29/03/09: Jueces reincorporan a 86 policías expulsados por medidas disciplinarias
La República
Ministerio del Interior presenta queja al Poder Judicial. Cada año aumenta el número de efectivos expulsados de la PNP que por mandato judicial retornan a la institución. En lo que va del 2009, ya hay 22 reincorporados.
Doris Aguirre. Unidad de Investigación.
La Policía Nacional pasó al retiro al teniente Héctor Layme Mamami por medida disciplinaria debido a su vinculación con un caso de narcotráfico. Tres años después, la Sala Mixta de Puno acogió una demanda de Layme y ordenó su reincorporación en febrero del 2008. La Policía Nacional acató la orden judicial. Tres meses después, el seis de mayo de ese mismo año, cuando Héctor Layme se desempeñaba como comisario de Santa Bárbara, en Juliaca, cayó en un operativo antidrogas. Viajaba en una camioneta en la que agentes antinarcóticos hallaron pasta básica camuflada. Mientras las autoridades deslindan la responsabilidad del policía, el reincidente Layme continúa en actividad.
No es un caso aislado
Héctor Layme Mamani es uno de los 86 policías dados de baja por medida disciplinaria, quienes por la vía judicial consiguieron la reincorporación en el año 2008. Varios habían sido sancionados con la expulsión por cometer graves delitos. Conclusión, la Policía Nacional no puede deshacerse de sus malos elementos.
De acuerdo con fuentes de la Procuraduría de Asuntos Judiciales del Ministerio del Interior, el notable incremento de la reincorporación de efectivos dados de baja por medida disciplinaria se debe a que el Poder Judicial se ha tomado atribuciones que no le corresponden.
Regreso fácil
Según cifras oficiales del Tribunal Administrativo Disciplinario de la PNP, el organismo sancionador de la institución, en 2006 los jueces reincorporaron a 24 efectivos dados de baja, y en 2007 la cifra se elevó a 83. La tendencia es ascendente. El año pasado fueron 86.
“No siempre los jueces nos notifican para apelar los mandatos de reincorporación, y cuando lo hacen es demasiado tarde para tomar acciones. Últimamente nos indican que antes de aceptar nuestros recursos de apelación, primero debemos cumplir con reincorporar a los efectivos”, explicaron las fuentes: “Ante la enorme cantidad de estos casos, hemos tenido que presentar una queja ante la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA) para tratar de detener este tipo de arbitrariedad de algunos magistrados que afecta a la institución policial”.
Así cualquiera
El 27 de febrero de 1995, el suboficial PNP Mario Vargas Herbas fue pasado al retiro por medida disciplinaria por su implicación en un caso de asalto y robo. Trece años después, el 10 de junio del 2008, el Juzgado Mixto de Puno resolvió la reincorporación de Vargas con todos sus beneficios, devengados e intereses. Ahora labora normalmente.
La misma suerte tuvo el suboficial Aurelio Gallegos Garcés, dado de baja el 28 de agosto de 1999 por su relación en otro caso de asalto y robo. Luego de nueve años, el Juzgado Mixto de San Antonio de Putina, en Puno, mandó a la PNP su reincorporación con todos sus beneficios, el 31 de diciembre del 2008. Gallegos hoy viste de nuevo el uniforme de la PNP.
“Las reincorporaciones por orden judicial de personal policial que cometió delitos es una muy mala señal para la Policía Nacional y para la sociedad porque se trata de efectivos que cometieron actos ilícitos y fueron investigados por la Inspectoría General y sancionados internamente por el Tribunal Nacional Administrativo Disciplinario”, dijeron fuentes del despacho de la Dirección General de la PNP: “La policía ante una orden judicial solamente se limita a acatarla sin murmuraciones. Hemos encontrado varios casos de policías corruptos que han aprendido a urdir artimañas legales para regresar a la institución”.
En julio del 2002, la PNP pasó al retiro al capitán Edmundo Toledo Saucedo debido a su implicación en la fuga de un narcotraficante en Trujillo. La institución lo acusó de abandono de servicio y desobediencia. Toledo incluso recurrió al Tribunal Constitucional para que declare nula la resolución ministerial con la que se le dio de baja. Pero no lo consiguió… hasta ese momento.
Todos vuelven
Sin embargo, en enero del 2008, la titular del Noveno Juzgado Contencioso Administrativo de Lima, Alicia Salinas Larriviere, ordenó la reposición del capitán Edmundo Toledo, alegando que su institución lo había sancionado injustamente porque logró recapturar al delincuente.
“La policía cometió un abuso. Al percatarse el capitán Toledo de la fuga del narcotraficante, solicitó permiso para salir en búsqueda del sujeto. No se lo concedieron, así que por su cuenta lo hizo y diez días después logró recapturar al reo”, señaló Silvio Aguirre, defensor del capitán Edmundo Toledo: “Ahora estamos luchando para que lo asciendan al grado de comandante, como le corresponde”.
