Para los opositores, el gobierno intenta plantear un modelo socialista, centralizador y comunitario, en contra de lo que, en Santa Cruz por ejemplo, vienen impulsando hace muchos años y ha producido que sea uno de los departamentos con mayor prosperidad económica; democracia participativa. Bolivia es un país geográficamente dividido entre el altiplano pobre y de mayoría indígena, y las tierras bajas del este más ricas, de raza mestiza y blanca[2].
Los efectos de los conflictos suscitados entre quienes apoyan al gobierno central y los opositores causó que esta semana las exportaciones de gas a Brasil y Argentina se vean afectadas por tomas de estaciones del gasoducto; a nivel diplomático tanto EEUU y Bolivia expulsaron a sus respectivos embajadores; en el mercado interno el gas y el combustible escasearon[3], que sumado al cierre de carreteras creará presiones inflacionarias; a nivel regional este conflicto sigue creando un mal precedente para la democracia y el buen clima de negocios en América Latina, razón por la cual distintos presidentes han mostrado su apoyo al gobierno de Morales[4].
[1] Según el cuadro adjunto, curiosamente, los opositores son los departamentos de Bolivia con mayor Índice de Desarrollo Humano.
[2] Según el Censo Nacional del 2001, el 62% de la población se autodenomina indígena, donde el 53,4% se ubica en zonas urbanas y el 77,7% en zonas rurales.
[3] Bolivia es el segundo productor de hidrocarburos del continente.
[4] En el último referéndum la población le dio un 70% de respaldo al gobierno de Evo Morales.









