Proveniente de mi disco favorito de The Cure, el Wish de 1992, este temón se halla casi al final e incluye las cosas que uno quisiera decirle a la persona que adora, pero que no puede estar a tu lado justamente por la incompatibilidad de caracteres. La impotencia, el dolor, la rabia y el desamor son las emociones que explotan los Cure, pero sin olvidar nunca qué la melodía debe ser la protagonista. Este compromiso musical es el motivo por el que llegan a redondear quizás su mayor legado a la cultura pop.
Nota de actualización: Hay cosas que uno solo las puede enfocar de manera verídica cuando le pasan. Sin conocimiento de causa traté de capturar el dolor, el desamor, el profundo vacío que uno siente cuando termina dándose cuenta que la musa de turno no nos tiene como el sueño de su vida (o al menos de ese momento de su vida).
Si tan solo hubiese hecho, si tan solo hubiese podido, si tan solo pudiera mostrarme imperturbable como tú y esconder el dolor con una careta de indiferencia. Lo siento mucho, pero cada palabra que dije era cierta. Tan ciertas como el hecho de que ahora no hay nada más que yo pueda hacer. (Extractos libres de la canción que muestran la gran sensibilidad pop de Robert Smith)






