Hoy viajando en el micro, escuché que la sub 20 de Venezuela había clasificado al mundial de esa categoría en Egipto que se jugará a mediados de mitad de este año. Fuimos testigos de una esperanza que se disolvió pronto, en mi opinión por tres causas básicas:

1. la inoperancia de una dirigencia que a todas luces es incompetente y que es apañada por el máximo ente rector del fútbol mundial.
2. un entrenador al que le pesa enormemente el apellido que lleva.
3. la creación de ídolos mediáticos que no tienen un estilo de vida idóneo y que acaban demostrando que tienen más limitaciones que virtudes.

Ahora pienso bien y hay un cuarto factor no mencionado: la prensa.

El primer punto es ocioso repetirlo, pero como recordatorio vale. Burga y compañía son evidentemente la casta más deprimente de la dirigencia futbolera de este país. No han ganado nada y se inflan el pecho por haber realizado una copa américa. La cabeza se atornilla al poder y tiene como ayayeros a periodistas que bajo el tufillo de "la Fifa nos va a desafiliar" (uy, que miedo) le rinden pleitesías a la federación.

Sobre el entrenador, hay que ser claros. El señor Tito Chumpitaz puede tener la mejor intención del mundo, pero le falta CARÁCTER Y FIRMEZA. No tiene don de mando. Parece que no heredó lo que a su dígnisimo padre (el gran capitán de América) le sobraba. Se vió claramente que el grupo como grupo nunca funcionó, que dejó fuera a jugadores que eran mejores que varios de los que llevó y que fue totalmente condescendiente con sus "estrellas mediáticas".

Sinceramente, hay que hacer algunas diferencias en el tercer punto. Veamos cuantos bancarios llevó Perú sub 20 como titulares: Manco (en el PSV), Ismodes (en Racing de Santander), Cueto (en Lech Poznan)y también Zambrano (en Schalke 04). De los cuatro, el que más minutos de fútbol tiene fue Zambrano, quién además fue capitán de la sub 20. Y el resto? Manco creo que jugó 35 minutos en 2 partidos, Ismodes NUNCA jugó un solo partido y Cueto jugó aprox. 10 minutos en un partido. Con eso NO se puede hacer una columna vertebral de un equipo. El arquero Hermoza no ha tenido mucho tiempo de fútbol el año pasado, Saco Vertiz ha jugado creo 2 partidos (algo de 40 minutos en la San Martín y nada más) y realmente entrar por su lado era más fácil que la tabla del 2 (al igual que la banda del chico Zela). El único delantero que hizo algo decente fue Barros (quién tuvo más regularidad en Bolognesi) y nada más. Manco no pasó de 3 gambetas y se hizo expulsar tontamente. Con justa razón ha sido prestado hace una semana a un equipo que recién subió y está jugando por no volver a descender (los del PSV no son tontos, señores). Zambrano comenzó bien su carrera, capitán de juveniles del Schalke 04, algunas veces en el primer equipo, llamado por Chemo a la selección de mayores, rindió en el partido contra Argentina y... de ahí ahora piensa que volviéndose malero es lo máximo (alguien que lo ubique por favor). Pregunta: si NO TENIAMOS DELANTEROS, Por qué no llevo a Gary Correa? Adujeron problemas físicos y eso es falso, pues si fuera verdad no habría sido uno de los goleadores del Melgar el año pasado y no hubiera retornado a la U este año. Se dejó de lado la base de la sub 17 (grande J. J. Oré) y se unió a varios jugadores pero no se armó un verdadero equipo. Manco aprendió bien lo que "sus tutores aliancistas" le enseñaron (el escándalo del momento, la juerga, el despilfarro, creerse el mejor) y la verdad es que NO ES NADIE.

Para terminar, no me puedo olvidar de la prensa. Parece que a los periodistas actuales les meten un chip en el cerebro que tiene una indicación: INFLA A UN JUGADOR CON ALGO DE HABILIDAD Y DECAPITALO AL MAS MINIMO ERROR, ESO SIRVE PARA VENDER. Lástima pues la verdadera prensa parece haber dejado de existir cuando partieron a la gloria el señor Eduardo San Román, Pocho Rospigliosi, Pablo de Madalengoitia y alguno más que mi memoria por ahora no recuerda (por lo menos en lo deportivo, en lo cotidiano la cosa no anda tampoco).

No quiere darle razón a mi padre, que repite el estribillo de "el fútbol se fregó cuando se volvió un negoció y dejó de ser amateur". Parece que el amor a la camiseta está igual que los valores morales: dejado de lado.