Si bien la educación ha movido –bien y mal- naciones, es mentira que si alguien no sabe nada sobre lo que enseñan en el colegio, instituto y/o universidad no sirve para opinar, proponer o, peor aún, representar. Todos creemos -y esto lo repiten a cada rato mis profesores de la PUCP- que los centros educativos brindan solamente una base formativa y que es la vida empírica la que la complementa. Y si únicamente se consigue el segundo recurso, pues hay que aprovecharlo al máximo. Algo que, según la hoja de vida de la congresista, aplicó como activista en movimientos por los derechos humanos en su natal Cusco.
Publicado por: spichihua Visto: 414 veces -









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