28/06/09: SOBRE HUAMÁN, EL PARO NACIONAL Y LA REVOLUCIÓN
¡Inauguramos la sección Las Voces de Sociales! Les dejamos el primer artículo a continuación:
Gonzalo Aguilar Riva - estudiante economía
Leía hace unos días en “La Primera”, el diario de la burguesía nacionalista, la columna del director. En ella, César Lévano respaldaba explícitamente la decisión de Mario Huamán de plegarse sólo parcialmente al Paro Nacional convocado por diversas organizaciones sociales para los días 7, 8 y 9 de julio. Lévano, además, condenaba a quienes, según sus propias palabras, “consideran que la revolución está a la vuelta de la esquina”, e instaba a la población a no perder de vista la posibilidad electoral en el 2011, que es a donde apunta la CGTP con Huamán a la cabeza, aunque claro, siempre detrás del Comandante Humala.
La posición inicial de Huamán fue que la CGTP se plegara al Paro Nacional únicamente el día 8 de julio, bajo la consigna de exigir la salida del Premier Simon -si es que no solo la de la Ministra Cabanillas. La estrategia política de la burocracia sindical resulta evidente a través de sus acciones y del respaldo de Lévano: claudicar la lucha de las masas obreras, campesinas e indígenas, intentando desviar el potencial revolucionario de éstas hacia una salida electorera que no representará cambios sustantivos en la condición de explotación a la que éstos se enfrentan día a día, con la complicidad de un Estado y de un gobierno que sirven a los intereses de la burguesía nacional e internacional. Qué beneficios obtendrán Huamán y su dirigencia está aún por verse, tal vez algún Ministerio, o algunos puestos en el Congreso, o en el mejor de los casos una Vicepresidencia. Los perdedores serán los mismos de siempre, entusiasmados algunos con la esperanza de cambio.
Sin embargo, las bases obreras han puesto en jaque a Huamán y lo han obligado a reconsiderar la decisión inicial de la CGTP, por lo que ahora el gremio de trabajadores se unirá a los campesinos, indígenas, estudiantes y diversas organizaciones sociales para que durante tres días el país exija que se vaya García, pues es él el responsable no solo de los acontecimientos recientes en Bagua –que permiten rememorar inequívocamente lo que pasó en El Frontón- sino de la grave crisis económica, política y social por la que atraviesa el país. García se empeñó primero en negar la crisis, en decir que estábamos “blindados”. Luego, desde la Presidencia de la República se ha empeñado, ante la pasiva mirada de Huamán, en que la crisis la paguen los trabajadores y no los capitalistas, quienes son los que la han originado. Extraño, muy extraño, que cuando todo iba bien y el ciclo económico se encontraba en su fase expansiva, hayan sido los empresarios y no los trabajadores quienes se apropiaron de la riqueza, y que ahora sean los explotados los que tienen que pagar la crisis. Extraño para quien no entiende que este sistema funciona así, y que por eso es necesario no sólo regularlo, sino transformarlo en uno radicalmente opuesto.
La revolución podrá no estar a la vuela de la esquina, como afirma Lévano. Sin embargo resulta fundamental preguntarse el por qué no lo está (si es que realmente no lo está). Las protestas populares en el Perú son, en opinión de este humilde guerrillerito frustrado, la materialización de las contradicciones entre el desarrollo actual de las fuerzas productivas y el modo de producción que continúa operando en la economía peruana. Las condiciones objetivas están dadas para la revolución, como lo demuestran, por ejemplo, las medidas de lucha de los mineros de Doe Run, quienes exigen poner la administración de la empresa bajo el control de los trabajadores. Creo que la principal debilidad radica en las condiciones subjetivas: el partido del proletariado. No existe una dirección capaz de encausar las justas reivindicaciones del proletariado y de los explotados. La CGTP, en cumplimiento de su responsabilidad gremial, ha debido ponerse a la cabeza de las luchas sociales del pueblo peruano, pero la dirección ha abandonado la lucha de las masas para la construcción de proyectos personales. Sin embargo, el proletariado exige cada vez más una respuesta contundente de su órgano gremial. Huamán debe abandonar sus proyectos personales y constituir a la CGTP en un órgano de lucha frente al gobierno de García, asumiendo las justas reivindicaciones campesinas e indígenas.
Por eso este 7, 8 y 9 la CGTP debe ponerse al frente de las protestas populares, exigiendo la salida de García y la conformación de un gobierno de frente obrero, campesino y popular. Por eso, Huamán, olvídate por un momento de las elecciones. Por eso, César Lévano, cállate un rato.
La posición inicial de Huamán fue que la CGTP se plegara al Paro Nacional únicamente el día 8 de julio, bajo la consigna de exigir la salida del Premier Simon -si es que no solo la de la Ministra Cabanillas. La estrategia política de la burocracia sindical resulta evidente a través de sus acciones y del respaldo de Lévano: claudicar la lucha de las masas obreras, campesinas e indígenas, intentando desviar el potencial revolucionario de éstas hacia una salida electorera que no representará cambios sustantivos en la condición de explotación a la que éstos se enfrentan día a día, con la complicidad de un Estado y de un gobierno que sirven a los intereses de la burguesía nacional e internacional. Qué beneficios obtendrán Huamán y su dirigencia está aún por verse, tal vez algún Ministerio, o algunos puestos en el Congreso, o en el mejor de los casos una Vicepresidencia. Los perdedores serán los mismos de siempre, entusiasmados algunos con la esperanza de cambio.
Sin embargo, las bases obreras han puesto en jaque a Huamán y lo han obligado a reconsiderar la decisión inicial de la CGTP, por lo que ahora el gremio de trabajadores se unirá a los campesinos, indígenas, estudiantes y diversas organizaciones sociales para que durante tres días el país exija que se vaya García, pues es él el responsable no solo de los acontecimientos recientes en Bagua –que permiten rememorar inequívocamente lo que pasó en El Frontón- sino de la grave crisis económica, política y social por la que atraviesa el país. García se empeñó primero en negar la crisis, en decir que estábamos “blindados”. Luego, desde la Presidencia de la República se ha empeñado, ante la pasiva mirada de Huamán, en que la crisis la paguen los trabajadores y no los capitalistas, quienes son los que la han originado. Extraño, muy extraño, que cuando todo iba bien y el ciclo económico se encontraba en su fase expansiva, hayan sido los empresarios y no los trabajadores quienes se apropiaron de la riqueza, y que ahora sean los explotados los que tienen que pagar la crisis. Extraño para quien no entiende que este sistema funciona así, y que por eso es necesario no sólo regularlo, sino transformarlo en uno radicalmente opuesto.
La revolución podrá no estar a la vuela de la esquina, como afirma Lévano. Sin embargo resulta fundamental preguntarse el por qué no lo está (si es que realmente no lo está). Las protestas populares en el Perú son, en opinión de este humilde guerrillerito frustrado, la materialización de las contradicciones entre el desarrollo actual de las fuerzas productivas y el modo de producción que continúa operando en la economía peruana. Las condiciones objetivas están dadas para la revolución, como lo demuestran, por ejemplo, las medidas de lucha de los mineros de Doe Run, quienes exigen poner la administración de la empresa bajo el control de los trabajadores. Creo que la principal debilidad radica en las condiciones subjetivas: el partido del proletariado. No existe una dirección capaz de encausar las justas reivindicaciones del proletariado y de los explotados. La CGTP, en cumplimiento de su responsabilidad gremial, ha debido ponerse a la cabeza de las luchas sociales del pueblo peruano, pero la dirección ha abandonado la lucha de las masas para la construcción de proyectos personales. Sin embargo, el proletariado exige cada vez más una respuesta contundente de su órgano gremial. Huamán debe abandonar sus proyectos personales y constituir a la CGTP en un órgano de lucha frente al gobierno de García, asumiendo las justas reivindicaciones campesinas e indígenas.
Por eso este 7, 8 y 9 la CGTP debe ponerse al frente de las protestas populares, exigiendo la salida de García y la conformación de un gobierno de frente obrero, campesino y popular. Por eso, Huamán, olvídate por un momento de las elecciones. Por eso, César Lévano, cállate un rato.
¡VIVA EL PARO NACIONAL DEL 7, 8 Y 9 DE JULIO!
¡FUERA GARCÍA!
¡POR UN GOBIERNO DE FRENTE OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR!
¡FUERA GARCÍA!
¡POR UN GOBIERNO DE FRENTE OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR!
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jorgejhms escribió:
Haciendo un rápido analisis tenemos una gran protesta de caracter nacional iniciada por los pueblos amazónicos en contra de un modelo primario exportador que destruía sus ecosistemas, el cual se expresaba en una serie de decretos legislativos, ahora derogado. La protesta fue en un primer momento ignorada por el gobierno y luego pasó a una lógica represiva, que consiguió empezar a agrupar bolsones de solidaridad en distintos puntos del país. Después del 5 de junio con los hechos que ocurrieron se hizo un gran paro nacional que obligó al gobierno a dar marcha atrás. Más allá de eso, tenemos que durante el gobierno de garcía ha habido un crecimiento exponencial de los conflictos sociales (cerca de 350 según defensoria del pueblo) la mayoría de ellos de caracter medioambiental, de nuevo el modelo exportador. Finalmente, para hubicar lo sucedido en un contexto mundial, tenemos la peor crisis del capitalismo desde la gran depresión, que ha descartado por completo la viabilidad de un modelo neoliberal. Todo eso sin duda lleva a una crisis general del sistema político, pero lleva a que nos encontremos a puertas de la revolución?
Las protestas que vemos a lo largo del país son una muestra en rechazo a una forma particular del capitalismo. Yo no me creo eso de "formas particulares del capitalismo" pero lo cierto es que mucha gente si. Una gran mayoría considera que el capitalismo es una forma de economía viable pero que requiere modificaciones para evitar desastres como lo que vemos. Creo que lo que vemos en el país, y en el mundo, es el inicio de un proceso de transformación ante la caída de un sistema inviable, proceso que puede dirigirse en cualquier dirección. Entonces, a puertas de una revolución no estamos.
Ahora, que estamos hablando cuando hablamos de revolución? Desde mi punto de vista, una revolución no significa la toma del poder. En momentos de crisis, grupos de izquierda o derecha pueden tomar el poder e iniciar reformas. Pero para que se de una revolución considero que esta debe ir de mano de una transformación de las practicas sociales y costumbres, como lo que se dio en la revolución francesa. Y la revolución no se puede imponer, es la transformación misma de la sociedad y aún estamos lejos de ella.
Contrariamente a lo que plantea la derecha nacional, no existe una organización que canalize en una alternativa el descontento popular ante este sistema. Lo que vemos en el país es aún un movimiento reactivo, no propositivo. No creo que se pueda dar ninguna transformación a menos que las organizaciones sociales empiezen a tener iniciativa con la propuesta. Lo de Doe Run no considero que pueda ser un ejemplo válido ya que la propuesta ha venido del mismo gobierno. Puede resultar siendo una experiencia interesante, pero puede ser que haya sido una manera para que el gobierno se desentienda de un problema que tiene que tratar necesariamente.
¿Qué hacer ante todo esto? Si se trata de organizar una alternativa al capitalismo en el que todos los pueblos tengan los mismos derechos y la economía no destruya a la naturaleza, creo que es necesario fortalecer la organización social a nivel loca y nacional. No se puede hacer nada si no existen organizaciones fuertes y autonomas que sean capaces de articularse y desarrollar una verdadera alternativa. Cuando eso se de, recien podremos hablar de estar a puertas de una revolución.
Saludos!