
Terminé sin más aliento, pero claro, ante el resto estaba de lo más campante (vanidad masculina). Pronto estaría igual que el resto de los fanáticos de las pesas, así mismo Rambo luchando contra... contra... bueno, contra uno de ellos (previa coima de por medio). En unas semanas cargaré 10 pesas más en cada ejercicio, es decir, 12 con las 2 de medio kilo que cargo ahorita. Con algo se comienza pues.
Camino al camerino, una ducha tibia me haría bien. Pero un baldazo de agua fría me cayó encima -literalmente- al abrir la llave de la ducha (que sólo es un tubo salido de la cañería). Un amigo me dijo que el agua tibia es exclusiva de los deportistas calificados -sorry pes, algún día-, cuyo camerino está al lado.
Finalmente, mi consuelo es que este verano será diferente. No saldré de casa -menos mal hay cable!-. Mentira, estaré preparado para el radiante sol (y sus dolorosas insolaciones), siempre y cuando siga esta dura rutina durante el ciclo o más -es hasta febrero!-. El que quiere celeste que le cueste.
Publicado por: a20060911 Visto: 16434 veces -

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