29/09/08: Auschwitz, para que la memoria no se pierda (1)
Auschwitz es un hito de recordación del Holocausto, uno de los capítulos más dramáticos de la Segunda Guerra Mundial. Una historia de pocos héroes y muchas víctimas que duró sólo once meses (marzo de 1942 y febrero de 1943).
César Vidal en El Holocausto señala que consistió en 3 tipos de acciones desarrolladas por alemanes nazis para exterminar judíos y otros grupos. Eliminaron unos seis millones de personas en los siguientes porcentajes: a) fusilamiento 25%, b) campos de exterminio con gas 50%, y c) actos y lugares diversos que hacían que se quebrara la salud, se perdiera la dignidad y voluntad de vivir 25%.
Browning, en Aquellos hombres grises. El batallón 101 y la Solución Final en Polonia sostiene que tuvo lugar porque en lo más básico unos seres humanos individuales mataron a otros seres humanos en gran número y durante un largo tiempo. Los ejecutores se convirtieron en “asesinos profesionales”. La política de matanzas no fue atípica o excepcional, los asesinatos en masa y la rutina eran lo mismo.
Hoy el Campo de Exterminio de Auschwitz es un museo, lugar de la memoria, cuya función primordial es rememorar e informar lo que sucedió. Lo peor que puede pasar es olvidar o que las generaciones venideras no aprendan a vivir en tolerancia y bajo una cultura de paz. Mucho ha costado a la humanidad para olvidar por ignorancia, indiferencia o irresponsabilidad. Mantener Auschwitz es tarea que trasciende un país. Su vigencia nos compromete a todos.
César Vidal en El Holocausto señala que consistió en 3 tipos de acciones desarrolladas por alemanes nazis para exterminar judíos y otros grupos. Eliminaron unos seis millones de personas en los siguientes porcentajes: a) fusilamiento 25%, b) campos de exterminio con gas 50%, y c) actos y lugares diversos que hacían que se quebrara la salud, se perdiera la dignidad y voluntad de vivir 25%.
Browning, en Aquellos hombres grises. El batallón 101 y la Solución Final en Polonia sostiene que tuvo lugar porque en lo más básico unos seres humanos individuales mataron a otros seres humanos en gran número y durante un largo tiempo. Los ejecutores se convirtieron en “asesinos profesionales”. La política de matanzas no fue atípica o excepcional, los asesinatos en masa y la rutina eran lo mismo.
Hoy el Campo de Exterminio de Auschwitz es un museo, lugar de la memoria, cuya función primordial es rememorar e informar lo que sucedió. Lo peor que puede pasar es olvidar o que las generaciones venideras no aprendan a vivir en tolerancia y bajo una cultura de paz. Mucho ha costado a la humanidad para olvidar por ignorancia, indiferencia o irresponsabilidad. Mantener Auschwitz es tarea que trasciende un país. Su vigencia nos compromete a todos.
(1) Publicado en: Diario Gestión el 11 de septiembre de 2008. Opinión sobre la noticia "Auschwitz, campo de exterminio, busca financiación".
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