La reforma sigue pendiente
No obstante, no se ha producido una redistribución significativa de las competencias, ni dentro del gobierno nacional, ni mediante la descentralización de funciones ambientales relevantes a los gobiernos regionales y municipalidades. Así, los ministerios responsables de la producción y la infraestructura seguirán aprobando la evaluación de impacto ambiental de los proyectos de inversión; y el sector agricultura seguirá gestionando las aguas y la flora y fauna silvestre. Los gobiernos regionales apenas son mencionados y están ausentes de espacios claves como el Consejo Directivo de la Autoridad Nacional de Aguas.
En resumen, el CONAM es ahora un Ministerio (con un poco más de presupuesto), manteniendo en líneas generales el modelo de gestión sectorial y centralista que no ha logrado una mejora sustancial del desempeño ambiental del país. Carente de instrumentos de gestión claves, el nuevo Ministerio definirá políticas y planes, pero tendrá grandes dificultades para hacer que el Estado y los particulares sigan la senda que marque. La reciente discusión sobre los transgénicos es una muestra del problema. Llama la atención que el financiamiento de la gestión ambiental y el cambio climático no merecieran algún decreto legislativo. Por lo tanto, la reforma que necesitamos sigue pendiente.
Una versión corta de este texto fue publicada en El Comercio, edición del 1° de julio.
Publicado el 04/07/08 por ilanegra | Categoría: Derecho Ambiental | Visto 1015 veces |
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