16/10/06: Escribir...
Escribo porque quiero decir.Ok, eso es casi tautológico, pero es cierto. No sé si no tenía mucho qué decir en estos días o si es que no sabía cómo decir las cosas hasta ahora. En general, decir, expresar, gritar mi voz al mundo aunque sea desde este pequeño rincón y los otros en los que derramo mis palabras.
La escritura es una especie de catarsis, una forma de susurrar al viento y esperar que mis frases alcancen su oído. El mundo envuelto en unas cuantas letras, tal vez. La magia de la palabra y la memoria, como alguna vez escribió un amigo en un cuento, lograr crear un puente indestructible como Benedetti, cerrar la distancia, hacer que cuando diga pan, pueda comer. Gracias, Ángela, por ser tan precisa con tu frase.
Sin embargo, es más que eso. Escribir, tallar mis ideas en forma de textos y darles forma, es a su vez una expresión de mis deseos y mis sueños en el mundo. Es un compromiso hecho hoy con lo que me comprometo, con lo que juro y a lo que me entrego. ¿Puedo cambiar? Sí, puedo, mas no puedo arrepentirme de lo dicho, no debo, porque es lo que soy, hoy y completamente, tal como me percibo.
El tiempo puede hacer muchas cosas, claro. La vida da vueltas y tal vez lo dicho hoy ya no sea lo mismo mañana, pero eso no le quita su pedacito de verdad.
Pues bueno, entonces es eso, la clave que abre cada una de mis líneas:
Escribo, luego existo. O mejor dicho, lo que escribo, es lo que soy.
He escrito.
~ El Doc
La libertad es la capacidad de entregarse a un compromiso sin más atadura que la que uno mismo desea imponerse.
Etiquetas :

Total de Votos: 8 - Rating: 2.38
Ingrese su correo electrónico para suscribirse a los comentarios de este artículo:






Leo escribió:
vos.
Amí, personalmente me gusta divagar en una página en blanco, exponer algunas ídeas, y porque no, a veces, incluso dejo volar mis sentimientos, suelen ser los menos, pues no me gusta ciertamente que nedie entre en mi interior, y descubra mi "yo" auténtico, ese, es muy privado.
Hace unos días en el trabajo, tuve un ataque de ansiedad, terrible, todos los campañeros de mi alrededor, pensaron que sería por, las circunstancias, del nuevo trabajo, nada mas incierto, es porque sencillamente ví como delante de mis ojos, por unos instantes, se paseaba mi "futuro", un terror me invadió el consciente, el subconsciente, y no pude contenerme, me odie; odie y aborrice aquel, trabajo; todo cuanto me rodeaba; y sencillamente era por que estaba siendo ninguneada, pero verdaderos "mindundis", poco cultivados en ninguna lectura, con menos objetivos que los mosquitos en verano, y comprendí, que aquella gente, menos preparada, que cualquiera de los demás que allí estabamos, quemandonos las pestañas para ellos, eran nuestros jefes....Sentí un horror tal, que la angustía y la depresión me invadió y de puritita impotencia, alguna lágrima asomó a mis ojos, y se convietieron en dos cuencas acuosas, como pude controlé aquel subrrealista momento...Y después, para seguir evitando vertir por medio de las lágrimas mi ya quemado orgullo, mi mas deteriorado talento...Escribí en una hoja de papel blanca: "Quién no tiene presente, malamente, podrá llegar a tener futuro"...
Me aborrecí mucho mas que al contexto,pero tuve que continuar trabajando, para aquellos mindundis, ninguneadores, los cuales habrán llegado, a ocupar esos puestos por medrar, Dios sabe a quién y cuanto.
Gracias, por dejarme descargar aquí, estos lamentos...