¡Inauguramos la sección Las Voces de Sociales! Les dejamos el primer artículo a continuación:

Gonzalo Aguilar Riva - estudiante economía

Leía hace unos días en “La Primera”, el diario de la burguesía nacionalista, la columna del director. En ella, César Lévano respaldaba explícitamente la decisión de Mario Huamán de plegarse sólo parcialmente al Paro Nacional convocado por diversas organizaciones sociales para los días 7, 8 y 9 de julio. Lévano, además, condenaba a quienes, según sus propias palabras, “consideran que la revolución está a la vuelta de la esquina”, e instaba a la población a no perder de vista la posibilidad electoral en el 2011, que es a donde apunta la CGTP con Huamán a la cabeza, aunque claro, siempre detrás del Comandante Humala.

La posición inicial de Huamán fue que la CGTP se plegara al Paro Nacional únicamente el día 8 de julio, bajo la consigna de exigir la salida del Premier Simon -si es que no solo la de la Ministra Cabanillas. La estrategia política de la burocracia sindical resulta evidente a través de sus acciones y del respaldo de Lévano: claudicar la lucha de las masas obreras, campesinas e indígenas, intentando desviar el potencial revolucionario de éstas hacia una salida electorera que no representará cambios sustantivos en la condición de explotación a la que éstos se enfrentan día a día, con la complicidad de un Estado y de un gobierno que sirven a los intereses de la burguesía nacional e internacional. Qué beneficios obtendrán Huamán y su dirigencia está aún por verse, tal vez algún Ministerio, o algunos puestos en el Congreso, o en el mejor de los casos una Vicepresidencia. Los perdedores serán los mismos de siempre, entusiasmados algunos con la esperanza de cambio.

Sin embargo, las bases obreras han puesto en jaque a Huamán y lo han obligado a reconsiderar la decisión inicial de la CGTP, por lo que ahora el gremio de trabajadores se unirá a los campesinos, indígenas, estudiantes y diversas organizaciones sociales para que durante tres días el país exija que se vaya García, pues es él el responsable no solo de los acontecimientos recientes en Bagua –que permiten rememorar inequívocamente lo que pasó en El Frontón- sino de la grave crisis económica, política y social por la que atraviesa el país. García se empeñó primero en negar la crisis, en decir que estábamos “blindados”. Luego, desde la Presidencia de la República se ha empeñado, ante la pasiva mirada de Huamán, en que la crisis la paguen los trabajadores y no los capitalistas, quienes son los que la han originado. Extraño, muy extraño, que cuando todo iba bien y el ciclo económico se encontraba en su fase expansiva, hayan sido los empresarios y no los trabajadores quienes se apropiaron de la riqueza, y que ahora sean los explotados los que tienen que pagar la crisis. Extraño para quien no entiende que este sistema funciona así, y que por eso es necesario no sólo regularlo, sino transformarlo en uno radicalmente opuesto.

La revolución podrá no estar a la vuela de la esquina, como afirma Lévano. Sin embargo resulta fundamental preguntarse el por qué no lo está (si es que realmente no lo está). Las protestas populares en el Perú son, en opinión de este humilde guerrillerito frustrado, la materialización de las contradicciones entre el desarrollo actual de las fuerzas productivas y el modo de producción que continúa operando en la economía peruana. Las condiciones objetivas están dadas para la revolución, como lo demuestran, por ejemplo, las medidas de lucha de los mineros de Doe Run, quienes exigen poner la administración de la empresa bajo el control de los trabajadores. Creo que la principal debilidad radica en las condiciones subjetivas: el partido del proletariado. No existe una dirección capaz de encausar las justas reivindicaciones del proletariado y de los explotados. La CGTP, en cumplimiento de su responsabilidad gremial, ha debido ponerse a la cabeza de las luchas sociales del pueblo peruano, pero la dirección ha abandonado la lucha de las masas para la construcción de proyectos personales. Sin embargo, el proletariado exige cada vez más una respuesta contundente de su órgano gremial. Huamán debe abandonar sus proyectos personales y constituir a la CGTP en un órgano de lucha frente al gobierno de García, asumiendo las justas reivindicaciones campesinas e indígenas.

Por eso este 7, 8 y 9 la CGTP debe ponerse al frente de las protestas populares, exigiendo la salida de García y la conformación de un gobierno de frente obrero, campesino y popular. Por eso, Huamán, olvídate por un momento de las elecciones. Por eso, César Lévano, cállate un rato.


¡VIVA EL PARO NACIONAL DEL 7, 8 Y 9 DE JULIO!

¡FUERA GARCÍA!

¡POR UN GOBIERNO DE FRENTE OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR!