REQUIEM PARA UN MAESTRO

Por mis alumnos, me he sentido grande y poderoso. A veces hasta sabio y elocuente. Me he sentido padre, compañero, hermano, amigo. También, aunque duela confesarlo, me he sentido hijo, hombre débil que se ampara en otra fortaleza. He cogido sus miradas atentas y las he llevado conmigo para salvarme de la soledad y de la pena. Solo al recordarlas he podido abandonar la seriedad y darle menos importancia a mi vida.

Aún recuerdo cuando leí estas líneas. Encontré una respuesta al espacio de soledad que a veces acompaña nuestra profesión y me identifiqué plenamente con quien lo había escrito: Constantino Carvallo “Diario educar”.
Conocí a Constantino hace un tiempo cuando se realizaron en el local del Consejo Nacional de Educación las reuniones para preparar las Jornadas de difusión del Proyecto Educativo Nacional en las escuelas.. Durante la reunión nos sorprendió con sus agudos comentarios y la profundidad con que leía la realidad de nuestros niños y adolescentes. Recuerdo que encontré una esperada congruencia entre sus escritos y su quehacer diario. La coherencia del “ser” y “hacer”, una virtud tan escasa y compleja en nuestros tiempos. “El Proyecto Educativo no es una actividad más, un asunto que se habla un día al año, tiene que instalarse, posesionarse en la necesidad de los profesores, de los chicos, de los padres.” .Tenia una preocupación muy grande por la tarea de hacer vivo este Proyecto Educativo Nacional consciente que era una tarea revolucionaria y por ende urgente.

Un buen maestro es quien mantiene una relación asimétrica con sus alumnos: da y no espera recibir. Yo, lo máximo que espero que se afirmen a sí mismos y que sepan adaptarse a este mundo. Me preocupan las personas que quieren imponer su originalidad por encima del mundo, pero también las que aceptan el mundo sin defender ninguna originalidad.

Sus frases se han convertido en puntos de quiebre en la forma de leer nuestra tarea diaria. Hoy siento que nuestra labor en la escuela más allá de los contenidos y programas es un espacio de socialización en el cual aprendemos a convivir con nuestras diferencias y semejanzas. En un país en donde las diferencias son tan grandes como complejas el aprender a convivir y tolerar se convierte en un reto.

Me satisface, sin demagogia, sentir que mi alumno ya se olvidó de mí. Me molesta encontrar a un ex alumno que todavía está buscando el vínculo umbilical y que aun no se enfrenta al mundo. Por él solo puedo sentir remordimiento. Porque quien prepara a un hombre para que corra los cien metros planos no lo hace para que sea menos que él, sino para que gane.

No tuve el honor de ser su alumna, ni alguien de su entorno cercano simplemente soy una maestra que encontró en sus escritos, en su coherencia; una forma de asimilar de manera más integral nuestra tarea. Una alumna que no será reconocida por el maestro y asume modestamente esa condición.
Constantino nos ha dejado, en un terrible acto de arbitrariedad por parte del destino. Y es imposible evitar la tristeza y la desazón para quiénes esperábamos más escritos poblados de profundidad y transparencia. Existe un sentimiento de vacìo que deberemos llenar con nuestras propias letras.

Eso es lo que trato de hacer con mis alumnos. Aquí esta la perfección del maestro, lo que yo no tengo: el desapego. No perder de vista que esa extraña relación afectiva entre maestro y alumno siempre está a punto de morir. He visto llorar y sufrir a profesores porque se involucran demasiado con sus alumnos. Dice Fernando Savater: “Llorar y sufrir nos puede confirmar humanos, pero de ninguna manera nos confirma maestros”.

Adiós maestro... y perdona si hoy decidimos confirmar nuestra humanidad antes que nuestro oficio.

Etiquetas :

item rate
Total de Votos: 6 - Rating: 4.17

Vota por este artículo:


Ingrese su correo electrónico para suscribirse a los comentarios de este artículo:

Ingrese los caracteres de la imagen y presione el botón "Suscribirse":

Comentarios

Lucho escribió:

muy bien Rocio, muy hermoso, muy sincero, todos estamos consternados y rabiosos por esta muerte inesperada que se llevo una parte muy preciada de nuestras fortalezas
jueves 21 agosto 23:40

rociocolca escribió:

Gracias a los amigos que solidarizaron con el artìculo a travès del correo...obviasmente el tema lo amerita
viernes 22 agosto 20:14

rociocolca escribió:

Emma Yep: Rocio muy sentido tu texto sobre Constantino
martes 26 agosto 17:46

Celinda Romero Salinas escribió:

Al igual que la autora del artículo, conocí a Constantino a través de su obra y su ausencia deja un vacío en el alma de los que amamos la docencia, especialmente nuestro trabajo con los alumnos.
viernes 28 mayo 21:03

Añadir Comentarios

:

: (obligatorio)



(obligatorio)

Su comentario deberá ser aprobado antes de ser publicado. Gracias!

">REQUIEM PARA UN MAESTRO
(6 votos)
NICOLÁS (3 votos)
Un setiembre para releer
">
Un setiembre para releer
(2 votos)
Un retorno ineludible">
Un retorno ineludible
(1 votos)
  • Artículos Top 5

  • Últimos artículos

  • Últimos comentarios

  • Suscripción

    Ingrese su correo electrónico para notificarlo de las actualizaciones de este blog:

    Ingrese los caracteres de la imagen y presione el botón "Suscribirse":
  • Sindicación

  • Enlaces

  • Nro. de visitas