El día de hoy tocaba empezar de nuevo a caminar. Siempre me encuentro dando pasos apurados, pero esta vez escuché una voz muy fuerte dentro de mí mientras las brisa helada atravesaba mis ojos. Miraba mis pies como aparecían uno a la vez. Derecho, izquierdo y así sucesivamente. Mi mente estaba llena de sentimientos en batalla. Quería escapar de todo y lo logré sin decir palabra. Escapé, huí otra vez. O empecé a hacerlo. La voz de mi mente no se callaba. No se callaba para nada.
“¿Qué haces otra vez? ¿Caminando rápidamente? No hay donde ir pero aún así no te detengas. No te detengas. Sigue. Sigue adelante. ¿A dónde vas? No. Estás volviendo, regresando nuevamente. No hay lugar apacible donde te diriges tan aprisa. Debes huir. Déjalo todo atrás. Tú puedes. Eso es. Sigue. Sigue. Todo aquello que sentías ayer, todo eso debes dejarlo atrás con las demás cosas que no necesitas pensar ya. Déjalas atrás. No te sirven. No necesitas escuchar una y otra vez tu propia voz, dando vueltas a cosas que nunca tendrán final. No te dejarán avanzar. No te detengas. Eso es. Adelante. ¿Sientes esa ligera tensión en los hombros, el cansancio en las piernas, el ardor en los pies? No. No es que te estés cansando. Es el miedo. No dejes que el miedo se apodere de ti en medio de la caminata. Déjalo ir. Mira hacia delante. ¿Ves? No hay nada, solo el camino. No hay obstáculos. Los obstáculos están detrás de ti. Ya los dejaste atrás, ahora no mires. No. ¡No mires! Ya no necesitas mirar. Solo sigue mirando tus pies o un poco más adelante. Eso es. Ahora cierra los ojos. No mires el camino porque ya sabes a dónde quieres llegar. No mires esas sonrisas. Son momentáneas nada más. En pocos segundos estarán detrás de ti así que no necesitas fijarte. No necesitas nada más que tu ímpetu. Así es. Tienes todo lo que necesitas para llegar. No tienes nada y es suficiente. Deja lo que no necesitas atrás. Deja ya de repetir las mismas palabras y las mismas letras… No necesitas más ese tipo de amor…”.
Me detuve.
No le hice caso a mi voz.
Di media vuelta y regresé corriendo.
Me aseguré que lo que iba a dejar atrás realmente estaba ahí.
Ahí estaba.
Ahí se quedó.
Ahora sí, di un paso lento, luego otro, luego otro, luego otro, luego otro…
Publicado en La persona para mí
a la(s) 12:30 el día domingo 09 noviembre
por dtakaezu| Visto: 1078 veces
|
Etiquetas :
Total de Votos: 2 - Rating: 2.50
Ingrese su correo electrónico para suscribirse a los comentarios de este artículo:
Es dificil en algunos momentos de nuestra vida, dejar algunas cosas atras y emprender nuevos retos y sueños, tambien hay momentos en que, como tu historia, retrocedemos un momento para ver o despedirnos de lo que dejamos...es algo dificil seguir hacia adelante dejando nuestras vidas pasar...pero los resultados serán mejores...
siempRe aparc esa vozZ... i hagO lo mismO no hagO casO
no se ...hay vcs q vivo rcordando el pasado..regreso .. m dtngo i lo hago presente...
i toO salE mal!
q triste ...
sábado 15 noviembre 00:20
Añadir Comentarios
Su comentario deberá ser aprobado antes de ser publicado. Gracias!
Buena Frase. Que dificil es darse cuenta de qué tipo de amor es el que uno necesita...