CASA-HACIENDA MONTERRICO GRANDE.- Esta propiedad y sus anexos –entre ellos, el fundo Mayorazgo- se convirtieron en un emporio agro-exportador de algodón y azúcar para los mercados emergentes de Europa entre finales del siglo XIX hasta bien entrado el XX. Fue, además, una de las primeras haciendas de Lima en incluir maquinarias modernas, incluso una locomotora (la “Chuquitanta”). Asimismo, procesaba las fibras de algodón que colocaba en las fábricas textiles que se establecieron en Vitarte. Hacia mediados de los años 60, seguía operando, pero el golpe militar y la reforma agraria, así como la migración y la expansión urbana de Lima, hizo que los terrenos de esta hacienda se convirtieran en zona residencial e industrial. Caso curioso, y poco frecuente, es que la casa-hacienda todavía existe y es ahora el restaurante “La Hacienda Monterrico Grande” en la avenida Los Constructores 951, La Molina.

Durante la colonia, esta hacienda tuvo distintos propietarios pero, hacia el año 1765, se distinguió don José Toribio Roman de Aulestia, primer marqués de Montealegre de Aulestia, quien fuera Rector de la Universidad de San Marcos, propietario de la hacienda Melgarejo en el valle de Ate y La Molina. Siendo el primogénito se le concedió el "mayorazgo", fórmula legal que subsistió hasta bien entrada la República, en la que la herencia, tanto paterna como uterina -aunque hubiese mujeres que lo preceden-pasaba al primer hijo varón de la sucesión. El título pasó años más tarde a don José de la Riva Agüero y Osma; como descendiente por línea materna del primer marqués, recayó en él el mayorazgo. En 1906, la hacienda Monterrico Grande fue rentada por don César Soto en sociedad con don Tomasso o Tómas Valle empresario de origen Italiano y contaba con una extensión que ocupaban los fundos del Asesor, Mayorazgo, Cárdenas, Melgarejo, que pertenecían al Valle de Ate, hoy los distritos de Ate-Vitarte y La Molina.

Mañana hablaremos de la hacienda Limatambo.