03/07: El fin de seis años de horror

La liberación de Ingrid Betancourt debería ser el punto de quiebre de la lucha entre la guerrilla de las Fuerzas Armadas Colombianas (FARC) y el gobierno colombiano. Sin embargo, este feliz suceso no debe empañar las investigaciones que la Corte Suprema de Justicia de Colombia realiza a la ley de reelección que permitió a Álvaro Uribe reelegirse en el 2006
Cuando se escucha al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mencionar que las críticas a la directiva de retorno son injustas y provienen de personas que no han podido comprender la norma. Es inevitable pensar que existe un serio problema de comprensión de lectura en los gobernantes del Mercosur, de la CAN y de sus servicios diplomáticos.
Sin embargo, al examinar los alcances de esta nueva norma, es obvio que no hay ningún error de interpretación o de comprensión. Aprobada por 367 votos a favor, 206 en contra y 109 abstenciones, la directiva criminaliza la inmigración ilegal e impone brutales medidas punitivas a los que osen permanecer en Europa de manera irregular.
Por ejemplo, será legal detener a un inmigrante sin la documentación en regla por un máximo de 18 meses hasta culminar los trámites de su repatriación. Alejar a alguien de una vida a la cual ya está habituado y colocarlo en una celda por un periodo mayor a un año, es violento, pero; quizás justo para un criminal peligroso. Sin embargo, no es justo para alguien cuyo único delito, ha sido el de buscar una vida mejor en un país ajeno sin el visado requerido. Pareciera que para los líderes europeos, un criminal y un inmigrante ilegal son comparables.
Los líderes de la UE, para reafirmar su compromiso con el cumplimiento de los derechos humanos, hacen notar que para los inmigrantes irregulares, existe la posibilidad de retornar “voluntariamente” a sus países de origen, dentro de un periodo de entre 7 y 30 días. El problema con este razonamiento, es que el significado real de la palabra voluntariamente dentro de este contexto represivo es: “Tú ilegal, debes regresar, de lo contrario podemos apresarte, separarte de tu familia por el tiempo que sea conveniente y al final, igual vas a volverte a tu país”
Todas estas medidas son terribles e inhumanas, pero; no son nada comparadas con el trato que recibirán los menores de edad. Los jóvenes podrán ser repatriados sin la compañía de sus padres, podrán ser recluidos junto con los adultos y no existirán excepciones para aquellos que en ese momento cursen estudios. Si recordamos que en Europa la nacionalidad que se adquiere es la de los padres y no la del país donde se nace, es posible que un niño se encuentre en la situación kafkiana de regresar a un lugar que nunca ha conocido.
Pareciera que para los líderes de la UE, los inmigrantes ilegales son pequeños tumores que dificultan su progreso económico. Ya sabemos que métodos usarán para “extirparlos”, no obstante, es necesario asegurarse de que no vayan a volver. Para ello, como broche final, el Europarlamento ha creído conveniente prohibir el retorno a la Unión Europea, hasta por un periodo de 5 años, a los inmigrantes expulsados.
En un próximo post, el análisis de la coyuntura europea.
Sin embargo, al examinar los alcances de esta nueva norma, es obvio que no hay ningún error de interpretación o de comprensión. Aprobada por 367 votos a favor, 206 en contra y 109 abstenciones, la directiva criminaliza la inmigración ilegal e impone brutales medidas punitivas a los que osen permanecer en Europa de manera irregular.
Por ejemplo, será legal detener a un inmigrante sin la documentación en regla por un máximo de 18 meses hasta culminar los trámites de su repatriación. Alejar a alguien de una vida a la cual ya está habituado y colocarlo en una celda por un periodo mayor a un año, es violento, pero; quizás justo para un criminal peligroso. Sin embargo, no es justo para alguien cuyo único delito, ha sido el de buscar una vida mejor en un país ajeno sin el visado requerido. Pareciera que para los líderes europeos, un criminal y un inmigrante ilegal son comparables.
Los líderes de la UE, para reafirmar su compromiso con el cumplimiento de los derechos humanos, hacen notar que para los inmigrantes irregulares, existe la posibilidad de retornar “voluntariamente” a sus países de origen, dentro de un periodo de entre 7 y 30 días. El problema con este razonamiento, es que el significado real de la palabra voluntariamente dentro de este contexto represivo es: “Tú ilegal, debes regresar, de lo contrario podemos apresarte, separarte de tu familia por el tiempo que sea conveniente y al final, igual vas a volverte a tu país”
Todas estas medidas son terribles e inhumanas, pero; no son nada comparadas con el trato que recibirán los menores de edad. Los jóvenes podrán ser repatriados sin la compañía de sus padres, podrán ser recluidos junto con los adultos y no existirán excepciones para aquellos que en ese momento cursen estudios. Si recordamos que en Europa la nacionalidad que se adquiere es la de los padres y no la del país donde se nace, es posible que un niño se encuentre en la situación kafkiana de regresar a un lugar que nunca ha conocido.
Pareciera que para los líderes de la UE, los inmigrantes ilegales son pequeños tumores que dificultan su progreso económico. Ya sabemos que métodos usarán para “extirparlos”, no obstante, es necesario asegurarse de que no vayan a volver. Para ello, como broche final, el Europarlamento ha creído conveniente prohibir el retorno a la Unión Europea, hasta por un periodo de 5 años, a los inmigrantes expulsados.
En un próximo post, el análisis de la coyuntura europea.
Etiquetas : Ingrid Betancourt

Ingrese su correo electrónico para suscribirse a los comentarios de este artículo:






