29/05/09: Volviendo de Yauya - primeras impresiones
Acabamos de regresar de Yauya, distrito de la provincia de Carlos Fermín Fitzcarrald en el departamento de Ancash. El pueblo estaba mucho más lejos de lo que pensábamos así que el viaje resultó siendo bastante cansador. Larguísimo y casi todo trocha (primero por el callejón de Huaylas y luego por el de Conchucos), un camino impresionante al borde del abismo y entre las montañas, tal como se puede ver en esta foto:
Pero valió la pena. El paisaje es bellísimo, todo verde y con nieve en las montañas mas altas (aunque dicen que se están deshielando por el calentamiento global, una lástima...). En el pueblo la gente fué muy, muy amable con nosotros. Además, creo que todo lo que hicimos fué muy valorado y aprovechado por los maestros con los que trabajamos y las mamás del programa de la "bolsita viajera" (contaré sobre este programa en otra entrada). Eso ha sido muy gratificante para nosotros. La verdad es que con muy poco se puede hacer un tremendo impacto en la zona, las personas están muy motivadas y son muy receptivas.
Algo del paisaje de la zona se aprecia en estas fotos:


A mi el viaje me sirvió para descubrir la oca, que conocía de vista pero nunca había probado. Resultó ser riquísima. Aquí la ven cruda y luego ya cocinadita, recién salida de la pachamanca:


Aquí estamos en un rinconcito del pueblo de Yauya: Max Rivera, Andrés Espinoza, Paola Sarmiento y Gisella Vilchez, estudiantes de la especialidad de psicología educacional de la PUCP, el Dr. Héctor Rivera (con sombrero), y yo. Todos aprendimos mucho de esta experiencia, en otra entrada escribiré sobre las actividades realizadas y los proyectos que se vienen gestando en el distrito.

Fué un viaje largo por una zona muy bonita. Y lo mejor es que detrás de esos cerros y al final de la trocha nos esperaban niños tan lindos como estos:



Pero valió la pena. El paisaje es bellísimo, todo verde y con nieve en las montañas mas altas (aunque dicen que se están deshielando por el calentamiento global, una lástima...). En el pueblo la gente fué muy, muy amable con nosotros. Además, creo que todo lo que hicimos fué muy valorado y aprovechado por los maestros con los que trabajamos y las mamás del programa de la "bolsita viajera" (contaré sobre este programa en otra entrada). Eso ha sido muy gratificante para nosotros. La verdad es que con muy poco se puede hacer un tremendo impacto en la zona, las personas están muy motivadas y son muy receptivas.
Algo del paisaje de la zona se aprecia en estas fotos:

A mi el viaje me sirvió para descubrir la oca, que conocía de vista pero nunca había probado. Resultó ser riquísima. Aquí la ven cruda y luego ya cocinadita, recién salida de la pachamanca:
Aquí estamos en un rinconcito del pueblo de Yauya: Max Rivera, Andrés Espinoza, Paola Sarmiento y Gisella Vilchez, estudiantes de la especialidad de psicología educacional de la PUCP, el Dr. Héctor Rivera (con sombrero), y yo. Todos aprendimos mucho de esta experiencia, en otra entrada escribiré sobre las actividades realizadas y los proyectos que se vienen gestando en el distrito.
Fué un viaje largo por una zona muy bonita. Y lo mejor es que detrás de esos cerros y al final de la trocha nos esperaban niños tan lindos como estos:
Etiquetas :

Total de Votos: 4 - Rating: 3.75
Ingrese su correo electrónico para suscribirse a los comentarios de este artículo:







Haydee escribió: