¿Activismo pasivo?: sobre la huelga en defensa de los nativos en la PUCP

La tarde del jueves almorzaba en los alrededores de la cafeteria de Letras. Se escuchaba al fondo los golpes constantes de un estudiante dàndole al bombo. Miré hacia donde se emitia el sonido con algunas bullas que interrumpían el compás de la marcha.
-Ya vienen a hacer bulla...- dijo mi amiga quien estaba al frente de mì comiendo el menú.
Yo observo la marcha de panfletos, de carteles y de una bandera nacional que lideraba la marcha. Veia las pancartas del Fepucp, mientras mi amigo tomaba algunas fotos para el recuerdo.
Se escuchaba algunas series de coros establecidos con tiempo, algunos contra el apra, otros que exclamaban la defensa de las tierras y que "la selva no se vende".
Me detuve de comer para observarlos. Era un grupo de cuarenta personas, a lo mucho. Cojo la càmara de mi amigo y comienzo a tomar fotos. Mi amigo me observa y me dirigía los objetivos a enfocar. "Seguro que se encontrarán con los otros sindicales que estarán en centro de Lima. No me acuerdo a dónde se irán", dijo mientras bebía la carambola del básico.
Observé la marcha y respuse en lanzar una pregunta al aire.
-Brother, ¿tú estas deacuerdo con eso de los decretos en contra de los nativos?- pregunté.
-En realidad no. O sea, sí los defiendo por razones justas...
-¿Y entonces por qué no vas a la huelga?
-Sencillamente porque pienso que no es un modo de hacer inteligente la opinión de las personas. No la pasaría gritando entre las calles...
-Pero entiendes el paradigmo... ¿cómo podríamos demostrar nuestro activismo ciudadano si el Estado no nos presta atención y la praxis se resume en movilizaciones como esta? O sea, ¿cómo defiendes tu activismo ciudadano si no vas a las huelgas que parecen ser el único medio para decir lo que nos parece?
-Porque prefiero mostrar mi punto de vista en reuniones y influyendo en los espacios donde puedo. No saldría en una marcha que se confundiría con otros activismos políticos. Sencillamente, prefiero la opinión libre y ser más util en la opinión privada.
Interesante. Fue lo que me dije en la mente mientras escuchaba sus respuestas. Yo no fui a la huelga, fin al cabo, pero cómo diría al otro que "Si, yo si me preocupo", cuando me sacaría en cara que no fui a la huelga.
A mi criterio hay huelgas justas como injustas. Y no creo que si no vas a una significa que eres enemigo acérrimo pensando que pertences al otro bando. Al ver la marcha sentí que se tergiversaba la opinión pública en una serie de impulsos mediáticos que desaparecían nuestras diferencias por el interés común. Incluso, esta tergiversación daría cabida a la posibilidad de desinformación: la constante común en las movilizaciones.
Sentí que quizás al pertecener a la marcha diluiría algunas opiniones individuales por la movilización. Quizás si me aparecía en media marcha con la última edición de CARETAS y decir "MIREN, PERO SI EFECTIVAMENTE NATIVOS DISPARARON CONTRA OFICIALES ARMADOS CON EQUIPOS ANTIMOTINES, ES DECIR, NO LETAL Y SEGÚN LAS FOTOS PUBLICADAS, MÁS DE UN NATIVO ARMADO ESPERABAN A LOS OFICIALES POR LOS FLANCOS AL ACERCARSE A DICHA CURVA".
Seguramente me hubieses dicho de todo, hasta aprista, pero sencillamente consulto a las fuentes que los medios brindan. Unos dirán que las medios están vendidos. Sin embargo, hay que tomar al toro por las astas. Aquí no hay santos ni pecadores. Y un pobre oficial no simboliza a toda la política atrofiada del aprismo. En realidad, así como desmuestran los asesinatos de los oficiales secuestrados de la Estación 6 del Oleoducto Norperuano, el grueso de los nativos fueron víctimas de la desinformación de los gobiernos regionales. Claro, efectivamente no sentencio a los gobiernos regionales, que sufrirían de cierta anomia justifcada, en el sentido que el Estado no dio una mesa de diálogo para evitar motines de este calibre.
Tanto las dos partes tienen responsabilidades, con intenciones invididuales en dañar las relaciones entre Estado y nativos.
La tarde del viernes tuve la oportunidad de hablar con un participante de la huelga que hubo el jueves y me dijo que por qué no fui. Le di mis razones y le mostré las fotos de CARETAS. Me desmintió preguntándome acaso cuántos nativos habían fallecido, que él suponía que eran demasiados. Sin embargo, cifras son cifras en el sentido que se manipulan fácilmente. En Bolivia, la afrenta fue una GENOCIDIO con miles de nativos muertos, para condenar el gobierno actual.
Tuve una discusión de un par de minutos con mi amigo tratándole de mostrar los demás puntos de vista. "Pero pobre gente huevón que son los nativos". Y le dije "Brother, pero no me digas que son unos santos. O sea, tú crees acaso que las montoneros que fueron armados por el régimen de Fujimori no venden el poder de sus armas al narcotráfico, por ejemplo, cuando no es atentida por el Estado? No hagas santos donde no los hay y tampoco defiendo al Estado. Sino que me hablas de "pobrecitos", así también murieron oficiales representando al Estado. Reconozco la poca atención del Estado por los nativos, pero no vengas a sacralizar las actitudes violentistas en contra de la policía", sostuve.
Al final mi amigo terminó desmintiendo las fotografías, fiel a su movimiento, mientras yo aún busco más información para una postura crítica.
Dialogamos entre dos partes y seguro que él atenderá un poco a lo que lo informé. Aunque ponga una semblanza como que si lo que dije fueran puras patrañas. Sin embargo, creo que ahí es donde fluye el activismo pasivo, como me hizo recordar de mi amigo, en el diálogo y en la libertad de expresión y una búsqueda de la verdad constante, sin parcializaciones.
Etiquetas : politica

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