Veo tu esencia alrededor mío. Especialmente luego de verte y enterrarme en tu perfume. La mayoría de veces la prefiero a mi nube de humo-tabaco silencioso que a veces escapa con suspiros, sobre todo cuando te estoy extrañando. Es como un abrazo profundo que no se siente, pero de alguna forma se que está ahí. Y así como la puedo ver, se desvanece, para escapar hacia el viento, en mi camino a casa, o hacia el agua cuando lavo mi rostro en la mañana.
Veo un beso inminente a pocos segundos y lo veo en tus ojos. Y si bien es una sensación placentera, no quiero que dure mucho tiempo. Es un beso con tus manos. Y veo las sensaciones placenteras e infantiles que una sonrisa puede lograr en mí, en una caricia en mis manos y en un "nomeentiendes". Y lo invisible existe, se da, se siente, solo que no se ve.