Lo que aprendí como VOLUNTARIA CREA...y sigo aprendiendo



Artículo escrito por CREA



He estado retrasando este artículo por un buen tiempo… por demasiado tiempo diría yo. Y es que a veces es difícil poder hablar sobre algo que te importa mucho, más aún si es la primera vez que escribes acerca de ese algo. Hoy me toca escribir acerca de CREA, de lo que significa para mí ser una voluntaria CREA (y significa mucho debo decir)

Me hice voluntaria hace 6 años, sin saber a ciencia cierta en lo que me estaba metiendo. Junto a un grupo de voluntarios amigos decidimos formar CREA, agrupación dedicada a la educación de niños y adolescentes a través de talleres. En ese abril de 2003 un amigo y yo (estudiante universitaria aún) decidimos hacernos cargo del grupo, embarcándonos en la difícil tarea de dirigir voluntarios.

Hace solo unos meses dejé de ser la coordinadora general de CREA y, en estas líneas, me atrevo a compartir lo que he podido aprender de cada año:

- 2003: En el primer año una coordinadora tiene toda la energía del mundo. Tenía muchas ideas, muchos voluntarios, muchos beneficiarios….pero poca experiencia. Hice uso de los recursos más fáciles: órdenes, ceños fruncidos, gritos; hasta que me di cuenta de que no surtian gran efecto.
En resumen: Antes de dar órdenes, aprende a recibirlas. Solo así te darás cuenta de que no son tan necesarias como parecen.

- 2004: Fue el año en el que varios voluntarios dejaron de asistir. Sin embargo, hubo un núcleo que se mantuvo (un núcleo numeroso), un núcleo que siempre brindaba propuestas, un núcleo que trabajaba constantemente, pero que aún andaba en búsqueda de un rumbo.
Es bueno tomarse un tiempo para pensar. Si siempre sigues de largo, podrás no darte cuenta que existen otras rutas. Un coordinador debe aprender a tomarse un tiempo.

- 2005: Año de descubrimientos. Por primera vez nos quedamos a dormir en la zona de intervención (durante una o dos semanas) para poder tener un contacto más directo con la comunidad. Curiosamente, no contamos con que el equipo de voluntarios también se conocería más. Gracias a esta convivencia nació la metodología CREA, con diseño y evaluación incluidos.
Involucrarse puede tener resultados increíbles. Si como coordinador deseas que tus voluntarios se involucren, involúcrate tú primero.

- 2006: Entramos en crisis pues el núcleo se desintegró. Asimismo, los que quedaron tenían cada vez menos tiempo. Fue un año fatídico en el que terminé cansada, decepcionada y con ganas de dejarlo todo. No veía y no sentía apoyo de ningún lado, hasta que llegaron dos increíbles personas que diciendo: “yo te puedo ayudar”. Me hicieron sentir menos débil.
Un cliché: Una persona puede marcar la diferencia, pero es el grupo el que decide que esa diferencia permanezca.
Una lección: Tú decides si los momentos difíciles te hacen mejor líder o te hacen desaparecer.

- 2007: Año que recuerdo con mucha alegría. Gracias a estas dos personas tuvimos renovación del programa educativo, renovación de voluntarios y la legalización de CREA. Llegó un grupo maravilloso de voluntarios que inyectaron vida al equipo. No podía estar más feliz; ya no dependía solo de mí.
Sabes que vas por buen camino cuando todo deja de estar sólo en tus manos. Es ahí cuando aprendes a delegar y coordinar.

- 2008: Tuvimos nuestra primera Semana CREA, oportunidad no solo para la difusión y convocatoria de voluntarios, sino para conocer realmente al equipo. Ya no se trataba de hablar con ellos para coordinar; conversaba con cada voluntario por el solo hecho (y gusto) de hacerlo; cómo estaban, qué problemas tenían, en qué podía ayudar. Me encargué de cultivar relaciones más que hacerme de un equipo de trabajo.
Un voluntario no es solo un voluntario, un coordinador no es solo un coordinador. Preocúpate (y ocúpate) en conocer y cuidar a tu equipo. El trabajo no es lo único que existe.

- 2009: Año de renovaciones. No solo dejé de ser presidenta de CREA, sino que este año cambiamos de zona de intervención y decidimos dedicarnos más a la formación y perfil de los voluntarios. En mi “despedida” no esperaba lo que pasó: personas hablando de lo –mucho o poco- que habían aprendido de mí. No lloré… pero qué cerca estuve.
Dos cosas: Aunque no quieras, un coordinador influye, positiva o negativamente, en la organización. Siempre te están viendo.
El saber dar implica saber recibir. Nadie brinda lo que no tiene. Este año sigo aprendiendo eso.

Volviendo al primer párrafo: ser parte de la asociación CREA significa mucho para mí, conocer a las personas que la conforman (o la han conformado) mucho más.
No coloco nombres porque sería una larga lista y prefiero pensar que, anónimamente, todos se sienten parte de este proceso. Como siempre digo, un voluntario nunca deja de serlo; y una VOLUNTARIA CREA nunca olvida lo aprendido.

Etiquetas :

item rate
Total de Votos: 2 - Rating: 4.50

Vota por este artículo:

Ingrese su correo electrónico para suscribirse a los comentarios de este artículo:

Ingrese los caracteres de la imagen y presione el botón "Suscribirse":

Comentarios

No hay comentarios aún

Añadir Comentarios

:

: (obligatorio)



(obligatorio)

Su comentario deberá ser aprobado antes de ser publicado. Gracias!