Rabbí Jeschona de Nazaret
Poema de Luis Palés Matos
Calladamente, profundamente, serenamente,
iba el Monarca de las espinas y los abrojos
por las ciudades huracanadas, dando a la gente
pan de su sueño, miel de su vida, luz de sus ojos.
Rey pensativo de los harapos... ¡Oh, caballero
de los silencios interminables sobre los montes!
Pasaba suave como una vaga luz de lucero,
y ante su paso se desdoblaban los horizontes.
Despreció el oro su azul orgullo de visionario...
Vivió encendido como la brasa de un incensario,
y a fuerza de éxtasis se puso mágico y transparente,
y cuando el pueblo bajó hasta el fondo del negro vicio,
este Monarca subió a la cumbre del sacrificio,
calladamente, profundamente, serenamente.
Referencia: Antología Literaria de Vivian Auffant
Publicado el 03/04/09 por edgarvelarde | Categoría: Arte | Visto 3480 veces |

Total de Votos: 6 - Rating: 4.50








Comentarios
Agregar comentario