Canchis, cuyo sinificado en lengua quechua alude al número siete, es la provincia que preseneció la vida y los trajines de la rebelión de José Gabriel Condorcanqui Noguera "Túpac Amaru". Canchis reune a los distritos de Sicuani, que es la capital, Checacupe, San Pablo, San Pedro, Pitumarca, Tinta, Combapata y Maranganí. Como mencionamos la riqueza histórica de esta región cusqueña deja descubrir hermosos paisajes naturales combinados con pequeñas localidades cuya antigüedad se remonta al virreinato, así como algunos restos arqueológicos como es el caso del templo de Wiracocha.

Sicuani y su pinacoteca.- El distrito de Sicuani, capital de la provincia de Canchis es un acogedor pueblo situado a 3,552 m.s.n.m. en la margen derecha de la quebrada de Aca. Vale la pena mencionar que durante la rebelión de Túpac Amaru, sirvió de cuartel general de las tropas españolas. Posteriormente, ya en el período republicano, este distrito recibió con beneplácito a los representantes del Alto y Bajo Perú, quienes fijaron allí los fundamentos legales de la Confederación Perú-Boliviana. Uno de los atractivos contemporáneos de Sicuani es su pinacoteca ubicada en el Centro Cívico de la urbe, que reune 172 lienzos de la Escuela Cusqueña. Además de cuadros el Centro Cívico de Sicuani alberga algunas piezas de cerámica incaica. Muy cerca de la población se puede apreciar el santuario de Pampacucho, pequeño templo de dos torres, de una sola nave y de ciertas características arabescas, destinado a la escena de la Sentencia de Cristo.

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Campesinos en Sicuani, 1918 (foto de Martín Chambi)


La iglesia de Checacupe.- Este pueblo -famoso por haberse dado al sur de él, en Puyca, la derrota final de Túpac Amaru- tiene una de las iglesias más hermosas de los alrededores del Cusco. Su altar mayor es churrigeresco y dorado, de tres cuerpos y tres calles, con varias columnas salomónicas una imagen de la Inmaculada al centro y en lo alto una Piedad en lienzo. Las demás imágenes, todas viejas con San Joaquín y Santa Ana, San José y el Niño así como un San Jerónimo y un San Juan Precursor en lienzo. El altar, tiene, además, el frontal y el sagrario de plata labrada.

El comulgatorio es caso único. Contiene a los doce Apóstoles tallados, carnados, policromados y dorados dentro de arcos separados entre sí por amorcillos. Es una verdadera joya, obra de excepción. El púlpito es de color nogal con cinco paneles que sostienen a la Inmaculada y a cuatro Doctores de la Iglesia, rematándose la cátedra en su parte baja confluyentes en un florón; el tímpano es un Apóstol no identificado, acaso el Evangelista, con un libro en la mano izquierda yl a pluma en la diestra; el tornavoz de siete cresterías tiene lintena y a San Pablo en la cimera. Hay dos altares renacentistas -uno de la Virgen coronada y al frente, en el muro epístolas, otro de la Virgen del Carmelo- ambos inmediatos al presbiterio. En lo alto de ambos muros está la Vida de Jesús, de no excelente pincel más sí en soberbios marcos dorados, y debajo de esta serie otra de la Vida del Alma o del Amor Divino. En el sotacoro hay expresivas pinturas murales de rayana antigüedad que se refieren a San Sebastián asaeteado, San Antonio Abad, san Pablo Ermitaño, Santiago Matamoros y San Lorenzo mártir.

El baptisterio con fuente de piedra blanca de amorcillos en el cuello, guarda el tabernáculo del primer altar mayor renacentista, obra de bello trabajo, y un mural sobre el Bautismo de Jesús en el Jordán, cargado en tarzos oscuros, en lo alto de la habitación. Volviendo al templo tuvo decoración en sus muros que simula colgaduras, variando el motivo en el intradós del arco de la portada lateral, donde predominan las líneas curvas y los colores vivos. Sobre el presbiterio son también muy bellos los faldones y el harneruelo.

En el coro alto, en friso de murales, aparecen las santas Victoria, Inés y Cecilia, más una cuarta desconocida o difícil de identificar. Hay también en este coro varios lienzos menores e imágenes de vestir. En el muro del Evangelio finalmente, hay restos de un muro incaico y de una hornacina grande con la imagen pintada de San Cristobal, apareciendo en los vanos, asi mismo a pincel, la Virgen y San Juan Evangelista. La iglesia de Checacupe es de una sola nave y torre muy gruesa con chapitel tejado.

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Iglesia de Checacupe


Quiquijana.- Su templo de San Pedro presenta a un lado cuatro pilastras y frontón triangular con hornacina y encima una ventana coral. Las acompaña una torre campanario muy gruesa. El atrio con muro en parte derruido hacia la plaza. La parte lateral tiene una portada triangular con dos escudos en los lados, dos medallones con imágenes del santoral y una hornacina central terminada por venera. La iglesia esta tejada a dos aguas. Una nave. Resulta interesante la casa del cura con puerta barroca y adornada por una bella cruz caminera. La plaza del pueblo está rodeada por algunas casas con arquerías y portales. El templo viejo o de la Inmaculada sobre el río con techo saliente sobre una tribuna externa y loggia de madera torneada. Al costado se aprecia una casa adornada por un balcón de cajón trabajado al estilo rococó.