20/10: Consideraciones astrofísicas de la ausencia de vergüenza (me salió un verso sin mayor esfuerzo).
Me veo (a través del espejo) en la obligación de pedir disculpas públicas a los que fielmente acuden a esta página, y chocan con el atolondrado escrito caracolesco, como una muestra de la pobre actualización del presente blog, aunque habrán notado que muy "presente" no es, digo, es más pasado que otra cosa, pero ¿quién soy yo para contradecir los términos de nuestra lengua? En fin, debo reconocer que estaba a punto de desviarme del tema, pero me siento (en una silla) en la obligación de, por lo menos, explicar los motivos de esta desactualización que probablemente muchos atribuyan a que el autor está viviendo la vida loca1, lo que se conoce como "la buena vida y la poca vergüenza"2, pero debo enfatizar que dicha afirmación, maquinada por seres perversos -y no vale voltear la mirada-, está lejos de la realidad. Y no lo digo en balde. Pero no quiero aburrirlos contándoles sobre la eficacia y habilidad de los profesores para plantear exámenes, ni sobre esa extraña costumbre que tiene mi computadora de declarar huelga en momentos críticos, sino que los aburriré con otros métodos, digamos contándoles mi experiencia con un pajarito kamikaze a la salida de la biblioteca. Pero eso puede esperar. En todo caso, ahora que he superado esos problemas, me comprometo a no dejar desatendido este espacio ni a publicar más artículos sobre caracoles conferencistas, y a disfrutar de la frase de la abuela. Aunque no tanto por la parte de la "buena vida" pero eso se compensa con exceso de "poca vergüenza". Y que viva el club nudista.
1Ricky Martin dixit
2Mi abuelita dixit
1Ricky Martin dixit
2Mi abuelita dixit
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a20030972 escribió: