13/04/09: Alcohol y conducción: ¿cuánto realmente sabemos del tema?
Algunos mitos sobre la conducción bajo los efectos del alcohol
Juan Carlos Dextre
Lima, 13 de abril de 2009
Muchas de las cosas que se dicen o se comentan sobre la conducción bajo los efectos del alcohol son solo mitos o frases populares. Esto no solo es cierto en países como el Perú, donde la educación, las políticas y estrategias de seguridad vial son todavía débiles, sino que también se producen en países Europeos, como es el caso de España, donde en mayo del 2007 se generó una polémica relacionada con el tema. Esta polémica fue iniciada por unos comentarios del ex-Presidente del Gobierno Español José María Aznar: “como ciudadano tengo el conocimiento suficiente para saber cuántas copas de vino puedo beber sin poner en riesgo a los demás”. Una afirmación totalmente equivocada, pero lamentablemente muy común.
Muchos piensan –equivocadamente- que el límite de alcoholemia se debe fijar según el nivel de resistencia de cada persona, es decir cuánto alcohol se puede consumir sin embriagarse, tal como lo señala el especialista en temas de tránsito Luis Quispe Candia en el Diario La República del 12 de abril del 2009 (Mas sanciones para prevenir las muertes). En realidad el problema principal no son los ebrios (los que ya tienen síntomas claros de alcoholemia), sino aquellos que aparentemente no lo están y, sin embargo, conducen con una disminución en su capacidad de atención, de visión, de reflejos, etc., esos que creen que pueden saber cuánto pueden beber sin poner en riesgo a los demás, y que están siendo afectados por lo que se denomina “el efecto engaño”, es decir cuando mejor creen que están, en realidad es todo lo contrario.
El libro Vías Humanas, un enfoque multidisciplinario y humano de la seguridad vial (escrito por 5 profesionales de 3 países sudamericanos: Juan Carlos Dextre, Martín Pirota, Carlos Tabasso, Joge Bermúdez y Aníbal García) dedica su tercer capítulo al tema del Alcohol y volante: alianza trágica, el cual recomiendo a las personas que están contribuyendo a legislar sobre el tema. Para darnos una idea del problema, transcribo el análisis de las comprobaciones científicas, así como las cuatro reflexiones planteadas por el autor (Carlos Tabasso).
Mitos sobre el alcohol y la conducción[1253clicks]
Juan Carlos Dextre
Lima, 13 de abril de 2009
Muchas de las cosas que se dicen o se comentan sobre la conducción bajo los efectos del alcohol son solo mitos o frases populares. Esto no solo es cierto en países como el Perú, donde la educación, las políticas y estrategias de seguridad vial son todavía débiles, sino que también se producen en países Europeos, como es el caso de España, donde en mayo del 2007 se generó una polémica relacionada con el tema. Esta polémica fue iniciada por unos comentarios del ex-Presidente del Gobierno Español José María Aznar: “como ciudadano tengo el conocimiento suficiente para saber cuántas copas de vino puedo beber sin poner en riesgo a los demás”. Una afirmación totalmente equivocada, pero lamentablemente muy común.
Muchos piensan –equivocadamente- que el límite de alcoholemia se debe fijar según el nivel de resistencia de cada persona, es decir cuánto alcohol se puede consumir sin embriagarse, tal como lo señala el especialista en temas de tránsito Luis Quispe Candia en el Diario La República del 12 de abril del 2009 (Mas sanciones para prevenir las muertes). En realidad el problema principal no son los ebrios (los que ya tienen síntomas claros de alcoholemia), sino aquellos que aparentemente no lo están y, sin embargo, conducen con una disminución en su capacidad de atención, de visión, de reflejos, etc., esos que creen que pueden saber cuánto pueden beber sin poner en riesgo a los demás, y que están siendo afectados por lo que se denomina “el efecto engaño”, es decir cuando mejor creen que están, en realidad es todo lo contrario.
El libro Vías Humanas, un enfoque multidisciplinario y humano de la seguridad vial (escrito por 5 profesionales de 3 países sudamericanos: Juan Carlos Dextre, Martín Pirota, Carlos Tabasso, Joge Bermúdez y Aníbal García) dedica su tercer capítulo al tema del Alcohol y volante: alianza trágica, el cual recomiendo a las personas que están contribuyendo a legislar sobre el tema. Para darnos una idea del problema, transcribo el análisis de las comprobaciones científicas, así como las cuatro reflexiones planteadas por el autor (Carlos Tabasso).
Mitos sobre el alcohol y la conducción[1253clicks]
Etiquetas :

Total de Votos: 2 - Rating: 5.00
Ingrese su correo electrónico para suscribirse a los comentarios de este artículo:






Juan escribió:
En varias oportunidades durante la noche me han parado policias, yo no tomo en exceso, en realidad no tomo por medidas disiplinarias propias, con decir que una cerveza pequeña durante la noche con bastante agua o jugo de naranja es suficiente, pero el aliento a alcohol siendo muy minimo ha sido suficiente para que la policia interprete esto como sintomas de ebriedad, en casi todos los casos me dejaron ir luego de una larga espera que consiste en decirme que me llevaran a la comisaria o esperar al fiscal, luego de ir rumbo a la comisaria se detienen y me dicen puede marcharse, y cuando el fiscal no llega me dejan ir, solo en un caso un policia me llevaba al dosaje etilico al hospital de policia, por que no tenia alcolimetros ni el, ni en la comisaria y por que ese era el procedimiento y su compañero muy sutilmente me pidio apoyo para que hablara con el, le di 20 soles, me revienta hacer y mas tener que contar esto, siento que este reglamento, que no es malo es muy bien aprovechado por los policias a su favor, yo habia perdido ya mas de una hora y aun faltaba, cual es el procedimiento exacto de un policia en este caso?
Si tu has tomado una botella de cerveza en el almuerzo que es mas que seguro por debajo del 0.5%, y le indicas eso al policia, el actua igual?
Es valido el alcolimetro de aliento, como equipo electronico en este caso...para no llegar a la prueba de sangre?
Podria Yo tener uno en mi vehiculo?