El 23 de septiembre de 1948, día del aniversario del vuelo heroico de Jorge Chávez, CORPAC inauguraba este famoso aeropuerto, una obra concebida y hecha por peruanos. El edificio central se levantó sobre terrenos que, en la época prehispánica, correspondieron al poblado “Rimaj-Tampu”, donde se veneraba un oráculo llamado rimaj (“el que habla”). Esta obra colocaba a Lima como punto central y de aterrizaje obligado en Sudamérica para las rutas del aire.

Cabe destacar que la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (CORPAC) se fundó, por Decreto Supremo, el 25 de julio de 1943, con la finalidad de establecer un servicio regular de transporte aéreo en los diferentes lugares de la República. Hasta entonces solo existían pequeños campos de aviación habilitados, con reducidas casetas o rudimentarias edificaciones para los pasajeros y, en Lima, solo existía el Campo de Limatambo, de gran extensión, pero con precarios edificios, donde se realizaba el movimiento de aviones comerciales de tránsito regular de pasajeros, correspondencia y carga. La compañía “Faucett” que operaba en su Campo de Santa Cruz, situado entre Magdalena y Miraflores, y limitada por la huaca Santa Cruz, era deficiente y rudimentario. Así, con los años, CORPAC aumentó los aeropuertos y campos de operaciones, incorporando nuevas zonas de comercio y producción.

El edificio y la terminal de Limatambo fueron construidos por los ingenieros contratistas “Roque Vargas Prada y compañía” con la vigilancia del Departamento de Ingeniería de CORPAC y de acuerdo al proyecto del arquitecto Max Peña Prado. El edificio central, con frente a la Carretera Panamericana a la que se unía por dos pistas paralelas de 200 metros, era de color marfil, de plano alargado y sobrias líneas modernas. Tenía 56 metros de largo, 40 metros de ancho y 25 metros de altura. Contaba con una rampa de acceso, ocupada por la oficina de correos, la central telefónica, una planta de emergencia para alumbrado, depósitos y oficinas.

El edificio tenía, además, una primera planta y cinco pisos. La primera planta estaba destinada al movimiento de equipaje y carga. El primer piso contaba con un vestíbulo, puertas de ingreso mecánicas que funcionaban con el sistema de “ojo mágico” y un gran hall sin columna central. La decoración era moderna y lujosa, con mármol, ónix y bronce; al sur había un mapa de América en oro, obra del artista nacional Reynaldo Luza. En este piso también estaban las oficinas de las compañías aéreas. En el segundo piso estaban las oficinas de CORPAC; en el tercero, la Central de Radiotelegrafía, Radio-telefonía y los departamentos de control de tránsito aéreo; en el cuarto, las oficinas administrativas y los departamentos de ingeniería civil (radio-operadores y meteorólogos) de CORPAC; en el quinto, un Observatorio Meteorológico. Coronaba el edificio una Torre de Control de estructura de acero y cristal.

Las pistas del aeropuerto eran dos: una de 1,975 metros de largo y 100 metros de ancho; y otra de 1,800 metros de largo y 100 metros de ancho. Además, había pistas para taxeo y el área total asfaltada era de 247,031 m2. La plataforma de estacionamiento, también asfaltada, tenía 186 metros de largo y 56 metros de ancho. Finalmente, en 1953 se inauguró en este aeropuerto el sistema más moderno de aterrizaje por instrumentos en América Latina, adquirido e instalado por PANAGRA, bajo contrato con CORPAC.

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Antiguo aeropuerto de Limatambo