En una conferencia que tenía que dictar LAS en San Marcos, ya ciego, se le ocurre preguntar a uno de sus discipulos:

¿Cuántos hay? ¿100? ¿200?

La respuesta fue: no maestro, son 2000 y siguen llegando.

Que dijo el genio: ¿Qué? ¿Que hace tanto conchasuma......?

Esta anecdota me la contó el que escuchó la respuesta.

Tardó veinte años en asimilar la respuesta, porque pensó que era un exabrupto de LAS.

Sin embargo, la respuesta fue sincera, ¿porqué se debía dar calidad a tanta persona?

Las clases de genios no son para todos, son sólo para quienes están en capacidad de asimilarlo y por ello su fastidio de tener que ser visto por tantos y oido por pocos.

MBT