08/12/08: Una ley de cambio climático
Por: Ed Milliband. Ministro británico de Energía y Cambio Climático
(En el Comercio)
Todo el mundo sabe que la comunidad internacional debe tomar medidas urgentes para luchar contra el cambio climático.
En Gran Bretaña nos hemos comprometido a un futuro bajo en carbono. La Ley de Cambio Climático, la primera de su tipo, significa que las emisiones de gases de efecto invernadero deben legalmente reducirse en un 80% para mediados del siglo.
El compromiso reconoce que un cambio de esta escala requiere acción inmediata. De tal manera que hacia el 2050 habrá "presupuestos de carbono" para periodos de cinco años y serán jurídicamente obligatorios.
Algunos ya han argumentado que en tiempos difíciles de la economía debemos retroceder en nuestros objetivos de cambio climático. Pero de hecho también hay soluciones comunes a ambos problemas: medidas de ahorro de energía para hogares, que reducen consumo y emisiones, e inversiones en nuevas industrias ambientales que mejoren la seguridad energética y reduzcan nuestra dependencia de los combustibles contaminantes.
Las empresas que reconozcan el reto pronto, y respondan con imaginación y de forma constructiva, crearán oportunidades para sí mismas. Combatir el cambio climático es un buen negocio. Cada vez se reconoce más que las empresas que logren adaptarse ahora a una economía de gran crecimiento con menos carbono, serán las más competitivas en el futuro. Un informe reciente del Deutsche Bank concluye que se puede afrontar la crisis financiera a través de las inversiones a gran escala de bajo carbono.
La demora solo hará que la acción sea más costosa y a largo plazo. Debido a que siempre los políticos van a tener presiones de corto plazo, la ley incluye un compromiso específico de ser dirigido por la evidencia. Un comité independiente sobre cambio climático nos asesoró sobre el objetivo del 80%, usando los últimos avances científicos, reportes de la ONU y conversaciones con expertos locales. El comité continuará dando asesoría sobre cada presupuesto de carbono hasta llegar al 2050, y debemos hacerlo públicamente de tal forma que los gobiernos en el futuro tengan que explicar las razones por las algunas recomendaciones no son aceptadas.
Estamos orgullosos de nuestra Ley de Cambio Climático. Hemos estado estudiando cómo Gran Bretaña puede hacer su parte internamente y como parte de un mayor y más ambicioso esfuerzo europeo.
Los gobiernos por sí mismos no pueden generar este cambio. Somos conscientes que aunque la determinación para cambiar debe surgir en casa, no puede terminar allí: necesitamos un acuerdo global. Con países compartiendo ideas e inspiración, con gobiernos y comunidades apoyándose entre sí, creo que podemos llegar a un gran acuerdo, y podemos crear un mundo bajo en carbono.
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