La pregunta

Un libro me acompañó en mi tristeza y en mi dolor a lo largo de todo el verano peruano. Se llama "Hablar de Dios desde el sufrimiento del Inocente: Una reflexión sobre el libro de Job" escrita por Gustavo Gutierrez.

Es un libro inacabable porque te propone pensar y repensar en la gratuidad del amor de Dios, alejarte de la concepción de retribución y también plantearte el tema de la injusticia, partiendo desde tu propia experiencia para llegar a compenetrarte e identificarte con el dolor de tus hermanos. Es también un libro doloroso y sufriente en sus inicios; pero lleno de esperanza y luz por el final... aunque en lo personal, a mi me parece que el tema es inacabable.

En una de sus primeras páginas, Gustavo recoge el poema "La Pregunta" de Juan Gonzalo Rose. Quisiera compartir este poema porque también plantea la pregunta ¿Quién es tu Dios?


Mi madre me decía:
si matas a pedradas los pajaritos blancos,
Dios te va a castigar;
si pegas a tu amigo,
el de carita de asno,
Dios te va a castigar.

Era el signo de Dios
de dos palitos,
y sus diez teologales mandamientos
cabían en mi mano,
como diez dedos más.

Hoy me dicen:
si no amas la guerra,
si no matas diariamente una paloma,
Dios te castigará;
si no pegas al negro,
si no odias al rojo,
Dios te castigará;
si al pobre das ideas
en vez de darle un beso,
si le hablas de justicia
en vez de caridad,
Dios te castigará.
Dios te castigará.

No es este nuestro Dios,
¿verdad mamá?

"Mirando el Futuro"




La foto la tomé del Facebook de Miguel Martín Llontop

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Comentarios

Troba escribió:

Gracias por rescatar de la memoria poema tan sencillo como bello... como casi todos los de Juan Gonzalo.

Besos.
sábado 27 junio 22:43

sally elizabeth escribió:

es lindo la poesia por que nos recuerda de quien es dios
lunes 02 mayo 18:44

Teodoro Castro Contreras escribió:

Nací en el campo, a orillas de un río que lamía dulcemente las oquedades de los cerros. Cuando embrabecía, arrasaba la esperanza de los pobres y le temíamos y le respetábamos.
Aprendí a cruzarlo a nado limpio.
Me arrastró muchas veces con la amenaza de privarme de aire y me atragantó su cuerpo a borbotones.
En el fondo me quería.
Esos pajarillos de los que habla Juan Gonzalo, jamás fueron muertos por mis manos.
Hoy tratamos de no escuchar a los que nos aconsejan odiar, dar ideas, mirar mundo, construirnos y reconstruir nuestras ideas.
Pleno, grandioso, sublime, los isgnos que emplea Juan Gonzalo para expresar su alma de poeta.
Teo.
sábado 17 septiembre 10:55

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