El uso de ‘verdad’ en la Fides et Ratio (1/4)

Introducción
Las encíclicas son documentos que contienen instructivas dirigidas principalmente a los obispos. Es razonable suponer que son escritas por el papa con el respaldo de sus asesores y que éstos representen diversas tendencias respecto del tema de cada carta. Si es así, el texto resultante bien podría ser producto de un consenso o de una transacción entre tendencias divergentes.
Puesto que no muestra la solidez teórica de cartas anteriores de Juan Pablo II, la Encíclica Fides et Ratio parece ser el producto de una transacción. Puedo suponer que Fides et Ratio haya sido recibida en ciertos círculos inelectuales católicos con más entusiasmo y menos recelo que la Veritatis Splendor, que también se ocupa de temas vinculados con la filosofía. De ser así, eso se explicaría porque, mientras Veritatis Splendor es un documento sólidamente construido sobre una concepción filosófica neo-tomista, Fides et Ratio es más bien la amalgama de dos tendencias filosóficas concurrentes: la “metafísica” (que habría que vincular con el neo-tomismo) y la hermenéutica.
Respecto de la pastoral de la Iglesia y de la política interna del Vaticano es posible que esa amalgama de tendencias filosóficas, lejos de ser un defecto, sea la principal virtud de Fides et Ratio. Pero respecto del papel que se espera que desempeñe la filosofía en el campo de la fe, la indeterminación que persiste, por ejemplo, en lo epistemológico, no ayuda mucho.
En este ensayo no pretendo exponer las posiciones filosóficas representadas en la Encíclica, ni abarcar todas las dificultades aún no resueltas. Solo me concentraré en la forma cómo esas tensiones internas afectan el uso del concepto de verdad.
La amplitud del concepto de ‘verdad’ en la Encíclica
Mi punto de partida es el esquema sinóptico de la aparición de ‘verdad’ en la Fides et Ratio. Lo que en el texto inmediatamente llama la atención del lector es la expresión “verdad total”. Desde un punto de vista lógico, hablar de un todo implica necesariamente las partes que lo conforman, de modo que ‘verdad total’ debe implicar ‘verdades parciales’. ¿Cuáles son las partes de este todo?
Si uno revisa con cuidado la doctrina expuesta en la Encíclica, las partes de la verdad total son: la Verdad eterna o absoluta, que es Dios mismo; la verdad de su creación, que es el mundo; y la verdad de su revelación, que es la Escritura Sagrada. Es evidente que, en cada caso, ‘verdad’ tiene matices semánticos específicos, y que, por lo tanto, ‘verdad total’ tiene un uso sólo genérico.
Para mostrar en un cuadro cómo se subdivide el género ‘verdad total’ en la Encíclica, propongo el siguiente esquema sincrónico.
.................... 1.1. Verdad eterna (Dios)
1. Verdad total ===================eternidad/tiempo
.................... 1.2. Verdades temporales (Creación)
......................... 1.2.1. Verdades reveladas a la mente (fides)
......................... 1.2.2. Verdades alcanzadas por la mente (ratio)
El cuadro comporta varios presupuestos doctrinales dicotómicos, que paso a enumerar. En primer lugar, el presupuesto metafísico que traza una diferencia radical entre eternidad y tiempo. En segundo lugar, el presupuesto teológico que asume que esa diferencia es entre Creador y creación. Tercero, el presupuesto teológico-antropológico según el cual hay una diferencia entre la vida temporal, en la que está instalado el ser humano, y la vida eterna, a la que accede sólo después de la muerte. Por último,el presupuesto epistemológico, algo más complejo, que señala que la mente humana, mientras dura la vida temporal, sólo conoce lo que acontece en el tiempo, es decir, no tiene conocimiento pleno de la Verdad eterna (ni por lo tanto de la verdad total, a no ser simplemente como género). En otras palabras, en esta vida al ser humano sólo se le ha brindado un ‘conocimiento parcial’ de la Verdad eterna, que equivale a la noción metafísica de un Ser trascendente y a la creencia en las verdades reveladas.
Pues bien, sobre estos presupuesto, Fides et Ratio manifiesta el deseo de que la fe y la razón se desplieguen conjunta y armónicamente como las dos alas de un ave, y para ello da ciertas pautas que, como digo, no terminan de aclarar el derrotero que habría que seguir para realizar ese deseo en nuestro tiempo.
Imagen tomada de http://www.truthdig.com/cartoon/item/39061212_litmr_fish_jesus/







Comentarios
Gracias,
Yo la verdad no soy experto en el tema, pero recién leyendo este post entiendo por que siempre me sentí más motivado a citar Veritatis Splendor, pese a que Fides et Ratio tiene más acogida.
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