19/06/08: ¿Binomio enseñanza-aprendizaje?
Solo una nota corta: ayer recibí un documento oficial de la Universidad en el que se me invitaba a analizar ciertas estrategias de enseñanza-aprendizaje. Así, con guión, como si se tratara de una sola cosa. Los documentos del Ministerio de Educación también están llenos de este término compuesto, al igual que muchos textos y -creo- las cabezas de muchas personas cuando piensan en la educación.
Es un error. Son dos procesos distintos que se vinculan a veces pero no siempre ni necesariamente. Hay aprendizajes que ocurren sin que nadie enseñe nada directamente, en contextos naturales por ejemplo, a través de la práctica no guiada y la participación en las actividades de una comunidad, o mediante la observación o la autoinstrucción. Hay también aprendizajes que ocurren como producto de la enseñanza, por ejemplo, cuando un docente prepara su clase con alguna estrategia didáctica y logra que sus alumnos aprendan contenidos y habilidades nuevos. Y también existe la tercera opción: enseñanza sin aprendizaje. Un docente puede enseñar algo, pero hacerlo tan mal, o tan fuera de momento, o de modo tan lejano y desvinculado de las reales capacidades del aprendiz, que no logra producir ningún aprendizaje.
Equiparar los téminos enseñanza y aprendizaje en un binomio (que hasta se une con un guión, como hemos visto) es un equívoco. Son dos procesos que no siempre ocurren juntos, y asociarlos como comúnmente se hace no hace sino desorientar en el análisis de lo que realmente ocurre cuando las personas aprenden.
Ya hablaremos de esto más adelante.
Es un error. Son dos procesos distintos que se vinculan a veces pero no siempre ni necesariamente. Hay aprendizajes que ocurren sin que nadie enseñe nada directamente, en contextos naturales por ejemplo, a través de la práctica no guiada y la participación en las actividades de una comunidad, o mediante la observación o la autoinstrucción. Hay también aprendizajes que ocurren como producto de la enseñanza, por ejemplo, cuando un docente prepara su clase con alguna estrategia didáctica y logra que sus alumnos aprendan contenidos y habilidades nuevos. Y también existe la tercera opción: enseñanza sin aprendizaje. Un docente puede enseñar algo, pero hacerlo tan mal, o tan fuera de momento, o de modo tan lejano y desvinculado de las reales capacidades del aprendiz, que no logra producir ningún aprendizaje.
Equiparar los téminos enseñanza y aprendizaje en un binomio (que hasta se une con un guión, como hemos visto) es un equívoco. Son dos procesos que no siempre ocurren juntos, y asociarlos como comúnmente se hace no hace sino desorientar en el análisis de lo que realmente ocurre cuando las personas aprenden.
Ya hablaremos de esto más adelante.
Etiquetas : educación básica

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orlando tipismana neyra escribió:
Le agradeceré tener algunas referencias
Saludos cordiales
orlando tipismana