Esperar....

Lo malo de esperar a alguien quien quizas nunca llegue -y la palabra clave es QUIZAS, porque uno no tiene la certeza si llegara tarde o nunca llegue- es que uno tiene el derecho de enojarse y de irse al pasar diez o quince minutos, pero ¿còmo irse si pueda que la persona citada llegue mas tarde y asi tener un plan de vida para el dia cuando se sabe bien que no hay nada más que hacer que mirarse el ombligo? Es decir, acaso nosotros mismos buscamos enojarnos con mas agrado cuando esperamos màs, pero a la vez esperamos por necesidad, porque sin ese plan de esperar no hay ningún plan en todo el dìa. Dificil, pero en media espera a veces uno tiene la determinacion de esperar para luego esperar y esperar hasta que pasen dos horas y este segurisimo que jamàs llegarà.
Una vez me contó un taxista quien espero a su cita como cuatro horas. ¡CUATRO HORAS! Me pregunto en qué estuvo pensando todo ese buen rato...
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