AFP
Lima ciudad de siete millones de habitantes, se encuentra paralizada y en estado de alerta, con cerca de 40.000 agentes de policía movilizados y las principales calles cortadas por la Cumbre del Asia Pacífico, que reúne a líderes de 21 economías el próximo fin de semana.

Unos 99.000 policías estarán en alerta en todo el país y 39.000 tendrán la tarea de custodiar en Lima a los dignatarios y las delegaciones de las 21 economías que visitarán Lima, así como para garantizar el orden público, informó la Policía Nacional.
Además, en coordinación con el ministerio de Defensa, un número no precisado de militares estará desplegado en las entidades estatales y puertos.
El general Julio Vergara, jefe de seguridad de la APEC, informó que de los 39.000 policías, 2.059 efectivos de seguridad del Estado con 441 vehículos tendrán a su cargo la protección directa de los presidentes, jefes de gobiernos y comitivas.
Además la policía ha cercado con rejas de metal las inmediaciones del cuartel general del Ejército -centro de la reunión de los líderes de APEC- y en el Museo la Nación y otros lugares vinculados a la cita.
Igualmente los hoteles donde se hospedan las delegaciones han sido aisladas, mientras que los vecinos han sido empadronados.

"Ya vivimos esta situación en la Cumbre con los europeos (en mayo pasado) y fue muy fastidioso. Tenemos problemas para llegar a nuestras casas y nadie nos puede visitar porque sólo entran quienes están empadronados", dice a la AFP Adán Gonzales, un vecino del barrio de Miraflores.
En una ciudad paralizada por la cita, el jueves y viernes fueron declarados feriados, y una parte importante de la población huirá de la ciudad.
Mientras tanto la policía puso en práctica "El Plan Operación Aeropuerto", en que 800 policías aplicarán los tres anillos de seguridad para evitar incidentes durante la llegada y salida de los mandatarios asistentes a la cumbre.
Aunque no se esperan protestas masivas, el principal sindicato peruano, la Confederación General de Trabajadores (CGTP, izquierda), anunció movilización contra la presencia en Lima del presidente estadounidense, George W. Bush.
Mario Huamán, secretario general de la CGTP, dijo que la marcha se realizará el viernes próximo en Lima "para repudiar la presencia de Bush por ser el culpable de la crisis financiera que tendrá impacto negativo entre los trabajadores".
Asimismo, anunció que habrá otras actividades de protestas -que no detalló- en el marco del Foro de Cooperación Económica del Asia Pacífico (APEC) que se desarrollará en Lima el 22 y 23 de noviembre.
Vergara, quien es jefe de seguridad de la APEC recién desde el fin de semana pasado luego de que fuera relevado todo el equipo que trabajaba hasta ese momento, señaló que la policía está en alerta roja.
El ministro del Interior, Remigio Hernani, informó de su lado que también hay reforzamiento de patrullajes fuera de Lima, en especial en zonas selváticas y andinas donde existe presencia de remanentes de la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso, ante posibilidad de atentados.
El sábado en la noche, fueron muertos tres policías y otro quedó herido en una emboscada senderista, en la provincia de Huanta, región Ayacucho (sudeste).
El País, España
21/11/2008

Esta semana, todo Perú parece dedicado a un solo tema: la reunión cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que por primera vez se realiza en el país y que congrega a 21 líderes de países del área, entre ellos, algunos tan importantes como los presidentes de China, Hu Jintao, de Rusia, Dmitri Medvéded, y de Estados Unidos, George W. Bush.
Perú lleva más de 14 meses preparándose para esta cita, considerada clave para el Gobierno. Igual que ocurrió en mayo, cuando la ciudad fue sede de la reunión de mandatarios de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALC-UE), Lima ha quedado semiparalizada para facilitar la llegada y la seguridad de todas las delegaciones. Más de setenta calles han sido cerradas -la mayoría, en las inmediaciones de los hoteles- y el Gobierno ha decretado un puente de cuatro días, declarando el jueves y viernes feriados, para incentivar a la gente a salir de la ciudad.
Prácticamente todos los policías de Lima (cerca de 30.000) están dedicados, directa o indirectamente, a la seguridad de la cumbre, que se lleva a cabo en un centro de convenciones especialmente construido dentro del cuartel general del Ejército, ubicado en un barrio residencial. A cambio de esa parálisis, con calles semidesiertas y comercios cerrados, se espera imprimirle a la economía peruana una marcha más de dinamismo, cerrando negocios por cerca de 100.000 millones de dólares de aquí al 2011, según cálculos del Gobierno.
La primera gran noticia de la semana fue el cierre de las negociaciones para un tratado de libre comercio con la República Popular China, anunciada por el propio presidente Hu Jintao, que adelantó unos días su visita al país. Según fuentes del Gobierno peruano, se espera que el intercambio comercial entre ambos países supere los 20.000 millones de dólares anuales.
Perú quiere aprovechar la oportunidad para iniciar una nueva ofensiva de tratados de libre comercio. Por lo pronto, ya se anunció el inicio de las conversaciones para establecer uno con Corea del Sur.
También se negociará un acuerdo de protección y promoción de inversiones con Japón. De paso, se espera que George W. Bush, que ha llegado este viernes al país, en la que será una de sus últimas visitas oficiales, anuncie el final del proceso de implementación del tratado de libre comercio entre Perú y Estados Unidos, para que este puede entrar en vigor en los primeros meses del próximo año.
El presidente Alan García destacó el nivel de crecimiento de la economía peruana, que ha resultado relativamente poco golpeada por la reciente debacle económica mundial y ya lleva 90 meses de crecimiento ininterrumpido. "Somos un refugio para las inversiones que huyen de otros países", manifestó el mandatario en uno de sus discursos ante los países participantes.






