
Así fue como, el día que yo te conocí, decidí hacerte sonreír cada vez que pudiera y cuando me hablaras, prestarte la mayor atención posible pues tu ligera voz me obligaba, las primeras veces, a inclinarme hacia ti para escucharte mejor y eso era algo que el ritmo normal de mi corazón no permitía muy a menudo. Además de aquello y no se la razón aún, no puedo verte a los ojos por más de dos segundos porque siento que te conozco de alguna vida pasada, prefiero mirar a otro lado pues me siento seguro de que tú estás cerca, incluso a mi lado algunas veces. Tu silencio me angustia graciosamente demasiado y repetidas veces me dan muchas ganas de gritarte: “Ah, no soporto que me vuelvas loco sin decir una palabraaaa” y salir corriendo con mucha vergüenza en mis ojos.
Poco a poco aprendí que bromas le hacían gracia (y cuáles no) y a cómo iniciar y llevar una conversación corta con ella. Cuando ella sonreía finalmente, me hacía suspirar y quedaba contento. Una vez (muy cómica) me quedé mirándole y cuando sonrió despedí un sumamente vergonzoso suspiro nostálgico frente a ella y algunas personas que estaban cerca. No sé si los demás no lo notaron pero me imagino que ella sí. Aquella vez sí que salí corriendo. Es extraño, en realidad, debido a que nunca he sido tan cuidadoso ni medido en mi comportamiento por alguien (oh, qué ironía) y ni si quiera la amo o cosas así. Pero sí me gusta y le tengo muchísima admiración. Me pregunto todos los días ¿qué pensará ella de mí? Con su silencio de almohada no puedo ni si quiera imaginarlo y, obviamente, controlo mi impertinencia cuando la veo. Pero cuando me sonríe, yo fantaseo que me ama.

Hoy voy a verte y a tu silencio también. Intentaré hacerte sonreír pues creo que esa es una de las razones por la que estoy en este mundo. No sé, se me ocurrió que sí. Al menos, si lo logro hoy, estaré contento por haber borrado esa línea recta en tus labios. Háblame de tu sonrisa. Dicen que sonreír es bueno para la salud. Así que intentaré muchas cosas para hacerte sonreír, por tu salud y la mía, pues si no tengo ese regalo de ti, siento que podría enfermarme. Tan solo regálame un segundo de tu atención, yo te regalaré mi alma entera.








muy lindo : )
ATENTAMENTE JEISY CHIJOY