De los 86 casos de policías reincorporados, 31 fueron por mandato del Juzgado Mixto de Santiago, en el Cuzco; 19 por el Juzgado Mixto de Huancané, Puno; 10 por juzgados de Lima (Tercero, Quinto y Noveno Juzgado Especializado en lo Contencioso Administrativo); y 4 por juzgados de Arequipa (Primer Juzgado Civil de Hunter y Juzgado Mixto de Aplao), entre otros (ver infografía).
“El Poder Judicial solo tiene facultad para ordenar la reincorporación de un efectivo siempre y cuando se haya acreditado su inocencia”, explicaron fuentes de la Procuraduría de Asuntos Judiciales del Ministerio del Interior: “En todo caso, las reincorporaciones por mandato judicial deben ser provisionales hasta que se dicte sentencia. Sin embargo, en la mayoría de casos los jueces ordenan la reincorporación inmediata”.
El 2 de marzo de 1996, la Policía Nacional expulsó por indisciplina al suboficial Eulogio Arqque Suico, acusado de haber dado muerte al alférez PNP Luis Aranzábal. Doce años después, el nueve de agosto de 2008, el Juzgado Mixto de Santiago, Cuzco, ordenó la reincorporación de Arqque. Hoy trabaja en la Décima Región Policial del Cuzco.
Ocurrió lo mismo con el suboficial Arturo Oviedo Guzmán. Le dieron de baja el 30 de marzo del 2000 al ser encontrado responsable de la fuga del terrorista Teófilo Sandoval Durán, recluso del penal de Qenqoro. Luego de ocho años, el mismo Juzgado Mixto de Santiago dictaminó el reingreso de Oviedo el 15 de Agosto del 2008. Ahora labora en la comisaría de Poroy.
El 13 de junio del 2005, la policía expectoró de la institución al suboficial Abel Hallasi Zárate, implicado en un caso de falsificación de documentos y en otro de encubrimiento del presunto asesino de la ciudadana alemana Úrsula Gluck. El Juzgado Mixto del Cusco ordenó la reincorporación inmediata de Hallasi, el seis de marzo del 2008.
En lo que va del 2009, la tendencia continúa siendo ascendente. Ya son 22 efectivos policiales reincorporados por resolución judicial. Uno de los casos más controvertidos lo protagoniza el suboficial Luis Espejo Livano, pasado al retiro el siete de mayo de 1982. Luego de 26 años el Juzgado Especializado Civil de Santiago, Cusco, ordenó su reincorporación el 3 de febrero de este año con todos sus beneficios. Así los premian. La República, edición impresa.
Ministerio del Interior presenta queja al Poder Judicial. Cada año aumenta el número de efectivos expulsados de la PNP que por mandato judicial retornan a la institución. En lo que va del 2009, ya hay 22 reincorporados.
Doris Aguirre. Unidad de Investigación.
La Policía Nacional pasó al retiro al teniente Héctor Layme Mamami por medida disciplinaria debido a su vinculación con un caso de narcotráfico. Tres años después, la Sala Mixta de Puno acogió una demanda de Layme y ordenó su reincorporación en febrero del 2008. La Policía Nacional acató la orden judicial. Tres meses después, el seis de mayo de ese mismo año, cuando Héctor Layme se desempeñaba como comisario de Santa Bárbara, en Juliaca, cayó en un operativo antidrogas. Viajaba en una camioneta en la que agentes antinarcóticos hallaron pasta básica camuflada. Mientras las autoridades deslindan la responsabilidad del policía, el reincidente Layme continúa en actividad.
No es un caso aislado
Héctor Layme Mamani es uno de los 86 policías dados de baja por medida disciplinaria, quienes por la vía judicial consiguieron la reincorporación en el año 2008. Varios habían sido sancionados con la expulsión por cometer graves delitos. Conclusión, la Policía Nacional no puede deshacerse de sus malos elementos.
De acuerdo con fuentes de la Procuraduría de Asuntos Judiciales del Ministerio del Interior, el notable incremento de la reincorporación de efectivos dados de baja por medida disciplinaria se debe a que el Poder Judicial se ha tomado atribuciones que no le corresponden.
Regreso fácil
Según cifras oficiales del Tribunal Administrativo Disciplinario de la PNP, el organismo sancionador de la institución, en 2006 los jueces reincorporaron a 24 efectivos dados de baja, y en 2007 la cifra se elevó a 83. La tendencia es ascendente. El año pasado fueron 86.
“No siempre los jueces nos notifican para apelar los mandatos de reincorporación, y cuando lo hacen es demasiado tarde para tomar acciones. Últimamente nos indican que antes de aceptar nuestros recursos de apelación, primero debemos cumplir con reincorporar a los efectivos”, explicaron las fuentes: “Ante la enorme cantidad de estos casos, hemos tenido que presentar una queja ante la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA) para tratar de detener este tipo de arbitrariedad de algunos magistrados que afecta a la institución policial”.
