la teta asustada

El día de hoy es el estreno en Lima de la película "La Teta Asustada", coproducción hispano-peruana ganadora del Festival de Berlín, que en las últimas semanas ha concitado titulares y comentarios en diferentes medios de comunicación como motivo de orgullo y alegría, pero también ha despertado debates sobre el prejuicio y el racismo.

Más allá de la atención que merece Claudia Llosa, directora y guionista del film, a la que no vamos a mezquinar nuestros aplausos y reconocimiento, la película, a pesar de ser una obra de “ficción” como nuestra compatriota lo ha afirmado, tiene el gran mérito de devolvernos a la memoria a las miles de mujeres víctimas de los años de horror y violencia, que aún siguen sin encontrar justicia.

Ciertamente, el caso de las violaciones sexuales perpetradas en la Bases Militares de Manta y Vilca, a pesar de ser el único caso judicializado, grafica manifiestamente este estado de inercia en la consecusión de la justicia. En efecto, como bien da cuenta un estudio efectuado por DEMUS ..."el 21 de marzo de 1984, se instalaron en los distritos de Manta y Vilca bases militares que debían brindar seguridad a los pobladores de las citadas localidades; pero los miembros de las fuerzas del orden cometieron una serie de violaciones contra los derechos humanos de la población.

Durante el tiempo en que funcionaron las bases militares, la población local fue víctima de diversas violaciones a sus derechos por parte de los militares: detenciones arbitrarias, torturas, robos y saqueos. Sin embargo, lo más reprobable fue la violencia sexual permanente de la que fueron víctimas las mujeres de la zona, quienes, en ocasiones, también eran forzadas a realizar labores domésticas para los agentes acantonados en las bases. Adicionalmente a las secuelas físicas y mentales que sufrieron las víctimas, la CVR dejó constancia de los numerosos casos de embarazos no deseados y de niños nacidos a consecuencia de las violaciones sexuales.

En efecto, luego de la investigación desarrollada, la CVR concluyó que la violencia sexual fue una práctica persistente y cotidiana en las zonas de Manta y Vilca. Los principales responsables fueron los integrantes del Ejército destacados en las bases militares del lugar. Las denuncias sobre violaciones sexuales cometidas por personal militar contra las mujeres de los distritos de Vilca y Manta, así como de Moya y Acobambilla —área de influencia de ambas bases— indican que estos abusos se realizaron desde el momento en que las instalaciones militares se establecieron hasta que fueron retiradas.

Tal como sucedió en otras zonas del Perú, las mujeres de Manta y Vilca fueron víctimas de violencia sexual en diversas circunstancias, entre ellas, por su participación o vínculo —real o presunto— con el PCP-SL, o cuando se acercaban a pedir información sobre sus familiares desaparecidos. Sin embargo, subyacente a cualquier razón específica, se reconoce un deseo de controlar a la población mediante el ejercicio del poder, lo cual se evidencia en las múltiples violaciones a los derechos humanos que se produjeron en la zona. En el caso específico de las mujeres, éstas eran especialmente vulnerables, no sólo por su condición socioeconómica y cultural (pobres, campesinas, analfabetas y quechuahablantes), sino porque, además, muchas de ellas habían perdido a sus esposos debido al conflicto armado. En otros casos, los esposos eran detenidos por los efectivos militares y llevados a la base, con lo cual ellas quedaban a su merced. Asimismo, el hecho de ser jóvenes y adolescentes las hacía víctimas señaladas de violencia sexual
."

En efecto, si bien la mayoría de las violaciones, como ha quedado registrado en el informe de la CVR fueron cometidas por soldados y policías, también los integrantes de Sendero Luminoso perpetraron estos crímenes. Sin embargo, después de más de 20 años aún nadie ha sido procesado y condenado por estos crìmenes.

En Octubre del 2007, como bien se precisa en el Blog del IDL que aborda ampliamente esta problemática, "el Fiscal a cargo de este caso, formuló la denuncia penal contra nueve integrantes de las Fuerzas Armadas, por la comisión del delito de violación sexual como forma de tortura (crimen de lesa humanidad) en agravio de 07 mujeres. Luego de algunas observaciones formuladas por el juzgado, la denuncia se encuentra en manos del doctor Segismundo Leon, juez del 4to juzgado supraprovincial quien decidirá sobre la apertura del proceso sobre los militares. Esto significa una esperanza para ellas y sus familias".

Precisamente, en el marco del estreno de la película “la Teta Asustada”, cientos de personas y diversas organizaciones, se congregarán el día de hoy a partir de las 6:00 p.m., frente a la puerta del cine Alcázar para exigir justicia para las mujeres de Manta y Vilca.



Nota:
Foto 1: Disponible en:
http://aniversariofotosyvideos.blogspot.com/2009/02/fotos-la-teta-asustada-de-claudia-llosa.html