“Elección de Alan García sería frustrante para el desarrollo del país” dice el catedrático Félix Jiménez

¿Constituyen las ofertas electorales del candidato García, un programa económico serio de reactivación de la economía con generación de empleo?. ¿Qué hay detrás de las demandas de auxilio hechas a Silva Ruete y a Richard Webb?. ¿Perderemos otras vez como el 85-90 las posibilidades abiertas por la eclosión social de nuestro pueblo?

Escribe: Samuel Morales Chavarría

Para despejar estas preguntas entrevistamos en fecha reciente al Dr. Félix Jiménez, Ph.D. en economía, profesor de la Universidad Católica, y autor precisamente de una obra capital, que con el título de Macroeconomía ha publicado últimamente en dos volúmenes.

L: ¿En que términos debe plantearse el debate económico entre los candidatos Toledo y García?
FJ:
De la discusión económica y de los resultados electorales de la primera vuelta ha quedado mas o menos claro que el tema que interesa a la mayoría de los peruanos es el de la reactivación y crecimiento económico con generación de empleo. Cómo se va a reactivar la economía y cómo se va a lograr que crezca sostenidamente creando puestos de trabajo con ingresos estables y decentes, ese es el tema. Creo que ya han dicho algo sobre este asunto los dos candidatos que han pasado a la segunda vuelta. Diría, por ejemplo, que uno encuentra planteamientos más consistentes al respecto en Perú Posible que en el discurso de Alan García. No se entiende qué plan de reactivación y crecimiento puede ser aquel que expresa la intención de Alan García de bajar las tarifas de los servicios públicos, de abaratar el crédito y crear un banco agrario, de buscar mejores condiciones de pago de la deuda externa y de organizar el Plan Perú con los países europeos. Esta propuesta, como es fácil de comprender, no tiene argumento económico a favor de la reactivación y el crecimiento.

L: ¿Por qué?. ¿Qué elementos se contienen en una propuesta de reactivación y crecimiento que no se encuentren en la propuesta del candidato del APRA?.



FJ:
Los economistas sabemos que la reactivación es un asunto ligado estrechamente a la política macroeconómica. Alan García no dijo ni dice hasta la fecha con que tipo de política fiscal y monetaria reactivaría la economía. Por el contrario, ahora que empieza la campaña por la segunda vuelta este candidato se esfuerza por convencer a los bancos extranjeros, al capital financiero internacional, que respetará la disciplina fiscal y monetaria, es decir, que seguirá la política macroeconómica del fujimorismo, la política macroeconómica que impidió el crecimiento sostenido y que nos condujo a la crisis actual.

L: Pero, la intención de Alan García de bajar la tasa de interés ¿no tiene que ver con la política monetaria?

FJ:
No sé lo que piensa el abogado Alan García, no sé si la bajaría respetando las leyes del mercado, o mediante un decreto, o sólo creando el banco agrario y ordenándole que fije una tasa muy baja, más baja que la del mercado, porque supone que así se van a reducir también las otras tasas del mercado de crédito. Sinceramente creo que él no sabe con qué instrumentos monetarios bajaría la tasa de interés y con qué otros se aseguraría la expansión del crédito doméstico.

L: ¿Pero no es acaso que hay un gran componente de recursos del gobierno metidos precisamente en los bancos y que es el mecanismo de subastas de esos fondos lo que ha encarecido el crédito?

FJ:
La política monetaria, es decir, la disciplina monetaria del fujimorismo económico nunca estuvo orientada a abaratar el crédito y a estimular, por esta vía, el crecimiento y el empleo. El régimen fujimorista --que utilizó la política económica contra el crecimiento--, incrementó los depósitos del gobierno en el conjunto del sistema bancario, en moneda extranjera y en moneda nacional, para evitar una crisis financiera de envergadura entre 1998 y mediados de 1999. Esta fue su respuesta a los efectos de la crisis financiera internacional. Pero, quebraron algunos bancos y otros fueron auxiliados por el gobierno con operaciones de salvataje financiero utilizando los recursos del Estado, como el banco Latino, o ayudados a fusionarse con bancos internacionales, como el banco Wiese. Cuando por necesidad fiscal el gobierno empezó a retirar sus depósitos mantenidos en el sistema bancario, la fragilidad de éste sistema fue puesto en evidencia otra vez. Esta fragilidad se agudizó con la recesión del segundo semestre del año pasado, provocado por la caída espectacular de la inversión pública. El resultado fue la quiebra de los bancos NBK y Nuevo Mundo.

