chávez, Krishna Castillo y Santiago Díaz, el cual funciona a la par de los responsables del Área gráfica y de Medios electrónicos, Danny Salas y Raúl Oliva respectivamente.
Efecto Rashomon es un proyecto cultural que gestó Javier Pizarro con el financiamiento del Centro Federado de Estudios Generales Letras en 2008. En esa fecha se planteó la idea de una revista digital, la cual fue finalmente modificada y lanzada en forma impresa, objetivo que se logró con el auspicio de dicho Centro Federado y con la colaboración de varios estudiantes de esa facultad.
La idea de la revista era sencilla: ante la sensación de que “faltaba ruido en Letras”, Efecto Rashomon se propuso darle a los estudiantes un medio donde manifestar su voz en el terreno cultural, uno que fuera inclusivo y gratuito, y en el que los protagonistas fueran los alumnos, a través de textos que pudieran interesar a otros estudiantes.
Es así que se hace la primera convocatoria y, ante la sorpresa del gestor del proyecto, fueron muchos los trabajos enviados, incluso de alumnos de otras facultades. La primera edición de la revista fue modesta (impresa a un solo color, con menos de 25 páginas y un tiraje de 500 ejemplares); sin embargo, desencadenó un interés inesperado de parte de los estudiantes. Por ello, Pizarro lanza la convocatoria a alumnos de toda la universidad para el siguiente número, el cual sale en diciembre con más trabajos publicados. La segunda edición de la revista logra circular por algunos medios culturales de Lima, entre los cuales destaca el programa televisivo de Marco Aurelio Denegri, La función de la palabra, quien la comenta favorablemente; de la misma manera, llama la atención de otros medios como Radio Programas del Perú y La República.
Así, Javier reúne al equipo definitivo en diciembre de 2008 para plantearles el siguiente paso: publicar una edición a todo color, con un diseño diferente, con más páginas y con el tiraje cuadriplicado. Debido a que el costo de una publicación de estas características es significativo, la revista se independiza del auspicio del Centro Federado de EE. GG. LL. y su financiamiento se torna un nuevo desafío. Durante el verano, los miembros de la revista visitan algunas empresas ofreciendo espacio publicitario sin mucha suerte; sin embargo, deciden buscar apoyo de instituciones afines como el Centro Cultural de España. Después de evaluar el proyecto un par de semanas, el CCE comunica la intención de financiar gran parte del proyecto. Las energías se renuevan y lo que parecía una locura se materializa el 2 de abril de 2009, gracias a los anunciantes adicionales que se logran reunir. La tercera edición de la revista sorprende por su calidad y gana nuevos colaboradores.
En paralelo, gracias a la ayuda de Roxana Tipo y Carlos Salas, el proyecto lanza su propia web, www.efecto.pe, para fortalecer la interactividad de la revista con estudiantes de cualquier parte del país y del mundo, ofreciendo los artículos de las ediciones pasadas, canales de participación, etc. Asimismo, mensajes de estudiantes de otras universidades (Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Universidad de Lima, Universidad Privada Cayetano Heredia, Universidad de Ciencias Aplicadas, Universidad de San Martín de Porres) alientan al equipo a expandirse más allá de la PUCP. Esto se logra con el apoyo de estudiantes de la Universidad de Lima, quienes son ahora parte del equipo oficial de la revista.
Ahora, las siguientes metas son: aumentar las páginas y el tiraje de la revista, retribuir económicamente el trabajo de los autores de los textos, llegar a otras universidades a nivel nacional y, por supuesto, autosostenerse.
Efecto Rashomon mantiene su intención de seguir siendo el espacio de expresión cultural de los estudiantes, por lo que siempre son recibidos textos de diversa índole de alumnos de cualquier universidad del país. Recientemente, la revista determinó los cinco finalistas de un Concurso de artículos cortos financiado por Cuadernos Andes, cuyo ganador recibirá $100 y la publicación de su texto en la cuarta edición de la revista, que proyecta tener 14 mil ejemplares de tiraje.









