Entrevista a François Vallaeys
Categoría: Entrevistas
La universidad, sin ser una empresa, es una organización que funciona en su sociedad y genera impactos tanto sobre las personas que laboran en ella (administrativos, docentes, estudiantes) como sobre su entorno social y natural. La responsabilidad social es el afán de responder de modo ético e inteligente por estos impactos para que sean, en la medida de lo posible, positivos y no negativos. A partir de una visión integral de la organización, una gestión socialmente responsable cuida los impactos que la universidad tiene sobre el medio ambiente, el medio social y los recursos humanos, tratando de minimizar los daños posibles y maximizar todos los impactos positivos, en provecho tanto de su sociedad como de la educación que brinda a sus estudiantes, siendo esta última su razón de ser.
2. ¿Cómo puede la PUCP cumplir su rol de universidad socialmente responsable?
En la DAPSEU, estamos actualmente trabajando alrededor de cuatro ejes de trabajo: 1) En cuanto a la gestión interna de la Católica, el objetivo es lograr una organización ejemplar en los tres niveles combinados del bienestar social, la sostenibilidad ambiental y la democracia interna. Siguiendo la meta central de la Universidad que es la formación integral, en la PUCP el estudiante debería aprender tanto de la propia vida cotidiana en el campus como de su formación académica, para ser un ciudadano responsable. 2) En cuanto al eje docente y pedagógico, se trata de incluir sistemáticamente la dimensión del Desarrollo dentro de los currículos de las diversas facultades, a través de cursos basados en proyectos sociales y otros diversos métodos de aprendizaje que pueda abrir las especialidades hacia la comunidad y los problemas sociales urgentes del Perú. 3) El tercer eje es aquel de la investigación. Se trata de promover la producción de conocimientos útiles a la sociedad y a la formación socialmente responsable del estudiante, conocimientos en pro del Desarrollo, la democratización, etc. 4) El cuarto eje es aquel de la participación social de la PUCP con socios externos. Siempre la Universidad ha tenido un papel protagónico en la sociedad peruana y en el continente. Recordando que la tarea esencial de la Universidad es de formar gente, y no de sustituirse a la acción del Estado, las ONGs y la sociedad civil, la pregunta es cómo participar en el proceso de desarrollo de la sociedad utilizando su potencial propio y facilitando no sólo espacios de progreso social, sino verdaderas comunidades de aprendizaje, gracias a la creación de sinergias y redes que puedan beneficiar tanto a los socios exteriores como a la comunidad docente y estudiantil de la universidad para mejorar el proceso de formación.
3.¿Cuáles serían los principales retos y cómo la PUCP puede responder a ellos en un futuro próximo?
Siempre el mundo universitario cambia más lentamente que el mundo empresarial, por muchas razones. La Responsabilidad Social se vuelve un tema central para las empresas exportadoras que necesitan alcanzar estándares de calidad cada vez más exigentes para competir en el mercado mundial. La Universidad, en cambio, no recibe tanta presión para emprender cambios profundos en su modo de impartir la enseñanza y producir conocimientos. Además, hay una falta de comunicación interna en la PUCP: muchas de las acciones de tipo social que se hacen no son conocidas ni difundidas. Dirigidas hacia el exterior, se vuelven aisladas, marginadas, hay poca capacidad de retorno hacia la PUCP para su inclusión en las currículas y carreras. Luego, hay el enorme problema de la fragmentación del saber, que se expresa en la Universidad a través de la separación de las diversas especialidades en Facultades y Departamentos más o menos aislados. Cada uno mira hacia adentro y la interdisciplinaridad sigue siendo un “elefante blanco”, del que todo el mundo habla sin haberlo visto. Este es un problema epistemológico fundamental difícil de enfrentar. Finalmente, otro reto es hacer entender a la administración de la universidad que también forman parte de la comunidad académica, y tienen un papel educativo al igual que los docentes. Si empleáramos sólo papel reciclado por ejemplo, daríamos una poderosa enseñanza a nuestros estudiantes, proveedores e interlocutores externos. Entonces, todo depende de una voluntad política, una coordinación entre la administración, los docentes y los estudiantes para organizarnos juntos, porque la Responsabilidad Social pide que todos trabajemos juntos. Debemos de cumplir con nuestra misión que es de formar de modo integral profesionales ciudadanos responsables con vocación de servicio para el Desarrollo. La Responsabilidad Social Universitaria es una excelente herramienta para lograrlo.
François Vallaeys
Profesor de filosofía - PUCP.
Profesor de filosofía de la Universidad Ruiz de Montoya.
Master en filosofía de la Universidad de Nantes y Poitiers, Francia.
Profesor de filosofía - PUCP.
Profesor de filosofía de la Universidad Ruiz de Montoya.
Master en filosofía de la Universidad de Nantes y Poitiers, Francia.
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Irene Pinto Flores escribió: