Auschwitz es un hito de recordación del Holocausto, uno de los capítulos más dramáticos de la Segunda Guerra Mundial. Una historia de pocos héroes y muchas víctimas que duró sólo once meses (marzo de 1942 y febrero de 1943).

César Vidal en El Holocausto señala que consistió en 3 tipos de acciones desarrolladas por alemanes nazis para exterminar judíos y otros grupos. Eliminaron unos seis millones de personas en los siguientes porcentajes: a) fusilamiento 25%, b) campos de exterminio con gas 50%, y c) actos y lugares diversos que hacían que se quebrara la salud, se perdiera la dignidad y voluntad de vivir 25%.

Browning, en Aquellos hombres grises. El batallón 101 y la Solución Final en Polonia sostiene que tuvo lugar porque en lo más básico unos seres humanos individuales mataron a otros seres humanos en gran número y durante un largo tiempo. Los ejecutores se convirtieron en “asesinos profesionales”. La política de matanzas no fue atípica o excepcional, los asesinatos en masa y la rutina eran lo mismo.

Hoy el Campo de Exterminio de Auschwitz es un museo, lugar de la memoria, cuya función primordial es rememorar e informar lo que sucedió. Lo peor que puede pasar es olvidar o que las generaciones venideras no aprendan a vivir en tolerancia y bajo una cultura de paz. Mucho ha costado a la humanidad para olvidar por ignorancia, indiferencia o irresponsabilidad. Mantener Auschwitz es tarea que trasciende un país. Su vigencia nos compromete a todos.



(1) Publicado en: Diario Gestión el 11 de septiembre de 2008. Opinión sobre la noticia "Auschwitz, campo de exterminio, busca financiación".