12/10: ¿Quién es Dios? (3era parte)
Anteriormente estuve hablando de que la naturaleza de Dios no cambia con la concepción personal que tengamos de Él, y que existen puntos puntuales para referirse a Dios. Continúo con esta línea:
3. Dios es un ser vivo, pero no un ser a quien hay que ver físicamente, sino un ser a quien hay que experimentar. En efecto, el hecho de tener algún tipo de fe implica creer en algo que no vemos o tener la esperanza de algo, pero en este caso es más allá. Para que algún creyente pueda dar testimonio de se fe debe de experimentarla. En este caso, el hecho de que Dios exista implica que se le puede sentir y como ya dije, no físicamente, sino en el cada día. Diariamente vemos lo maravilloso que es el universo, la existencia de vida, nuestra propia vida, todo esto regido por la voluntad de Dios. Es allí, en la vida diaria donde debemos reconocer la existencia de Dios y que Dios nos escucha, nos habla en los acontecimientos. De eso podría pasarme horas (contando mi propia experiencia de vida) pero en corto diría que toda la vida, desde que mi padre falleció, Dios se ha encargado de suplir su lugar enviando ángeles que nos han ayudado siempre y en todo. Es más, me ha rescatado además de varios pecados en los que estaba encerrado, en fin, de eso hablaremos en otra ocasión.
En conclusión, cada uno debería ver dentro de su historia personal si Dios ha actuado en su vida o no, si todo a sido casualidad o no, si la existencia de Dios es solo una idea o es una experiencia. Bueno, claro está, todo depende del grado de fe que tenga el lector, porque si es un agnóstico completo no le ayudarán mucho estos artículos. En la siguiente parte hablaré del kerigma.
3. Dios es un ser vivo, pero no un ser a quien hay que ver físicamente, sino un ser a quien hay que experimentar. En efecto, el hecho de tener algún tipo de fe implica creer en algo que no vemos o tener la esperanza de algo, pero en este caso es más allá. Para que algún creyente pueda dar testimonio de se fe debe de experimentarla. En este caso, el hecho de que Dios exista implica que se le puede sentir y como ya dije, no físicamente, sino en el cada día. Diariamente vemos lo maravilloso que es el universo, la existencia de vida, nuestra propia vida, todo esto regido por la voluntad de Dios. Es allí, en la vida diaria donde debemos reconocer la existencia de Dios y que Dios nos escucha, nos habla en los acontecimientos. De eso podría pasarme horas (contando mi propia experiencia de vida) pero en corto diría que toda la vida, desde que mi padre falleció, Dios se ha encargado de suplir su lugar enviando ángeles que nos han ayudado siempre y en todo. Es más, me ha rescatado además de varios pecados en los que estaba encerrado, en fin, de eso hablaremos en otra ocasión.
En conclusión, cada uno debería ver dentro de su historia personal si Dios ha actuado en su vida o no, si todo a sido casualidad o no, si la existencia de Dios es solo una idea o es una experiencia. Bueno, claro está, todo depende del grado de fe que tenga el lector, porque si es un agnóstico completo no le ayudarán mucho estos artículos. En la siguiente parte hablaré del kerigma.
Etiquetas :

Total de Votos: 2 - Rating: 4.50
Ingrese su correo electrónico para suscribirse a los comentarios de este artículo:




