12 oct '08-08:05
4 Causas y factores que pueden originar el estrés (Primera Parte)

Las causas de estrés, antes de especificarse propiamente como “de estrés docente”, tienen orígenes más comunes y generales para las personas. A continuación se mencionarán diversas fuentes o factores definidos en tres grupos; uno muy genérico, otro en un contexto laboral en general, y finalmente uno más contextualizado en la docencia.

4.1 Causas de estrés en la vida

Para un primer acercamiento a las causas del estrés docente, se debe tener en consideración una visión más amplia aún. Se pueden mencionar las causas del estrés a nivel vida en general, como primera dimensión a considerar.

Antonovsky (trad. lib. citado en Chaplain, 2001: 199) “sugirió tres fuentes elementales de estrés: los eventos cataclísmicos de vida, los eventos mayores y las fricciones diarias”. Chaplain, en su estudio mismo sobre estrés en directores de primaria arguye que mientras que: “…los directores pueden experimentar eventos cataclísmicos o eventos mayores [o vitales] en su vida fuera de la escuela y [,] ocasionalmente en su vida escolar, [ellos] son cuando menos tan vulnerables como cualquier otro miembro de la comunidad escolar a las fricciones”.

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Las fricciones diarias pueden ser una categoría tan grande como personal donde pueden existir situaciones que van desde el olvido de cosas, la pérdida de llaves, pequeños accidentes de tráfico, descomposturas o fallas en utensilios domésticos o equipos que se han vuelto indispensables en nuestra vida. Estas fricciones siempre han existido, desde la prehistoria misma con sus aspectos de exposición a la naturaleza y los pormenores de la caza y migración. Pero en la actualidad y por vivir en sociedades más complejas éstas parecen ir en aumento.

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Por otra parte, cuando se habla de eventos vitales, Zaldívar (s/a) aclara que por ellos:

…entenderemos aquellos sucesos o situaciones no habituales [muerte de un cónyuge, hijo, despido, divorcio, accidente grave, búsqueda de casa, embarazo] que implican cambios en las condiciones de vida de los sujetos, y la necesidad por parte de estos de un esfuerzo de ajuste para adaptarse, o darle respuestas a las nuevas situaciones. El impacto del evento vital sobre el curso de la vida y las posibles afectaciones que puede provocar en la calidad de vida y el bienestar personal, se debe en parte a las características peculiares de ellos: carácter inusual, alta intensidad o efectos molestos sostenidos, ambigüedad, ocurrencia de manera abrupta y falta de información.

Este grupo de eventos encaja también en aquellos factores “extra organizacionales” que son los problemas familiares y las crisis de vida que definió Cooper (1976, trad. lib. citado en Michie, 2002: 68) en su modelo. Por su naturaleza misma, cualquiera es susceptible a sufrir en cualquier momento un evento así. Y más cuando en la naturaleza compleja del trabajo docente pueden implicarse –por cuestiones de trabajo y ubicación- la violencia social, los viajes y sus riesgos. Los mismos “estilos de vida” escogidos por los docentes aportan cargas estresantes ya sea por su manera de relacionarse, o por beber, fumar, consumir café, no dormir lo necesario, por mencionar algunos.

4.2 Factores laborales

Ahora bien, pasando a la dimensión laboral el escenario se enriquece con más variables. Cada tipo de trabajo tiene su propio universo de interacción (características contextuales) y de características específicas propias. Una síntesis de las fuentes o factores de estrés relacionados al trabajo mismo y a su contexto se esquematiza en la Tabla 1.2.

Causas del estrés laboral; adaptada de Ortega (1999)
y I-WHO (2004, pp. 6-7):


Características específicas del trabajo


Características del puesto y desempeño: Tareas monótonas, aburridas, desagradables o aversivas. Rutinas de trabajo excesivas. Trabajo con alto grado de dificultad o con gran demanda de atención. Actividades de gran responsabilidad. Exigencia de decisiones complejas. Trabajos expuestos a cambios tecnológicos intempestivos. Amenaza de demandas laborales.

Volumen y ritmo de trabajo: Exceso o escasez de trabajo. Trabajos con plazos muy estrictos. Ritmo de trabajo apresurado. Actividades laborales múltiples. Jornadas de trabajo excesivas.

Horario de trabajo: Horarios estrictos e inflexibles. Jornadas muy largas. Jornadas de trabajo de duración indefinida.
Horarios anormales, horarios impredecibles, sistemas de turnos mal concebidos.
Rotación de turnos.

Participación y control:Falta de participación en la toma de decisiones. Falta de control sobre los métodos de trabajo y sobre los horarios, ritmos y entornos laborales. Creatividad o iniciativa restringidas.

Características por el contexto del trabajo


Perspectivas profesionales, estatus y salario: Inseguridad laboral. Falta de perspectivas de promoción profesional. Promoción excesiva, insuficiente o aleatoria. Ausencia de incentivos. Actividad poco valorada socialmente. Remuneración por trabajo a destajo o no equitativa. Sistema de evaluación del rendimiento injusto o poco claro. Exceso o carencia de capacidades para el puesto.

Papel en la entidad: Papel indefinido, funciones contrapuestas dentro del mismo puesto, tener a cargo a otras personas, atender constantemente a otras personas y ocuparse de sus problemas.

Relaciones interpersonales: Supervisión inadecuada, desconsiderada, punitiva o que no proporciona apoyo. Malas relaciones con los compañeros. Intimidación, acoso y violencia. Horario aislado o en solitario. Ausencia de procedimientos establecidos para tratar de resolver problemas y quejas.

Cultura institucional: Mala comunicación, liderazgo inadecuado, falta de claridad en los objetivos y en la estructura de la entidad. Atribuciones ambiguas. Desinformación y rumores. Conflicto de autoridad. Planeación deficiente.

Atribuciones a alguna autoridad: Motivación deficiente. Manipulación o coacción del trabajador. Mala delegación de responsabilidades.

Relación entre la vida familiar y la vida laboral: Exigencias contrapuestas entre la vida laboral y la vida familiar, falta de apoyo en el trabajo con respecto a problemas familiares. Falta de apoyo en la familia con respecto a los problemas laborales.

Ambiente físico del trabajo: Condiciones inadecuadas Espacio físico restringido. Exposición a riesgo físico constante.

Empresa y entorno social: Políticas inestables. Intervención y acción sindical. Salario insuficiente. Carencia de seguridad en el empleo.

4.3 Causas de estrés docente

En este breve apartado se exponen algunas fuentes de estrés docente reportadas en realidades hispanoparlantes, sobre todo, no con el afán de negar las de otros países.

González y Lobato (1988, citados en Díaz-Granados, 1999: 5) en un estudio realizado en España con diferentes grupos de maestros, encontraron que las situaciones que producían mayor malestar eran: el desinterés de sus alumnos y su elevado número de ellos en el aula, el papeleo burocrático, falta de interés de los compañeros y la sensación de impotencia para motivar a los alumnos. Además de las anteriores, se consideraron también las condiciones de trabajo, las políticas de traslados forzados, los desacuerdos con las autoridades del centro y los conflictos de la convivencia con los compañeros.

En el estudio la Salud Laboral Docente de la Enseñanza Pública, igualmente realizado en el país ibérico -donde ocho de cada diez docentes citaron los problemas psicológicos como la principal dolencia- y mencionaron causas de molestia:

…las malas condiciones educativas también repercuten en el bienestar de los profesores, en un proceso de “mutua correspondencia”. Los encuestados destacan la ratio profesor-alumno como uno de los problemas que más inciden en la calidad… El segundo problema que afecta a la calidad es el clima de convivencia en los centros, aspecto que el informe considera como un reto “no sólo escolar sino social”…Otras cuestiones que afectan a la calidad son, por este orden, los recursos materiales, el espacio físico, la formación inicial y continua, la salud personal, las condiciones medioambientales y la motivación del alumnado (Vila, 2000).

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Parra (2006, en Robalino y Körner, 2006: 30) encuentra que en “los [seis] países aparecen el abandono de los padres, la pobreza y la violencia intrafamiliar como factores sociales gravitantes, que influyen desde el entorno hacia el interior de la escuela”. Las “agresiones y amenazas” -que sólo Ecuador no registró y en cambio manifestó “migración” como un factor- fueron reportadas en los otros estudios de caso en dichos países. A su vez, otro factor que destacaba era que “la valoración social del trabajo se mueve en un sentido contrario: la gran mayoría de maestros y maestras estima que su trabajo es valorado por padres de familia, pero no por la sociedad” (p. 33). Aunque sin duda es el problema de la violencia en la escuela (y esta causa parece coincidir con algunas reportadas en otra realidad, como la inglesa. Véanse los resultados de la BBC en la p. 9) uno que destaca -por encima de los otros que nos parecen comunes en la realidad latinoamericana-.

La información de amenazas sufridas coincide con el dato de percepción de formas organizadas de violencia en la escuela y de hecho no sorprende que el porcentaje de personas que perciben la existencia delincuencia organizada dentro de la escuela, es mayor entre quiénes sufrieron amenazas (Parra, 2006, citado en Robalino y Körner, 2006:34).

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Entonces, una analogía entre los aportes de González y Lobato; y Vila con los investigadores del estudio UNESCO a pesar de que estas miradas –separadas por casi 20 años y otra de una realidad entre continentes y naciones- existen coincidencias. El trabajo del docente dentro de una escuela se ve afectado además por aspectos sociales que se aúnan de por sí a aquellas condiciones organizacionales.

En una siguiente revisión a las ideas de Blase, Merazzi, Esteve y Ortiz ayudarán a entender la complejidad del alcance del trabajo del docente.

4.3.1 Factores de primer y segundo orden

Blase estableció (1982, citado en Esteve, 1994) esta distinción: “Se llaman factores de primer orden a aquellos que inciden directamente sobre la acción del profesor en su clase…y de segundo orden a aquellos factores que se refieren a las condiciones ambientales y al contexto en que se ejerce la docencia” (Esteve, Franco y Vera, 1995: 23).

La diferencia básica entre ambos es que los primeros son de competencia y responsabilidad del profesor, independientemente de sus capacidades y conocimientos que auguren o evidencien un desempeño eficaz. Es decir; una mala gestión de ellos traerá situaciones estresantes en las aulas.

Por otra parte, los factores de segundo orden “están fuera del rango de acción de la intervención individual de un profesor” (Esteve, Franco y Vera, 1995: 23). Tienen una influencia indirecta y provienen de fuentes tan diversas y con efectos tan distintos que, al irse acumulando o incidiendo en la naturaleza del trabajo docente, comienzan a ser un gran reto para la función del mismo. Si bien, pareciera difícil que estas situaciones pudieran ser generadoras de estrés per se, cuando menos su efecto en la autoestima y motivación puede ocurrir y afectar al docente.

Por la naturaleza misma, para comprender y afrontar estos factores de segundo orden se requiere de un trabajo gremial, político y social, que demanda el apoyo, comprensión e intervención de muchos más protagonistas que los mismos docentes.

Dos aportes a enfatizar dentro de los factores de segundo son las ideas de Merazzi y Ortiz. El primero relacionado con las nuevas características de la familia misma, y el otro referido a los medios de comunicación y los símbolos en juego para con la sociedad.

Merazzi arguye que la escuela ha perdido su hegemonía ante una variación familiar –en donde la mujer está integrada al mundo laboral-. Ahora la familia ya no se relaciona ni se comunica como antaño. En consecuencia, para la transmisión de saberes, la escuela ahora compite con “otros agentes asistemáticos de la educación como los medios de comunicación” (Merazzi, 1983, citado en Gavilán, 1999), que defienden y promueven aquellos intereses que les dan vida, dejando a los docentes en una crisis que los lleve a definir qué hacer y qué valores defender.

Por su parte, Ortiz revisa la influencia que pueden tener las imágenes y estereotipos sociales que existen en la sociedad que son promovidos en los medios de comunicación que pueden influir en el auto concepto docente. Por un lado, la sociedad sigue enganchada a una figura idílica de un docente que por una vocación casi mística tolerará las adversidades. A su vez, los medios como la televisión y el cine muestran tipologías de maestros en una variedad que va desde la total mediocridad hasta el redentor de una clase o grupo social desprotegido. En cualquier caso, como Ortiz (1995:45) menciona; “cuando el docente es dependiente de su imagen idealizada… se vuelve más necesitado de búsqueda de confirmaciones y apreciaciones positivas, manifestando oposición y rechazo ante aquellas críticas que atacan la existencia de los rasgos deseados”.

Los tres aportes expuestos aparecen definidos en la Tabla 1.3. Por otra parte, a esta altura del capítulo y ante un panorama tan drástico presentado queda abierta la cuestión, ¿qué tan estresante puede resultar el trabajo docente?

Factores de Primer y Segundo Orden. Conceptos de Blase y Esteve (1982, 1994, citados en Gavilán, 1999); Merazzi (1994, citado en Gavilán, 1999) y Ortiz (1995)


Factores de Primer Orden: El aula, los recursos materiales y las condiciones directas de trabajo.


Relación docente-alumno. Violencia en las instituciones educativas.
Carga de actividades en las que se halla inmersa la actividad docente.
Interrelación docente-directivos - padres de familia en la institución educativa.

Factores de Segundo Orden: Medio político, económico, social y cultural.


Contexto global o social donde se ejerce la docencia; cultura y valores imperantes en dicha sociedad.
Imaginario social sobre los docentes. Estereotipos predominantes en los medios de comunicación.
Funciones que la sociedad ha atribuido o delegado al sistema educativo y, por ende, a los docentes.
Pérdida de hegemonía ante una variación familiar (la mujer integrada al mercado laboral) que ya no se involucra tanto en el proceso de educación del alumno.
Competencia con medios de comunicación que promueven valores adversos.

ÍNDICE POR ORDEN DE APARICIÓN

CHAPLAIN, Roland (2001). Stress and job satisfaction among primary headteachers; a question of balance? [Estrés y satisfacción laboral entre los directores de primaria: ¿una cuestión de balance?] Educational Management & Administration, 29:2 197, 197–215 pp. (SAGE Publications; London, Thousand Oaks and New Delhi)

ZALDÍVAR, Dionisio (s/a). Prevención de estrés en la tercera edad. INFOMED, Salud para la vida. Visitado el 10 de julio de 2007 en:
http://saludparalavida.sld.cu/modules.php?name=News&file=article&sid=226

MICHIE, S (2002). Causes and management of stress at work [Causas y gestión de estrés en el trabajo], Occup Environ Med 2002; 59:67–72 pp. [OEM on line: Occupational and Enviromental Medicine]. Extraído el 10 de julio de 2007 de:
http://oem.bmj.com/cgi/reprint/59/1/67?maxtoshow=&HITS=10&hits=10&RESULTFORMAT=&author1=Michie&andorexactfulltext=and&searchid=1&FIRSTINDEX=0&sortspec=relevance&resourcetype=HWCIT

ORTEGA, Joel (1999). Estrés y trabajo. Medspain: la nueva revista de salud en Internet. Visitado el 3 de julio de 2007 en:
http://www.medspain.com/n3_feb99/stress.htm

(I-WHO) LEKA, Stravoula, GRIFFITHS, Amanda y COX, Tom (2004). La organización del trabajo y el estrés. Serie Protección de la Salud de los Trabajadores No. 3, Instituto del Trabajo, Salud y Organizaciones (I-WHO), Francia. Extraído el 5 de mayo de 2007 de: http://www.who.int/occupational_health/publications/pwh3sp.pdf

DÍAZ-GRANADOS, Fernando (1999). La salud mental del docente como mediación del proceso de enseñanza-aprendizaje, Psicología desde el Caribe, 2-3: 24-38, 15 pp. Extraído el 2 de julio de 2007 de:
http://ciruelo.uninorte.edu.co/pdf/psicologia_caribe/2-3/3%20La%20salud%20mental%20del%20docente.pdf

VILA, Daniel (2000). Estrés en las aulas: estudio de la salud sobre el profesorado. MUFACE (Revista Electrónica de la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado). Nº 9/179 verano. Visitado el 6 de julio de 2007 en:
http://www.map.es/gobierno/muface/v179/educ.htm

ROBALINO, Magaly y KÖRNER, Antón (coord.)(2006). Condiciones de trabajo y salud docente, Lima, UNESCO/ Preeduca/GTZ, 209 pp. Disponible en línea en:
http://www.oest.oas.org/iten/documentos/Investigacion/articles/condiciones_trabajo_salud_docente.pdf

BBC (2007). Many teachers “stressed in class”. Artículo de British Broadcast en su sección Educación. Visitado el 21 de marzo de 2008 en: http://news.bbc.co.uk/1/hi/education/6369867.stm

ESTEVE, J. María (1994). El malestar docente, 3ª ed., Barcelona, Paidós, 164 pp.

ESTEVE, José M.; FRANCO, S y VERA, J (1995). Los profesores ante el cambio social: repercusiones sobre la evolución de la salud de los profesores, Barcelona, Anthropos, 297 pp.

GAVILÁN, Mirta (1999). La desvalorización del rol docente, Revista Iberoamericana de Educación: Formación docente, 19, Enero/Abril. Visitada el martes 3 de julio de 2007 en: http://www.rieoei.org/oeivirt/rie19a05.htm

ORTIZ, Vicente (1995). Los riesgos de enseñar: la ansiedad de los profesores, Salamanca, Amarú Ediciones, 181 pp.

ESTE TRABAJO ES PROPIEDAD INTELECTUAL DE JOSÉ ZAVALA BAJO LICENCIA DE CREATIVE COMMONS

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3 comentarios:

DESEO SABER SI HAY ALGUNA LEY MUNDIAL QUE NOS PROTEJA DE LA CONSTANTE PRESIÓN A QUE SOMOS SOMETIDOS LOS DOCENTES DE uRUGUAY CON GRUPOS DE 39 ALUMNOS PROMEDIO, SALONES SUCIOS, SILLAS ROTAS, RUIDOS DE TRÁNSITO INSOPORTABLES DESDE LA CALLE Y EL GRITERÍO, INQUIETUD PERMANENTE, INSULTOS ENTR ELLOS, PELEAS, ETC. ETC DE LOS ALUMNOS DE SECUNDARIA. ESTAMOS TODOS ESTRESADOS Y NO ENCONTRAMOS SOLUCIÓN. EL GOBIERNO SOLO APUNTA A LA INCLUSIÓN NO IMPORTA A COSTA DE QUE. GRACIAS
LILIAN KRABS - 29 abr '09-20:56
Saludos y gracias por participar.
Hasta donde yo conozco no existe siquiera una propuesta de ley así. Algunas realidades como la canadiense en la región de Ontario sí amparan a cualquier trabajador cuyo trabajo le proporcione estresantes continuos. En Europa, quizá en España, algunos países reconocen al estrés y burnout como enfermedades laborales.
Yo entiendo muy bien a lo que se refiere en esa descripción. En mi contexto además hay alumnos que mantienen a sus propios padres económicamente ya que venden droga... y les teme medio mundo.
jzavalaz - 29 abr '09-23:22
QUE TIENEN RAZON LO QUE DICE LA GENTE
MARCELLA - 01 dic '09-16:15
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: (obligatorio)



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