Por Yuki. Ella me intimida.

Esa nostalgia extraña se apoderó de mí y no pude evitar cruzar la mirada con Yuna a través del espejo. Me hizo reír su símbolo de victoria, pero no me quería reír aún. “Sí, Yuna, también te extrañé, pero aún así…” pensaba, pero tenía que concentrarme en el camino. Detesto la carretera, detesto ir en línea recta por mucho tiempo. Obviamente prefiero cuando los camino se dividen, aún cuando llevan al mismo lugar. Tenía que esperar a que Taka se quede dormido en el regazo de Yuna o, al menos, que se haga el dormido.
- Todo este tiempo…
- Estuve pensando. – me interrumpió - Pensando qué es lo que tengo que hacer con mi vida. Me muero por vivir, pero no sé por dónde empezar.
- Tal vez deberías tomarlo con un poco más de calma. Te necesita a su lado.
- Él es lo único que he tenido. Lo único que me queda.
- ¿Entonces? – no entendía, yo nunca entiendo a ellos dos.
- ¿Entonces qué?
- No entiendo.
- No es necesario entender algo que aún está a medio camino. No sabes en qué momento empezó ni sabes qué tanto podría cambiar.
- …
- Te quiero, Yuki, eres uno de mis mejores amigos.

No dije nada. Sentí que fue sincera y sin duda me alegró mucho el día escuchar sus palabras. Detrás de esa apariencia de niña tonta, de mirada distante y afligida, y de esa relación torrentosa se escondía una chica que conocía cada aspecto de nuestras vidas, de la vida misma. Su egocentrismo (ella siempre lo confunde con egoísmo) me irritaba, pero me enseñaba mucho más de lo que yo he podido aprender de mí mismo en mucho tiempo. ¿Quién es esta chica? ¿Por qué me intimida tanto? ¿Acaso es que tengo miedo que vea a través de mí? Ya lo habrá hecho, entonces. ¿Eh? Eso quiere decir que Kari… Suspiré.
- ¡Oh! Yo conozco ese suspiro, no lo escuchaba hacía tanto. – sí, Yuna, diviértete con mis ansias.
- Solo estoy cansado, ha sido un día emocionalmente cargado.
- ¿Cómo se llama?
- Kari… - ¿cómo lo hace? ¿Acaso es dios? – Se llama Kari.
- Te escucharé todo lo que desees.
Ah… es verdad… su presencia me intimida pero también me reconforta. Tal vez así se sienta él también. Nuestros caminos… ya no estarán divididos.









Por cierto,"caminos dividos" me hace recordar una escena de H&C donde estaba el hno de Morita...