09/06/08: Les pagan por ir a la escuela
Aunque parece de locos, o de gringos que piensan que el dinero es el mejor reforzador (o el único capaz de mover a las personas), nosotros no estamos tan lejos de propuestas de esta categoría. Aquí mismito se han planteado más de una vez programas de incentivos para docentes que sugieren pagarles dinero extra por conductas tales como llegar a la hora a sus clases. Y alguna vez llegó al Ministerio de educación -lo sé porque la tuve en mis manos- una propuesta que intentaba hacer con los estudiantes de Chiclayo exactamente lo mismo que el Spark hace con los niños de Nueva York: pagarles para que vayan a la escuela.
¿A quién se le puede ocurrir una idea como esta? Programas de este tipo no hacen más que condicionar conductas que deberían estar intrinsicamente reforzadas (y que de hecho lo están, inicialmente) a reforzadores externos, lo cual distorsiona por completo la fuente y el proceso motivacional. Ya la investigación ha demostrado hace tiempo que las motivaciones naturales desaparecen cuando se introducen incentivos externos, por ejemplo, las personas que hacen trabajo voluntario porque les gusta y lo disfrutan pierden esta motivación inicial cuando se les paga.
Me pregunto que dirán mis amigos economistas sobre esto.
Etiquetas : educación básica

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opain escribió:
Solo una precisión, el Proyecto de Chiclayo (de repente no es el mismo), no recuerdo qué institución peruana lo presentó pero era con financiamiento de una persona de EEUU. La idea era que los profesores buscaran a niños de la calle. A cada profesor que lograra que algunos de estos completaran ciertas tareas, le daban plata al profesor y al niño. Más niños más plata. Poco a poco se asumía que se formarían "grupos de aprendizaje" o algo así, en la misma calle con lo cual, los niños no dejarían de trabajar y además por el tiempo que le dedicaran a estar con este profesor también ganarían alguito más. Mas o menos esa era la idea.
Además, el MED tenía que pagarle a este Señor, el viaje a Lima para capacitar en Chiclayo, más sus honorarios y el conseguía el financiamiento para el proyecto.
Además de lo ya mencionado sobre los reforzadores, adivinen quienes tenían el control del dinero a dar a los estudiantes... los profesores contratados para este fin. Sin ninguna forma de comprobar que los niños finalmente recibirían el refuerzo.
Interesante post. No lo había pensado por el lado de los incentivos a docentes por asistencia y cumplir el horario.