Poleas
No sé si alguien conoce el programa Spark. Algo había oido yo hace algún tiempo, y una lectora del blog me envió mayor información. No es otra cosa que un programa de incentivos económicos para hacer que los niños acudan a rendir sus examenes y saquen buenas calificaciones. Pueden leer un reporte sobre él aquí

Aunque parece de locos, o de gringos que piensan que el dinero es el mejor reforzador (o el único capaz de mover a las personas), nosotros no estamos tan lejos de propuestas de esta categoría. Aquí mismito se han planteado más de una vez programas de incentivos para docentes que sugieren pagarles dinero extra por conductas tales como llegar a la hora a sus clases. Y alguna vez llegó al Ministerio de educación -lo sé porque la tuve en mis manos- una propuesta que intentaba hacer con los estudiantes de Chiclayo exactamente lo mismo que el Spark hace con los niños de Nueva York: pagarles para que vayan a la escuela.

¿A quién se le puede ocurrir una idea como esta? Programas de este tipo no hacen más que condicionar conductas que deberían estar intrinsicamente reforzadas (y que de hecho lo están, inicialmente) a reforzadores externos, lo cual distorsiona por completo la fuente y el proceso motivacional. Ya la investigación ha demostrado hace tiempo que las motivaciones naturales desaparecen cuando se introducen incentivos externos, por ejemplo, las personas que hacen trabajo voluntario porque les gusta y lo disfrutan pierden esta motivación inicial cuando se les paga.

Me pregunto que dirán mis amigos economistas sobre esto.