La tensión de no tener ocho brazos mismo pulpo -qué gran ventaja, no?- me llevó a seguir un orden de prioridad en la elección de lo que será perpetrado por escrito. El tema que me acose la mente reiteradas veces con la intensión de salir a la luz, en este blog claro, será privilegiado.
Aún así no son pocos estos ‘escogidos’ y hay que marginar a varios, más ahora en plenos finales. Lo curioso es que, la experiencia que voy a tocar aquí: se me acaba de ocurrir. Pero por su relevancia en esta época de full stress, merece este espacio. Estoy en sala de cómputo de Letras, tratando de describir lo que me pasó entre ayer en la noche y hace 20 minutos. Hoy era mi final de Perú en tiempos modernos -el famoso PTM- con Ragas, lo máximo ese profe (ya saben, apúntense con él). Estudié toda la madrugada con dos amigas, Rita y Nella, en la casa de la primera. No habré dormido más de 2 horas.
Terminamos con todas las clases, las cuales no eran pocas -¡gracias Ragas!-, pero no llegué ni a la mitad de la lectura que encargó, un libro de más de 300 páginas. Me dirán que por qué no lo hice antes, y les diré ustedes tampoco lo hacen, así que silence please o shut up, según lo que prefieran.
Amaneció y llego la hora de la guillotina, digo, del oral. Me imaginaba un juicio mismo 'Las brujas de Salem' (sí, llevé teatro -_-') pero gracias a Dios -te pasaste mister!- no fue necesario gritar 'Piedad, piedad, una más fácil!' al momento de formular las preguntas. Y el profe no me mandó una de sus rebuscadas, obvio a su mejor alumno! (mentira, que no lea esto).
En cambio, parece que a mis amigas no les fue igual, justo les tocó lo que nos habíamos pasado u olvidado -qué injusta es la vida, no?-. Traté de ayudarlas pero a una, siento yo, le di un dato incompleto. Cuando habló frente al profe, no estuvo mal, pero pudo estar mejor (necesitaba un doce!). La cosa es que no jala, pero tampoco es una excelente nota -término medio por favor!-.
Cómo describir la sensación de falla de se siente, como que un ‘Uy, la cague!’ pasa por tu mente y que se confirma con la sonrisa -original?- que te manda luego de salir del oral. ‘Sorry, te soplé mal! Pero, viendo el lado positivo: ¿Aprobaste no?’ -casi me manda a rodar-. Esto no ayudaba mucho sumado al hecho de que yo estaba calculando ‘si me saco un 18 tendría tal promedio y entonces....’ en frente de ella (urgente: aprender cuando callar), como diría mi amiga Valerie, PÉSIMO!
Todo esto me -o nos, si quieren ah!- lleva la siguiente conclusión: Si no están seguros del tema en plena espera a un examen oral, NO SOPLEN!!! No saben las culpas y malas caras que se pueden evitar, sobre todo su son sus amigos por damnificados; si no te cae, dile lo que sea y mándalo a bica -es broma por si aca'-. Sorry Amiga NN, y... ¡Feliz Navidad!
Publicado por: a20060911 Visto: 1201 veces -






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