L: En un contexto más general ¿cómo deben entenderse los intentos de aproximación del candidato aprista a Silva Ruete y a Richard Webb?

FJ:
El candidato Alan García que dijo que su propuesta era no sólo contra el fujimorismo político sino también contra el fujimorismo económico, ahora está mostrando que no tiene ningún reparo en aparecer como el continuador de las políticas económicas fujimoristas. ¿Qué quiero decir con esto? Mantener la actual política fiscal es mantener la política fiscal procíclica del fujimorismo. Esta política fiscal, invariante ante la crisis financiera internacional de los años 1998-1999 y fundamentada por la doctrina neoliberal de la disciplina fiscal, provocó una recesión dentro de la recesión con la caída de la inversión pública de aproximadamente 30% en los dos últimos trimestres del año pasado. Y esta recesión ha agravado la fragilidad financiera al aumentar la cartera morosa de los bancos. Alan García se ha declarado, además, continuador de la política monetaria del fujimorismo al anunciar que facilitará el retorno de los economistas neoliberales al directorio y presidencia del Banco Central. ¿Qué cambio puede usted esperar en la política monetaria en estas condiciones?. Ninguno, si se va a mantener un Banco Central que durante el fujimorismo actuó de espaldas a la producción y el empleo, que se preocupó de controlar férreamente la inflación mediante la “fijación sucia” (no la “flotación sucia”) del tipo de cambio haciéndonos perder competitividad internacional y que, en consecuencia, agravó el desequilibrio externo de la economía. En resumen, Alan García está diciéndole a los organismos financieros internacionales que va a mantener la política fiscal y la política monetaria del fujimorismo económico. Está decidido a hacer lo que su compadre Carlos Andrés Pérez hizo en Venezuela, o lo que De la Rúa está haciendo en Argentina. Estamos advertidos. Él seguirá el camino de los que en algún momento fueron pésimos populistas y después terminaron siendo los más ardientes defensores de la política económica neoliberal.


L: ¿En todo caso, no es un signo de buena conducta, más dirigido al exterior que al interior?.

FJ:
Efectivamente, el candidato García está haciendo su campaña para la segunda vuelta ante los mercados financieros internacionales. Como quiere ganar a toda costa y carece de credibilidad en estos mercados, les está diciendo que respetará la disciplina fiscal y monetaria, es decir, que no hará política macroeconómica para reactivar y hacer crecer la economía. Así entienden la disciplina fiscal y monetaria los neoliberales. Es la música celestial de la que hablaba Candessus cuando se refería a la política económica del fujimorismo. Por eso Alan García ya no insiste que su propuesta es contra el fujimorismo económico y por eso ha encandilado a las Martas y a los Abusadas. Este cambio de discurso y de auditorio sólo revela que estamos ante el mismo personaje ambicioso de poder, revestido de simpáticas maneras. Él se pinta respetuoso de la disciplina fiscal y monetaria ante los que dictaron, durante una década, directa o indirectamente, las políticas económicas del régimen fujimorista. Ya no es capaz de decirle al pueblo del Perú que utilizará las políticas fiscales y monetarias para sacar al país de la recesión, para cambiar los precios relativos y favorecer, de este modo, el crecimiento sostenido de la producción y el empleo. Por lo tanto, un candidato que nos dice que va a hacer más o menos lo mismo en materia de políticas macroconómicas, no es el candidato que el país actual necesita.


L: ¿Está diciendo usted que sería frustrante para el desarrollo del país la elección de Alan García para un segundo período?

FJ:
Sí. Su reciente viraje del populismo hacia el neoliberalismo es la amenaza de una aplanadora a la eclosión democrática y de justicia social surgida en plena crisis del modelo económico neoliberal. Estamos viviendo una situación, social y políticamente, similar a la de los años 80. En esos años, Alan García, con su gobierno desastroso de 1985-1990, mató la eclosión democrática y de justicia social que surgió de la crisis del modelo sustitutivo de importaciones. Él le abrió las puertas al fundamentalismo neoliberal y ahora, después de diez años, en plena crisis del modelo económico neoliberal, se muestra ante los mercados financieros internacionales como su salvador. Esta segunda eclosión es la segunda oportunidad que tiene nuestro país para iniciar el camino del desarrollo y no debemos desperdiciarla.

L: ¿Y qué hay por el lado del candidato Alejandro Toledo de Perú Posible?

FJ:
A mi juicio el equipo económico de Toledo está decidido a rescatar la utilidad de las políticas monetarias y fiscales, no sólo para reactivar la economía, sino también para, modificando su modo de crecer y acumular capital, asegurar su crecimiento sostenido. Los que no saben de economía (y ciertamente no tienen por qué saber los que no son economistas), no saben la importancia teórica y técnica que tiene el rescatar la utilidad de las políticas monetarias y fiscales de la actual estructura económica y financiera del país. Emprender ese rescate significa, en primer lugar, enfrentar una serie de obstáculos de tipo institucional y administrativo heredados del fujimorismo económico. Me explico. ¿Cómo restituirle a la política fiscal su papel reactivador?. Cambiando su objetivo y transformándola de procíclica en anticíclica. La política fiscal procíclica del fujimorismo tuvo como objetivo esencial generar superávit primarios para servir la deuda externa, para transferir recursos del sector privado al gobierno y de este al exterior.


L:. ¿Las dificultades son similares en lo que respecta a la política monetaria?

FJ:
Efectivamente. Hay que resolver procesalmente la enorme dificultad creada por el fujimorismo económico para utilizar la política monetaria con propósitos de producción y empleo. ¿Cuál es esa dificultad? Es la contradicción entre el objetivo de corto plazo de estabilización y el objetivo de largo plazo de crecimiento económico sostenido. El control de la inflación se hizo atrasando el tipo de cambio y estimulando la dolarización del sistema bancario. El resultado fue la real desvinculación de la política monetaria de los objetivos de reactivación y crecimiento. Al estimular y fortalecer el proceso de dolarización, se redujo notablemente la posibilidad de poner el tipo de cambio al servicio de la producción y el empleo, como corresponde en una economía abierta y de mercado. Los aumentos del tipo de cambio amenazan la estabilidad del sistema bancario debido a que aumenta su cartera morosa al disminuir la capacidad de pago de las familias y empresas que perciben sus ingresos en soles, pero que se encuentran endeudadas en dólares. Rescatar la utilidad de la política monetaria es, por lo tanto, imaginar medidas que estimulen el uso generalizado de la moneda nacional o reduzcan gradualmente la proporción dolarizada del portafolio bancario heredado de la dictadura fujimorista.


L: En ese contexto o panorama ¿cómo explica usted la presencia de Kucsynski en el equipo económico de Perú Posible?

FJ:
Creo que es de conocimiento de la opinión pública que el Sr. Kucsynski es parte de un equipo de economistas convencidos de la utilidad de las políticas monetarias y fiscales para reactivar la economía y para estimular su crecimiento.


L: Finalmente, ¿cuáles deberían ser los aspectos puntuales de la agenda del debate entre Toledo y García?

FJ:
Los candidatos o sus equipos tienen la obligación de decirle a la población con qué instrumentos monetarios y fiscales van a reactivar la economía; y, cómo van a utilizar estos instrumentos y con qué otras políticas complementarias para modificar la actual estructura de precios relativos y, de este modo, rentabilizar las inversiones privadas en las actividades productoras de bienes comercializables no-primarios y generadoras de empleo. En fin...deben decirle a la población si van a mantener el modelo primario exportador heredado del régimen fujimorista; modelo que no genera empleo con ingresos estables, y que ha empeorado la calidad de vida de la población.

Entrevista publicada en el diario Liberación, Año II Nro. 523