08/05/08: Matanzas fueron obra del SIN y Fujimori
Según El general en retiro Rodolfo Robles Espinoza. Indicó que desde 1991 el SIN respondía directamente al entonces presidente Alberto Fujimori, y tenía su presupuesto.
César Romero. La República
Las matanzas de La Cantuta y Barrios Altos fueron ejecutadas por orden del entonces presidente Alberto Fujimori, a través del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), cuyo jefe de facto era Vladimiro Montesinos, afirmó el general en retiro Rodolfo Robles Espinoza durante el juicio a Alberto Fujimori.
"El grupo Colina actuaba bajo dos líneas de mando: uno, la presidencia de la República y el SIN, que eran las dos caras de la misma moneda y, dos, la línea jerárquica administrativa, que tenía que ver con pagos, cambios de personal, aspectos disciplinarios y otros", precisó.
Robles exculpó al Ejército de esos crímenes y dijo que todo fue obra y responsabilidad de servicios de inteligencia bajo órdenes de Fujimori.
"El presidente de la República, para este caso el acusado Fujimori, es quien decide qué tipo de guerra se realizará. Por eso se dice que la guerra es la continuidad de la política por medios violentos", anotó.
Agregó que los casos La Cantuta y Barrios Altos son resultado de operaciones especiales de inteligencia encubierta.
"Una operación especial de inteligencia linda con la ilegalidad, y en lenguaje común significa secuestrar, extorsionar, asesinar con alevosía y ventaja, como el caso La Cantuta que realizó gente de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINTE) con la misión que le dio el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN)", indicó.
Robles, quien llegó a ser número tres en la estructura del Ejército en 1993, declaró como testigo en el juicio por asesinatos de la universidad La Cantuta y los Barrios Altos.
Al ser interrogado por el fiscal José Peláez, explicó los cambios en el manejo del Sistema de Inteligencia Nacional que se dieron en el gobierno de Fujimori.
Antes el SIN dependía de la presidencia del Consejo de Ministros y solo coordinaba la labor de diversas instituciones de inteligencia, sin realizar labores operativas.
Eso cambió durante el gobierno de Fujimori, dijo a partir de noviembre de 1991.
"Aunque en la práctica, desde julio de 1991 el SIN pasó a dirigir todo el sistema de inteligencia, bajo dependencia y dirección del presidente de la República, el ahora acusado, Fujimori", aseveró Robles.
Para ello, precisó, se dio el Decreto Legislativo 746, donde se estableció que el SIN daba cuenta al presidente de La República antes, durante y después de la ejecución de sus tareas.
"El presidente da la misión y señala los objetivos que debe cumplir el SIN", anotó. Por eso, explicó, los 10 asesinatos de La Cantuta y 15 de Barrios Altos solo los pudo ordenar el SIN, según las disposiciones y directivas del presidente.
"No pudo ordenarlo el Ministerio de Defensa, tampoco el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA) ni el Ministerio de Agricultura o Economía", acusó.
En otro momento, al hablar sobre los manuales del Ejército, indicó que el vocablo "eliminar" significa en el lenguaje militar "dar muerte al enemigo", y que la aplicación de una "guerra sucia" responde a una decisión política y no de los militares.
El general Robles continuará declarando en por lo menos dos audiencias más, pues todavía falta el examen de la defensa. En esta oportunidad, fue interrogado por el fiscal José Peláez sobre su labor en el Ejército y lo que conocía de las actividades y el mando del grupo Colina.
CLAVES
15 años. Por coincidencia, el general Rodolfo Robles declaró al cumplirse exactamente 15 años desde que un 6 de mayo de 1993 se asiló en la embajada Argentina y denunció la existencia de un destacamento de la muerte.
Persecución. Robles Espinoza indicó que, a causa de esa denuncia, él fue expulsado injustamente del Ejército para atemorizar al resto de oficiales que quisieran denunciar lo que sucedía con el Ejército.
El SIN mandó matar a Huilca
Casi al concluir el interrogatorio, el general Rodolfo Robles insistió en que el Servicio de Inteligencia Nacional ordenó el asesinato del dirigente de construcción civil y la CGTP, Pedro Huilca Tecse.
El general Rodolfo Robles Espinoza hizo esta afirmación al explicar por qué el general Willy Chirinos niega haber sido una de sus fuentes de información para la denuncia que hiciera en mayo de 1993 sobre la existencia del grupo Colina.
"El general Chirinos no quiere aceptar que él fue uno de los que me informaron de la existencia del destacamento Colina, porque entonces tendría que responder por el asesinato de Pedro Huilca, pues cuando el SIN ordenó ese crimen, Colina estaba bajo su mando y él no hizo nada", aseveró Robles Espinoza.
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NAYLA escribió: