Como todos los años tomó el conveniente bus que lo llevaba de la puerta de su casa hasta la puerta de aquel club. Al llegar ahí, depositó una cantidad de dinero, que ha sido constante a lo largo de los años, en aquella canasta; recibiendo un sticker y una sonrisa de parte de una “neesan”. Era muy temprano pero había bastante gente, los stands ya estaban ofreciendo una diversidad de comidas y el coliseo estaba listo para recibir a la gente, de esa manera comenzaba la única fecha especial que esperaba del año; ya que para él, navidad, año nuevo o su cumpleaños es un día más... pero ese festival es especial, probablemente porque lo ha sido desde que era pequeño o quizás por lo que le iba a pasar.

Pasaban una a una las presentaciones que tanto había esperado, pero a pesar de estar acompañado se sentía distante y su mirada parecía mirar un vacío entre la tribuna y el estrado. Mientras que pasaban la horas, las personas que lo acompañaban también se retiraban, uno a uno, hasta que en realidad se quedó solo con su mirada perdida hacia el estrado. Escuchó una canción... una que escuchó por primera vez el 2002, la cual fue la primera vez que escuchó el sonido del “sanshin”... que sonido tan perfecto pensó. Luego de la canción decidió dar una vuelta antes de retirarse, ya que estaba cansado puesto que no había podido dormir la noche anterior.

Comenzó a visitar algunos stands y compró un poco de comida...eh?...sus ojos se abrieron de tal forma que salieron de esa transición en la que habían estado todo el día. “Te encontré” dijo su alma, mientras sonreía. Era “ella” que caprichosamente estaba parada al frente suyo, con un soba como única compañía. Se quedó inmóvil por un buen rato y luego de serenarse avanzó unos pasos. “Hisashiburi!” le dijo, tratando de esconder su alegría con una postura fría. Ella volteó lentamente... “Hir...” fue lo único que llegó a oír mientras que veía que una lágrima flotaba en el aire. Un abrazo... “Atatakai”... y pasaron segundos infinitos hasta que volvió en sí. Ahí recién se dio cuenta de lo que pasaba... ella lo abrazaba fuerte y él la abrazaba sin entender nada. Se separaron... “Estás bien?” le preguntó a ella... “Disculpa” le respondió... “Te invito un soba” le dijo... Con “soba” en mano se sentaron en aquellas gradas en las que no se sentaba hace mucho tiempo, y comenzaron a comer.

- “Te acuerdas de las clases en la mañanas?” le preguntó
- “Claro!!!” le respondió ella, con una sonrisa en su rostro
- “Te acuerdas de las pequeñas caminatas luego de clases?”
- “Por supuesto!!” dijo ella
Cerró sus ojos por un momento, el tiempo preciso para respirar profundo... Sacó un papel de su bolsillo... “Mira, sabes de que cosa es este kanji?” le dijo. Ella respondió negativamente moviendo la cabeza. Con una sonrisa en su rostro, le tomó su mano, abrió su palma y puso sobre ella aquel papel. “Yo escribí este kanji, el día de la última caminata... y hoy te lo doy”... se acercó a su oído y le susurró... “Sabes, esto te lo debí decir aquel día...con ese kanji escribes aishiteru... tú sabes que significa... ahora sabes que yo te amo”. “Yo...” no pudo terminar de escuchar lo que le decía ella, los fuegos artificiales habían comenzado y su estruendo hacían imposible oír palabra alguna...

Aquí algunas notas sobre algunas palabras en japonés que he utilizado:
* “neesan” es una forma de llamar a las señoras [con cariño].
* “sanshin” es un instrumento de tres cuerdas tradicional de okinawa [tal como lo vieron en la presentación de haisai uchina en el Matsuri]
* “Hisashiburi” es una frase análoga a: “Hace tiempo que no te veo”.
* “Atatakai” significa cálido.
* “Aishiteru” significa te amo.







