El Comercio| 'Petroaudios' y malos manejos con gasolina están entre los más graves. Varios legisladores desfilaron por la Comisión de Ética y están suspendidos


Por Débora Dongo-Soria S.


'Faeones', 'aceitadas', 'ratas', 'gasolinazos', videos en You Tube y en Blackberry, y hasta la caída de un Gabinete Ministerial entero hemos tenido en este 2008 que se fue. También congresistas 'comepollo' (José Anaya), 'mataperros' (Miro Ruiz) y otros parlamentarios que creen que "antes de pensar en el bienestar del país tiene que estar su bienestar" (Carlos Torres Caro) y los que dicen que "hay que saber compartir" los sueldos de los trabajadores para pagar a otras personas (Margarita Sucari).


Han pasado dos años y medio del gobierno aprista y, sin duda, el fantasma de la corrupción en los diferentes poderes del Estado ha sido la piedra en el zapato para el presidente Alan García.


Y como si eso no fuera suficiente, el año que acaba de pasar también nos golpeó con la crisis financiera internacional, la inflación, los vaticinios de recesión, las huelgas y los conflictos sociales en todo el territorio.


ESOS 'PETROAUDIOS'
El 5 de octubre del 2008 el escándalo de los 'petroaudios' marcó la pauta política e hizo retornar al escenario a personajes como el ex ministro aprista Rómulo León Alegría y a los abogados Alberto Quimper (ex miembro del directorio de Perú-Petro) y Ernesto Arias Schreiber.


Más allá de los términos 'faenón' y 'aceitar' (empleados por estas personas en los audios de sus conversaciones), que ingresaron al imaginario popular y a los libretos de los programas cómicos, el 'affaire' Quimper-León Alegría nos advirtió sobre cuatro hechos importantes:


En primer lugar la existencia de una presunta red de espionaje telefónico que afecta a personajes públicos y empresarios. En segundo término el poder de León Alegría, supuestamente repudiado por el Apra, quien sin complicaciones lograba reunirse con miembros de las altas esferas del Gobierno, donde las conversaciones giraban en torno al interés del empresario dominicano Fortunato Canaán en licitaciones de obras públicas.


Luego, la facilidad del ex ministro de Pesquería para decidir cuándo huir de la justicia y cuándo ponerse a derecho, tras dos meses de estar en la clandestinidad.


Las consecuencias fueron graves para el Gobierno. El Gabinete que encabezaba Jorge del Castillo tuvo que dar un paso al costado luego de que el Congreso le diera la espalda y que el presidente García nada pudiera hacer para prolongar su permanencia.


El cambio no fue total, pues algunos de sus miembros, como el canciller José Antonio García Belaunde y la ministra de Comercio Exterior, Mercedes Aráoz, continúan en sus puestos. Ambos contribuyeron al éxito de las dos cumbres internacionales que se desarrollaron en nuestro país: ALC-UE y APEC, dos de los hechos más positivos de este año.


BANMAT CONTAMINADO
Pero Rómulo León Alegría no estuvo solo durante el 2008. A principios de año salió a la luz otro caso de corrupción, esta vez de adjudicación de créditos.


Funcionarios del Banco de Materiales (Banmat), a través de un programa de vivienda destinado a personas de pocos recursos, beneficiaron a trabajadores y parientes de trabajadores de dicho ente estatal.


El jefe del Estado también protestó sobre este escándalo al cual calificó como "una porquería que malogra mi trabajo". "¡Fuera de los gerentes que se han aprovechado de esto. Toda esa gente debería pasar por la guillotina judicial!", exigió García en aquel entonces. El escándalo, como no podía ser de otra manera, le costó el puesto al gerente general del Banmat, Jorge Aparicio.


'GASOLINAZO'
Casi al final del año se formalizaron, a pedido del congresista Édgar Núñez (PAP), varias denuncias por manejos irregulares en los recursos de la Policía Nacional. Esto por el presunto negociado de los vales de gasolina y de las raciones de comida que se les entrega a su personal.


El Ejército, con el ex comandante general Edwin Donayre a la cabeza, también debe responder por la denuncia sobre la irregular administración de 80 mil galones de combustible que, entre enero y setiembre del 2006, recibió la Región Militar Sur cuando él estaba al frente.


JOYITAS EN EL CONGRESO
El Parlamento tampoco se quedó atrás. Ya la población se había quedado indignada en el 2007 con los casos de las suspendidas legisladoras Elsa Canchaya (UN) y Tula Benites (Apra). A lo largo del régimen aprista, han sido suspendidos en sus funciones una decena parlamentarios. Además, trece de los 36 legisladores del partido de gobierno desfilaron por la Comisión de Ética Parlamentaria.


Pero en el 2008 el congresista José Anaya (UPP) se llevó a todos sus colegas de encuentro al ser acusado por los delitos contra la administración de justicia, contra la fe pública y peculado, tras supuestamente haber falsificado boletas de venta por casi S/.1.300. De esta manera pretendió justificar grandes consumos de pollo a la brasa en un restaurante. De prosperar las denuncias, Anaya podría pasar de uno a ocho años tras las rejas. Por lo pronto, se encuentra suspendido por 120 días de sus labores.


El controvertido Gustavo Espinoza (ex UPP) también se encuentra suspendido, pero además está pendiente una denuncia constitucional en su contra por supuestamente enviar a parlamentarios chilenos el video con las expresiones ofensivas del general Donayre durante una reunión privada, las cuales provocaron un contratiempo diplomático con Chile.


Como si fuera poco, el congresista Miro Ruiz mató a balazos a un perro, por lo que recibió 60 días de suspensión, al igual que su colega Margarita Sucari por recortarle el sueldo a una de sus empleadas y pagar con ese dinero a otras personas.


En un intento por hacer frente a todos estos problemas, el Gobierno lanzó el denominado Plan Anticorrupción. En tanto, aún está pendiente nombrar a un contralor general.


Pero de nada servirán estas propuestas y nombramientos, ni mucho menos los calificativos de 'rata' , si persisten ciertas autoridades en buscar su beneficio personal, antes de cumplir con la responsabilidad que se les ha encomendado.