Nº 596, 8 de mayo del 2009

RECUSACIÓN Y CORRUPCIÓN
La defensa de Fujimori decidió "patear el tablero judicial".

Carlos RIVERA PAZ
Antonio SALAZAR GARCÍA
Instituto de Defensa Legal

Hace poco tiempo la defensa del ex presidente de la república
Alberto Fujimori Fujimori sostenía que el tribunal presidido por
el magistrado César San Martín conducía de manera impecable el
juicio por violaciones de derechos humanos. Ahora los recusa
porque asegura que con la sentencia emitida en dicho caso esos
mismos magistrados se han contaminado procesalmente y por lo
tanto deben dejar que otros jueces sean los que conduzcan el
juicio por el pago de la CTS de 15 millones de dólares a
Vladimiro Montesinos Torres. ¿Qué pasó?, ¿Por qué ese radical
cambio de posición frente al mismo tribunal supremo?

La recusación
El día martes 5 de mayo el abogado Nakasaki ha presentado
recusación contra los tres integrantes de la Sala Penal Especial
de la Corte Suprema porque ahora sostiene que el vocal supremo
Hugo Príncipe Trujillo ya emitió opinión en este caso porque el
año 2005 confirmó la sentencia condenatoria impuesta a los ex
ministros involucrados en la entrega de tan descomunal CTS y que
los magistrados supremos San Martín Castro y Prado Saldarriaga
están "contaminados procesalmente", porque ellos ya han emitido
una opinión sobre la responsabilidad penal de Alberto Fujimori
porque lo acaban de condenar a 25 años por crímenes contra los
derechos humanos.

Más allá que el tribunal que preside San Martín haya decidido -
como corresponde- dar trámite a esta institución procesal y a la
fecha ya se conozca el otro tribunal especial que debe emitirá
resolución sobre este pedido vale preguntarse ¿Esos dos
argumentos son posibles de sostener procesalmente? No.
Técnicamente hablando bajo ninguna circunstancia legal. Por lo
tanto de no mediar algo extraordinario ese pedido debe ser
desestimado de manera absoluta, ya que bajo ese argumento en los
delitos perpetrados por una organización criminal deberían
existir tantos tribunales como casos se hayan instaurado contra
sus integrantes. Algo simplemente absurdo.

El marco procesal que regula la institución de la recusación está
comprendido en el Código de Procedimientos Penales, norma que en
su artículo 29° estable de manera taxativa las causales de
recusación de los magistrados. En ninguna de ellas incurren los
integrantes de la Sala Penal Especial. Adicionalmente a ello en
el artículo 31° del mismo código se establece que los jueces
también podrán ser recusados "..aunque no concurran las causales
del artículo 29, siempre que exista un motivo fundado para que
pueda dudarse de su imparcialidad. Este motivo deberá ser
explicado con la mayor claridad posible…"

Aun bajo ese parámetro procesal resulta insostenible la
afirmación de la defensa de Fujimori porque la misma defensa
durante el anterior juicio siempre destacó la actuación
respetuosa de ese mismo tribunal en cuanto a las normas
elementales del debido proceso y dice todo lo contrario porque su
patrocinado ha sido condenado por hechos que no tienen relación
con la materia del proceso y con el nivel de intervención de
Fujimori en el caso de los 15 millones de CTS.

Por lo tanto no tenemos ninguna duda que la recusación no es más
que una maniobra legal de la defensa de Fujimori que si bien
pretende sustentarse en una supuesta falta de independencia e
imparcialidad del juzgador, en realidad muestra algo superior que
trasciende los procedimientos judiciales. ¿A qué le teme la
defensa de Fujimori? 0 mejor dicho ¿A qué le teme el fujimorismo
en este nuevo juicio?

Los verdaderos miedos del fujimorismo
En realidad la presentación de la recusación solo confirma un
dato fundamental: si durante el juicio por los crímenes contra
los derechos humanos la estrategia del fujimorismo estuvo de
alguna manera marcada por la estrategia legal que manejó el
abogado Nakasaki, eso ha cambiado radicalmente, porque ahora solo
existe la estrategia política del fujimorismo que ha sometido
absolutamente a la acción legal. Es evidente que ahora las
decisiones sobre lo que se hace no las toma el abogado sino la
hija del condenado.

Por ello estamos enteramente convencidos que la recusación es una
maniobra que no solo busca apartar al tribunal de San Martín de
los juicios contra Fujimori, sino que en realidad el objetivo -
político- principal es impedir que el juicio oral por el caso de
la CTS de 15 Millones para Montesinos se inicie, porque en este
caso se pone en la más absoluta evidencia la relación criminal de
Fujimori con Montesinos en el manejo corrupto de los fondos
públicos del Estado peruano.

Es eso justamente lo que el fujimorismo no quiere que se ventile
frente a las cámaras de la televisión, porque una agrupación
política como aquella que ya está en campaña electoral (con el
lema "libertad para mi papi") que en los últimos años quiso
hacerle creer al país que Fujimori no tenía nada que ver con "la
corrupción de Montesinos" y ahora tiene que comenzar a dar
explicaciones de por qué cuando el régimen del entonces
presidente de la república Fujimori Fujimori se desmoronaba
ordenó que se le pague a su asesor una Compensación por Tiempo de
Servicios de 15 millones de dólares sacados del tesoro público.

Si en el caso de violaciones de derechos humanos los voceros del
fujimorismo justificaban los asesinatos porque decían se trataba
de terroristas, ¿en este caso que argumentarán? Ojalá digan algo,
porque sobre este caso, ni el abogado ni los representantes
políticos del fujimorismo, empezando por Keiko Fujimori, han
dicho algo.

En concreto es el miedo a que el país y la sociedad peruana
recuerde y haga memoria de hechos criminales que pareciera se han
olvidado como la corrupción alentada, dirigida y jefaturada por
Fujimori y Montesinos, época en la que además Keiko Fujimori era
nada menos que la primera dama de la nación.

El caso de los 15 Millones
Tal como hemos señalado en este caso se coloca en máxima
evidencia dos asuntos fundamentales. 1) El rol de Fujimori como
el director de una red mafiosa que manejó los recursos del Estado
de una forma delictiva, y 2) La relación criminal entre Fujimori
y Montesinos para apropiarse de los recursos del Estado.

Como se ha demostrado de manera fehaciente en el proceso
judicial, en setiembre de 2000 luego de difusión del video "Kouri
-Montesinos" Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos se ponen de
acuerdo para sostener que existía una amenaza militar que
provenía de las FARC y por ello con carácter de urgente se debía
ampliar el presupuesto del Ministerio de Defensa por la suma de
S/. 52´000,000 millones de soles para ejecutar el "Plan
Soberanía". Está demostrado que dicho plan nunca existió. En
realidad por orden del Alberto Fujimori Fuijimori con ese dinero
se pagó una compensación por tiempo de servicios a Vladimiro
Montesinos Torres.

Las investigaciones han demostrado que utilizando documentación
fraguada el 22 de setiembre de 2000 por orden de Fujimori y con
la intervención de Carlos Boloña (Ministro de Economía), Alfredo
Jaililie (Vice ministro de economía), Carlos Bergamino (Ministro
de Defensa) y Federico Salas (Primer Ministro) se sacó del tesoro
público esa cantidad de dinero, se cambio dicho monto a dólares y
el mismo día por la noche se le entregó tal suma a Montesinos en
la cochera del SIN.

En el proceso penal seguido contra Boloña (en ese caso defendido
por el abogado Nakasaki), Bergamino y Salas Guevara en el cual,
el año 2005, ya resultaron condenados todos ellos, sobre todos
los primeros declararon que conocían que dichos fondos no eran
para ejecutar el llamado Plan Siberia. Es más en ese momento el
abogado Nakasaki como defensor de Boloña presentó el decreto
supremo reservado firmado por Alberto Fujimori. Hoy, en el juicio
contra este último, ese documento será una de las más importantes
pruebas documentales que garantizan una inminente condena al ex
presidente Fujimori.

También está demostrado que Montesinos se quedó con el dinero,
pero ante la información de la embajada de Suiza -hacia fines de
octubre de 2000- sobre el hallazgo de una cuenta millonaria de
Vladimiro Montesinos el aún presidente Fujimori decide devolver
el monto de 15 millones de dólares al tesoro público. Bergamino
ha declarado que el 2 de noviembre de ese año Fujimori lo convocó
a Palacio de Gobierno y allí encontró a Boloña y Jaililie, y en
esas circunstancias Fujimori les entregó 4 maletas que contenían
15 millones de dólares, dinero que fue devuelto al tesoro
público. Pero está demostrado que ese dinero fue un dinero
diferente al que fue entregado a Montesinos. ¿De dónde sacó
Fujimori esos quince millones de dólares para reponer el dinero
entregado a Montesinos?

Esto es lo que el fujimorismo no quiere que se ventile ante el
país entero en juicio. Esto es lo que el Fujimorismo no quiere
que la ciudadanía recuerde.