Durante este período, se produce un notable desarrollo en la economía urbana pues buena parte de las ganancias de los exportadores revertieron directamente a la economía local. Es la época que en Lima la industria, los servicios públicos (agua, luz y teléfono) y la banca experimentaron una rápida expansión. Lima era la única capital latinoamericana cuyos servicios básicos pertenecían en su integridad al capital nacional. En este proceso destacaron tanto importantes familias de la oligarquía como inmigrantes extranjeros, especialmente los numerosos italianos que llegaron desde finales del siglo XIX. Es la época en que se formaron grupos económicos de inversión siguiendo el "efecto demostrador" recibido de las compañías extranjeras. Esto permitió que las técnicas empresariales de los extranjeros influyeran sobre los miembros de la élite nacional. Igualmente, muchos peruanos estudiaron métodos empresariales británicos, franceses y norteamericanos en el exterior, o fueron empleados por compañías extranjeras que operaban en el país. En este sentido queda demostrado que la élite fomentó el desarrollo económico nacional y promovió un proceso de industrialización autónomo.

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Fábrica de helados D'Onofrio

En 1896 se creó la "Sociedad Nacional de Industrias" y el "Instituto Técnico e Industrial del Perú" para servir al gobierno como órgano consultivo y al público como centro de información en técnicas industriales. De las diversas ramas, la textil fue la que alcanzó mayor desarrollo y progreso, especialmente la industria manufacturera de tejidos de algodón. En Lima se encontraban las principales fábricas como "Santa Catalina" (1888) y "San Jacinto" (1897). De otro lado, inmigrantes italianos fundaron las fábricas de helados "D'Onofrio" en 1897 y de elaboración de harina como "Nicolini Hermanos" en 1900. En 1906 había en Lima 7 fábricas de fideos y 12 en provincias. La producción de galletas estuvo monopolizada por Arturo Field. La industria cervecera, establecida desde mediados del siglo XIX, estaba representada por "Backus y Johnston" en Lima; en el Callao, "Fábrica Nacional de A. Kieffer", que luego pasaría a la familia Piaggio. Las fábricas de bebidas gaseosas incluían a "La Higiénica", "Las Leonas", "Nosiglia" y "La Pureza", de R. Barton; en 1902, Manuel Ventura introdujo la "Kola Inglesa". En Arequipa estaban las de "Yura" y "D. Gutiérrez". De otro lado, en 1898, se establecieron dos fábricas de fósforos: "El Sol" y "La Luciérnaga".