Así cualquiera
El 27 de febrero de 1995, el suboficial PNP Mario Vargas Herbas fue pasado al retiro por medida disciplinaria por su implicación en un caso de asalto y robo. Trece años después, el 10 de junio del 2008, el Juzgado Mixto de Puno resolvió la reincorporación de Vargas con todos sus beneficios, devengados e intereses. Ahora labora normalmente.
La misma suerte tuvo el suboficial Aurelio Gallegos Garcés, dado de baja el 28 de agosto de 1999 por su relación en otro caso de asalto y robo. Luego de nueve años, el Juzgado Mixto de San Antonio de Putina, en Puno, mandó a la PNP su reincorporación con todos sus beneficios, el 31 de diciembre del 2008. Gallegos hoy viste de nuevo el uniforme de la PNP.
“Las reincorporaciones por orden judicial de personal policial que cometió delitos es una muy mala señal para la Policía Nacional y para la sociedad porque se trata de efectivos que cometieron actos ilícitos y fueron investigados por la Inspectoría General y sancionados internamente por el Tribunal Nacional Administrativo Disciplinario”, dijeron fuentes del despacho de la Dirección General de la PNP: “La policía ante una orden judicial solamente se limita a acatarla sin murmuraciones. Hemos encontrado varios casos de policías corruptos que han aprendido a urdir artimañas legales para regresar a la institución”.
En julio del 2002, la PNP pasó al retiro al capitán Edmundo Toledo Saucedo debido a su implicación en la fuga de un narcotraficante en Trujillo. La institución lo acusó de abandono de servicio y desobediencia. Toledo incluso recurrió al Tribunal Constitucional para que declare nula la resolución ministerial con la que se le dio de baja. Pero no lo consiguió… hasta ese momento.
Todos vuelven
Sin embargo, en enero del 2008, la titular del Noveno Juzgado Contencioso Administrativo de Lima, Alicia Salinas Larriviere, ordenó la reposición del capitán Edmundo Toledo, alegando que su institución lo había sancionado injustamente porque logró recapturar al delincuente.
“La policía cometió un abuso. Al percatarse el capitán Toledo de la fuga del narcotraficante, solicitó permiso para salir en búsqueda del sujeto. No se lo concedieron, así que por su cuenta lo hizo y diez días después logró recapturar al reo”, señaló Silvio Aguirre, defensor del capitán Edmundo Toledo: “Ahora estamos luchando para que lo asciendan al grado de comandante, como le corresponde”.
De los 86 casos de policías reincorporados, 31 fueron por mandato del Juzgado Mixto de Santiago, en el Cuzco; 19 por el Juzgado Mixto de Huancané, Puno; 10 por juzgados de Lima (Tercero, Quinto y Noveno Juzgado Especializado en lo Contencioso Administrativo); y 4 por juzgados de Arequipa (Primer Juzgado Civil de Hunter y Juzgado Mixto de Aplao), entre otros (ver infografía).
“El Poder Judicial solo tiene facultad para ordenar la reincorporación de un efectivo siempre y cuando se haya acreditado su inocencia”, explicaron fuentes de la Procuraduría de Asuntos Judiciales del Ministerio del Interior: “En todo caso, las reincorporaciones por mandato judicial deben ser provisionales hasta que se dicte sentencia. Sin embargo, en la mayoría de casos los jueces ordenan la reincorporación inmediata”.
El 2 de marzo de 1996, la Policía Nacional expulsó por indisciplina al suboficial Eulogio Arqque Suico, acusado de haber dado muerte al alférez PNP Luis Aranzábal. Doce años después, el nueve de agosto de 2008, el Juzgado Mixto de Santiago, Cuzco, ordenó la reincorporación de Arqque. Hoy trabaja en la Décima Región Policial del Cuzco.
Ocurrió lo mismo con el suboficial Arturo Oviedo Guzmán. Le dieron de baja el 30 de marzo del 2000 al ser encontrado responsable de la fuga del terrorista Teófilo Sandoval Durán, recluso del penal de Qenqoro. Luego de ocho años, el mismo Juzgado Mixto de Santiago dictaminó el reingreso de Oviedo el 15 de Agosto del 2008. Ahora labora en la comisaría de Poroy.
El 13 de junio del 2005, la policía expectoró de la institución al suboficial Abel Hallasi Zárate, implicado en un caso de falsificación de documentos y en otro de encubrimiento del presunto asesino de la ciudadana alemana Úrsula Gluck. El Juzgado Mixto del Cusco ordenó la reincorporación inmediata de Hallasi, el seis de marzo del 2008.
En lo que va del 2009, la tendencia continúa siendo ascendente. Ya son 22 efectivos policiales reincorporados por resolución judicial. Uno de los casos más controvertidos lo protagoniza el suboficial Luis Espejo Livano, pasado al retiro el siete de mayo de 1982. Luego de 26 años el Juzgado Especializado Civil de Santiago, Cusco, ordenó su reincorporación el 3 de febrero de este año con todos sus beneficios. Así los premian. La República, edición impresa.
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pedro soto escribió: