La Política de la Patada continúa
Por Pedro Roy Rodríguez
Observo con preocupación el acontecer coyuntural. Cada día uno despierta y se acuesta con un escenario muy agitado, cargado de violencia ad portas de las dichosas cumbres internacionales, APEC Y AL-CUE. En las que obviamente corresponde dar la mejor imagen como país.
AGP ha expresado una frase que quedará para la historia: "NO PIENSEN, ACTÚEN".
Esta frase encuentra precedente en el decreto legislativo nº 982, que libra de responsabilidad a polícias y militares en caso de causar alguna muerte civil en contexto de protesta. A todo esto, Alva Castro viene librando varias interpelaciones con más vida que un gato gordo (¿Garfield?). El ministro protegido, no ha declarado ante el congreso respecto de los fallecidos durante el paro agrario de 19 de febrero de 2008.
Es muy decepcionante ver como "El cambio responsable" de Alan García (¿Cuántos se comieron su discurso?) trae estruendos de violencia. Algunos lo han llamado casería de brujas; Y si los ONGistas de DDHH son amigos de La Karp, seguramente se apropia el término.
Aunque haya quienes la peguen de poetas para librarse de polvo y paja, corresponde a la justicia salvaguardar la integridad de los derechos humanos (que no se viole el estado de derecho); a través de un proceso transparente, aplicable a cualquiera si distingo de profesión, raza o género. Incluso al mismo García o Toledo. Resulta alarmante saber que ya la están emprendiendo contra otros sectores civiles, ligados por ejemplo, a la minería.
Es cierto, que detrás de todas las verdades históricas de El perú, que podrían fundamentar cualquier protesta, hay agitadores y victimizados. Pero ni aún así se justifica la actual política del gobierno aprista, La Política de la Patada (La PP).
Y dónde quedan las artes políticas de negociación, persuasión o de liderazgo que expresen autoridad ante cualquier impase de protesta o cargamontón (que ya sufriera A. Toledo y cuanto presidente ha habido). Éstas se han cambiado por la burda ¿política? del amedrentamiento y la "mano dura", plasmadas en la ya mentada "Política de la Patada".
García, político de larga trayectoria, tiene como obligación moral bajar el tenor de sus declaraciones; no se trata de parecer el más fuerte sino de ser representante (atender demandas) de quienes le empeñaron el voto, lo que él sabe muy bien.
Para tanto dará la soberbia de García que, la vaca ya no se acuerda de cuando fue ternera -del ala izquierdoza del APRA-. Aquí algunas de sus apologías, a la violencia y al terrorismo, (ver fuente) que alguna vez profiriera en los ochentas:
"Sendero Luminoso tiene militantes activos, entregados, sacrificados (...) el senderista tiene lo que nosotros no tenemos: mística y entrega. Es gente que merece mi respeto y personal admiración porque son, quiérase o no, militantes".
"Mueren gritando asesinos a los que los matan, como ocurrió en Lurigancho. Cómo no vamos a admirar esto, compañeros. Yo sí. En términos internos y nuestros siento admiración. Cómo no tuviéramos ese tipo de militantes". Agregó.
Mayo de 1988, En discurso de clausura del VII Congreso de la Juventud Aprista
Todo esto, aparte de poner en tela de juicio la consolidación democrática peruana, daña las perspectivas políticas inmediatas del APRA. Peor aún, abre el camino para algún extremista, separatista o demagógico de moda que atienda el caldo de cultivo. Ojalá el electorado peruano sepa tener en cuenta esto.
PRO.
Observo con preocupación el acontecer coyuntural. Cada día uno despierta y se acuesta con un escenario muy agitado, cargado de violencia ad portas de las dichosas cumbres internacionales, APEC Y AL-CUE. En las que obviamente corresponde dar la mejor imagen como país.
AGP ha expresado una frase que quedará para la historia: "NO PIENSEN, ACTÚEN".
Esta frase encuentra precedente en el decreto legislativo nº 982, que libra de responsabilidad a polícias y militares en caso de causar alguna muerte civil en contexto de protesta. A todo esto, Alva Castro viene librando varias interpelaciones con más vida que un gato gordo (¿Garfield?). El ministro protegido, no ha declarado ante el congreso respecto de los fallecidos durante el paro agrario de 19 de febrero de 2008.
Es muy decepcionante ver como "El cambio responsable" de Alan García (¿Cuántos se comieron su discurso?) trae estruendos de violencia. Algunos lo han llamado casería de brujas; Y si los ONGistas de DDHH son amigos de La Karp, seguramente se apropia el término.
Aunque haya quienes la peguen de poetas para librarse de polvo y paja, corresponde a la justicia salvaguardar la integridad de los derechos humanos (que no se viole el estado de derecho); a través de un proceso transparente, aplicable a cualquiera si distingo de profesión, raza o género. Incluso al mismo García o Toledo. Resulta alarmante saber que ya la están emprendiendo contra otros sectores civiles, ligados por ejemplo, a la minería.
Es cierto, que detrás de todas las verdades históricas de El perú, que podrían fundamentar cualquier protesta, hay agitadores y victimizados. Pero ni aún así se justifica la actual política del gobierno aprista, La Política de la Patada (La PP).
Y dónde quedan las artes políticas de negociación, persuasión o de liderazgo que expresen autoridad ante cualquier impase de protesta o cargamontón (que ya sufriera A. Toledo y cuanto presidente ha habido). Éstas se han cambiado por la burda ¿política? del amedrentamiento y la "mano dura", plasmadas en la ya mentada "Política de la Patada".
García, político de larga trayectoria, tiene como obligación moral bajar el tenor de sus declaraciones; no se trata de parecer el más fuerte sino de ser representante (atender demandas) de quienes le empeñaron el voto, lo que él sabe muy bien.
Para tanto dará la soberbia de García que, la vaca ya no se acuerda de cuando fue ternera -del ala izquierdoza del APRA-. Aquí algunas de sus apologías, a la violencia y al terrorismo, (ver fuente) que alguna vez profiriera en los ochentas:
"Sendero Luminoso tiene militantes activos, entregados, sacrificados (...) el senderista tiene lo que nosotros no tenemos: mística y entrega. Es gente que merece mi respeto y personal admiración porque son, quiérase o no, militantes".
"Mueren gritando asesinos a los que los matan, como ocurrió en Lurigancho. Cómo no vamos a admirar esto, compañeros. Yo sí. En términos internos y nuestros siento admiración. Cómo no tuviéramos ese tipo de militantes". Agregó.
Mayo de 1988, En discurso de clausura del VII Congreso de la Juventud Aprista
Todo esto, aparte de poner en tela de juicio la consolidación democrática peruana, daña las perspectivas políticas inmediatas del APRA. Peor aún, abre el camino para algún extremista, separatista o demagógico de moda que atienda el caldo de cultivo. Ojalá el electorado peruano sepa tener en cuenta esto.
PRO.








Comentarios
Recuerdo la campaña presidencial del 2006 donde Alan y sus eternos acompañantes estaban a favor de cualquier tipo de protesta, ya que esto garantiza la libertad de expresión para proclamar a los cuatro vientos, todas las barbaridades que están cometiendo nuestros funcionarios públicos.
Pero luego de asumir el poder, Alan empezó a poner trabas para que cualquier asociación civil pueda manifestar sus desacuerdos, ya sea con una marcha o bloqueo de carreteras. Esto último daña gravemente el turismo y el transporte de alimentos, pero a veces no hay otra manera de presionar al Estado en un reclamo justo.
Hay tantas cosas que se prometieron y hasta ahora permanecen en el aire, por eso les pediría a nuestros queridos padres de la patria para que aprueben un proyecto de ley donde se detalle que si un alto funcionario público promete durante campaña y no cumple, sea destituido del cargo. Eso al menos frenaría el don de la palabra que tienen tantos políticos, pero creo que todo lo que estoy pidiendo es tan sólo una utopía.
http://www.educa-isa.blogsp...
Hola Roy
Que buena tu iniciativa de crear un blog para discutir temas que atañen a la coyuntura política y sobre todo que sirven como un buen ejercicio para, en nuestros pininos como polítologos, volver a hacer ciencia política en el país.
Vale.
Saludos.
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