¿Cómo saber cuando sacrificar una relación amical que se mantiene estable y llevadera? Ya sea esta por afinidad o por simple templadera -o sea, babeando por ella- lo que uno menos desea es romper ese -no del todo sincero, sino sabría que lo que sientes- lazo que los une como amigos, compañeros incondicionales. Es un verdadero dilema el propuesto, tanto así que no pasa mucho tiempo hasta que volvemos a desear encontrarnos con esta -dulce, para nosotros- ejemplar femenina que nos alegra el día cada vez que la vemos, aunque sea viéndola pasar por el tontódromo.

Tienes que diferenciarte del resto de los competidores -hasta del firme!-. Cómo hacerlo? Con elegancia pues! Así lograrás su admiración, es decir, deja de ser el niño gracioso y hazle ver que eres un hombre (que le conviene tremendamente, por cierto).
Si abre los ojos temprano, no te emociones mucho. Hazte el loco, le dará más interés -pero tampoco seas botado, sino te manda a rodar-. Entonces en el momento más adecuado (si lo hay) le mandas un floro que ya no ya –acuérdate de los controles de lectura!- y te declaras así sin roche. Si lo hace muy tarde, cuando ya perdiste la intensión, simplemente dile: 'Siempre tendrás mi amistad y apoyo, es todo lo que por ahora puedo ofrecerte' (mismo chote de Peter Parker a Mary Jean). En ambos casos estarás luchando sin descanso por la noble causa de tu vida: ser feliz, aunque aquello te cueste más de una caída.
Publicado por: a20060911 Visto: 1640 veces -

Total de Votos: 1 - Rating: 4.00






Comentarios
Añadir Comentario