Ya está probada la culpabilidad del ex presidente Alberto Fujimori, según la fiscalía y la parte civil

En tanto, la defensa del procesado dice que no se ha acreditado ninguna acusación. Juristas consultados señalan que el juicio se lleva de manera ejemplar y transparente

Por Mario Mejía Huaraca. El Comercio

A nueve meses de su inicio, el juicio oral contra el ex mandatario Alberto Fujimori, quizás el más trascendental y el que mayor expectativa ha despertado en la historia del país, está ingresando a la recta final. La sentencia es de pronóstico reservado, pero terminadas las etapas de los testigos y peritos se está prácticamente a puertas de conocer este fallo: solo resta ejecutar la fase de difusión de pruebas contenidas en cintas de audio, video o documentos, y los especialistas calculan que ello no tardará más de dos meses, es decir en noviembre conoceremos ya la decisión del jurado.

La fiscalía y la parte civil aseguran que está suficientemente acreditada la responsabilidad del procesado, por lo que debería recibir un fallo condenatorio. Sin embargo, la defensa afirma que no se ha logrado probar ninguno de los cargos y solo resta la absolución.

El fiscal supremo adjunto Avelino Guillén considera que se ha demostrado que Fujimori dispuso durante su mandato que Vladimiro Montesinos controlara el otrora SIN y diseñara una estrategia de guerra sucia, producto de la cual se formó el grupo Colina, que cometió las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta. "Los abundantes testimonios prueban que el acusado estuvo al tanto de la creación y las acciones del destacamento, le dio apoyo y trató de lograr su impunidad. La pena que le corresponde es de 30 años de prisión", dijo.

Todo lo contrario sostiene César Nakazaki, abogado de la defensa. "Ni los 'testigos estrellas' de la acusación (Umberto Jara, Rodolfo Robles y Santiago Martin Rivas) han podido probar que hubo una política antisubversiva de guerra sucia y menos que Fujimori tuviera algo que ver con Colina o haya dado órdenes concretas en los casos de Barrios Altos y La Cantuta", dice.

Mientras que para la fiscalía la revelación que Martin hizo a Jara es clave (que la guerra sucia fue aprobada por el alto mando del Ejército en 1991 en una reunión llamada Mesa Redonda), para Nakazaki esa versión fue desbaratada por los generales y coroneles que habrían participado en la cita, pues negaron que esta se haya producido. A decir verdad, a lo largo del juicio los jefes militares negaron todas las irregularidades atribuidas a ellos.

Nakazaki afirma que un presidente responde por sus políticas y no por las desviaciones que se produzcan en ella. "La única directiva que dio Fujimori fue la de acercamiento de las Fuerzas Armadas al pueblo y eso permitió vencer al terrorismo", dijo. La argumentación de que no se puede acreditar la responsabilidad del acusado porque no hay órdenes escritas fue desvirtuada por los peritos internacionales. Así lo señala Ronald Gamarra, uno de los abogados de la parte civil: "Lo que esos expertos sostienen, a través de la experiencia internacional, es que en los crímenes de Estado las órdenes son verbales y no por escrito. Más bien al amparo del poder se borran las huellas".

En cuanto a la acusación de secuestro del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer, la fiscalía y la parte civil aseguran que se ha probado que no se trató de una detención ilegal, sino de un secuestro efectuado por militares y que, según los participantes, la orden vino de Fujimori. Nakazaki insiste en que solo se trató de una detención ilegal de la que Fujimori fue ajeno, pero el asunto no lo inquieta porque la pena que se pueda imponer, sea por secuestro o detención ilegal, ya prescribió.

Sobre el manejo del proceso a cargo de la Sala Penal Especial, las partes coinciden en que ha sido hasta hoy profesional, transparente e impecable. El jurista Francisco Eguiguren opina que las diligencias se efectuaron acertadamente y destacó el buen comportamiento de las partes y sus estrategias. El constitucionalista Raúl Ferrero, a su vez, cree que se ha respetado el debido proceso y considera que los miembros del tribunal ya deben tener un criterio formado sobre el caso. ¿Fallo condenatorio o absolutorio? La sala tiene la palabra.

ALTA VOZ
JOSÉ MIGUEL VIVANCO. DIRECTOR EJECUTIVO DE HUMAN RIGHTS WATCH
¿Cuál es la importancia que tiene el juicio a Fujimori en la comunidad internacional?
Tiene gran repercusión por la transparencia y profesionalismo con los que es conducido y sobre todo porque se está juzgando a un ex mandatario que aún tiene peso en la política del país y posee una representación importante en el Congreso.

¿Usted sigue las audiencias por Internet desde Washington y ha asistido a una de ellas. ¿Cuál es su apreciación de la sala?
Yo la calificaría de ejemplar. Esto es algo inaudito, un país en vías de desarrollo como el Perú le está dando una lección al mundo, pues está llevando adelante un proceso judicial impecable, televisado y con las garantías del debido proceso. No dudo de que el fallo de la sala estará bien fundado. Me preocupa lo que pueda pasar después. Lo que pueda ocurrir cuando esa sentencia, ya sea condenatoria o absolutoria, sea apelada y vista en la Corte Suprema.

¿Qué podría ocurrir?
Me preocupa que un alto dirigente fujimorista (Martha Moyano) haya sido elegido presidente de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Congreso. Esa comisión es estratégica, está facultada para iniciar procesos contra los vocales supremos. Ese es un factor que podría constituirse en un elemento intimidatorio para los futuros jueces que vayan a ocuparse del Caso Fujimori.

¿Cuál de los testimonios le ha parecido más significativo?
El testimonio del ex vicepresidente Máximo San Román fue devastador para Fujimori. Su tesis de que no sabía nada, que ignoraba lo que sucedía a su alrededor, ya no es creíble, pues San Román le dijo en su cara que le informó a tiempo de las actividades del grupo Colina y de la responsabilidad de Montesinos; sin embargo, Fujimori le ordenó no inmiscuirse en esos temas.

LO QUE SE VIENE
Aún quedan dos juicios pendientes
Hoy finaliza la etapa de los peritos con la participación de Carlos Iván Degregori, miembro de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR).

El lunes 22 se iniciará la fase de la lectura de las piezas del proceso. Se leerá y analizará lo más resaltante de las pruebas (documentos, videos, etc.) aportadas por las partes.

Luego seguirá la etapa de los alegatos de cierre. La fiscalía sustentará su acusación y solicitará la pena. La parte civil y la defensa también realizarán su exposición oral.

Finalmente, el tribunal dictará sentencia (posiblemente en noviembre). Si el fallo es impugnado, será revisado en segunda instancia por la Corte Suprema.

Después de que finalice el proceso por Barrios Altos, Cantuta y sótanos del SIE, la sala juzgará a Fujimori en otros dos procesos. Uno es por el caso de los congresistas tránsfugas y por la compra de Cable Canal de Noticias (CCN).

El otro juicio pendiente es por el caso del ilegal pago de US$15 millones a Montesinos por concepto de CTS.

ASÍ LO DIJO
Marco Flores Albán declaró que Supo Sánchez le comentó que después de realizar los crímenes él y los demás miembros del grupo Colina se emborrachaban.

Julio Chuqui Aguirre dijo que después de Barrios Altos se dio cuenta de que Colina fue creado para matar. Reconoció que sus miembros "eran de lo peor".

Jesús Sosa Saavedra confirmó que las operaciones especiales significaban eliminar personas. Dijo que 4 de esas operaciones terminaron en muerte.

Pablo Atúncar Cama confesó que hubo un plan para eliminar a Yehude Simon, pero la misión abortó a último minuto.