Según Hans-Jürgen Heinrichs en una entrevista que hace a Peter Sloterdijk nuestra imagen de "hombre pensante" es el conocido cliché del hombre encorvado, sentado y que tal vez no hace nada más que sentarse.Nunca se imagina uno al pensador como suspendido en el aire y raramente se lo vería caminando; salvo si se tiene en cuenta la advertencia Nietzcheana de sólo rescatar las ideas surgidas en un caminar libre.
Son cuatro las dignidades del budismo: erguirse, caminar, sentarse y tumbarse, y de ellas según Heinrichs ( y el sentido común) , la posición yacente es la más relajada. Asegura además que estudios recientes demuestran que esa es la manera como mejor se lee. Además el estado yacente es lo más cercano al ideal del estar suspendido. Pero, a pesar de ello, seguirá siendo difícil el imaginarnos al pensador en otra posición que no sea la de estar sentado.
Heinrichs recuerda que en extremo oriente hay la imagen del pensador que esta tambien sentado pero en un proceso dinámico hacia la ansiada suspensión: El acceso a la sabiduria se representa como un paseo a lomos de un buey en el que el animal poco a poco va desapareciendo ha medida que se va comprendiendo.